Los amorosos, Sabines.

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“Me tocó ser de los que aman”

Me tocó ser de los que aman
que dan todo sin temor;
de esos tontos que pretenden
entregar el corazón.

Me tocó sentir aquello
que se llama decepción,
cuando el otro no comprende
la nobleza del amor.

Me tocó tener caballos
adentro del corazón,
que galopan por mis venas
cuando el fuete del amor,
les golpea con mucha fuerza
desatando la pasión.

¡Me tocó ser de los que aman!
No me avergüenzo, yo no,
pues mi amor está pagado
cuando siento una emoción,
cuando me miro en sus ojos
o cuando siento su olor.

Cuando yo amo sin fronteras
temo que mi corazón
se quede corto en la entrega,
lo doy todo sin razón.

Toma tú mi corazón, te lo regalo,
te lo entrega y te lo da mi propia mano,
tuyo es, y también te doy derecho
para hacerlo pedazos en mi pecho.

Que no duele el dolor cuando se entrega
el corazón por amor y no se niega,
que negarse a uno mismo un sentimiento…
es marchitarse el alma en un momento.
Más ¿qué puedes entender tú de todo esto?,
tú que eres el amado y no el amante,
no pretendo que ni por un instante
tú comprendas el por qué de mi entregarme.

Tú no sabes qué es sentir que aquí en el pecho
algo estalle provocado por tu aliento,
tú no sabes lo que es dar la vida entera,
por un sueño, una ilusión o una quimera,
¡No lo sabes! ¡No lo entiendes!
Esa gloria es sólo de nosotros,
los benditos elegidos ¡Los amantes!
Que morimos y seguimos adelante.

Caminando en el sendero de emociones
y seguros de que todas las acciones,
por amor han sido realizadas,
y serán algún día recompensadas.

Cuando encuentre yo a ese ser que me responda,
y que me ame como he amado yo hasta ahora,
le daré… lo mejor de mis batallas.

Y aquellas voces que de mi alma emanan,
¡Gritarán dando gracias a la vida!
Me tocó… en el amor… ¡ser de los que aman!

¿Delicioso no? bueno, este es uno de los poemas contenidos en el libro que me obsequió Janeth.

Creo que en algún momento de nuestra vida, elegimos el rol que representaremos mayoritariamente en el terreno del amor a lo largo de nuestra vida, a mi me tocó también, al igual que el autor, ser de esos que aman, y como dice, “Esa gloria es sólo de nosotros, los benditos elegidos ¡Los amantes! Que morimos y seguimos adelante”.

Efectivamente, creo que hay un momento en la vida en que elegimos que papel jugar, pero también creo que ese momento llega sin que nos demos cuenta, creo que es como ese momento incómodo en que vas al banco y hay dos enormes filas, y toda la gente llega y se forma en ambas, sólo para que cuando llegues hasta el frente, tengas el 50% de probabilidades de que te atiendan o te digan “fórmese en la otra fila”, creo que así es esto de saber cuál es tu papel, el de amante o el de amado, sólo cuando pasa el tiempo lo sabes… y no te quedan dudas.

Bytes,

>Y seguimos muriendo de amor, digo, de enamoramiento :P

>

Bueno, ahora le venimos manejando lo que es la fase de dedicar poemas…
Te traigo este, “Llénate de mi” de Pablo Neruda.
Acá entre nos, me llegó bastante porque así me siento -obvio no?, si no, pues no te lo dedicaría- jeje.

Llénate de mí.
Ansíame, agótame, viérteme, sacrifícame.
Pídeme. Recógeme, contiéneme, ocúltame.
Quiero ser de alguien, quiero ser tuyo, es tu hora.
Soy el que pasó saltando sobre las cosas,
el fugante, el doliente.


Pero siento tu hora,
la hora de que mi vida gotee sobre tu alma,
la hora de las ternuras que no derramé nunca,
la hora de los silencios que no tienen palabras,
tu hora, alba de sangre que me nutrió de angustias,
tu hora, medianoche que me fue solitaria.


Libértame de mí. Quiero salir de mi alma.
Yo soy esto que gime, esto que arde, esto que sufre.
Yo soy esto que ataca, esto que aúlla, esto que canta.
No, no quiero ser esto.
Ayúdame a romper estas puertas inmensas.
Con tus hombros de seda desentierra estas anclas.
Así crucificaron mi dolor una tarde.
Libértame de mí. Quiero salir de mi alma.


Quiero no tener límites y alzarme hacia aquel astro.
Mi corazón no debe callar hoy o mañana.
Debe participar de lo que toca,
debe ser de metales, de raíces, de alas.
No puedo ser la piedra que se alza y que no vuelve,
no puedo ser la sombra que se deshace y pasa.


No, no puede ser, no puede ser, no puede ser.
Entonces gritaría, lloraría, gemiría.
No puede ser, no puede ser.
Quién iba a romper esta vibración de mis alas?
Quién iba a exterminarme? Qué designio, qué palabra?
No puede ser, no puede ser, no puede ser.
Libértame de mí. Quiero salir de mi alma.


Porque tú eres mi ruta. Te forjé en lucha viva.
De mi pelea oscura contra mí mismo, fuiste.
Tienes de mí ese sello de avidez no saciada.
Desde que yo los miro tus ojos son más tristes.
Vamos juntos, Rompamos este camino juntos.
Será la ruta tuya. Pasa. Déjame irme.
Ansíame, agótame, viérteme, sacrifícame.
Haz tambalear los cercos de mis últimos límites.


Y que yo pueda, al fin, correr en fuga loca,
inundando las tierras como un río terrible,
desatando estos nudos, ah Dios mío, estos nudos
destrozando,
quemando,
arrasando
como una lava loca lo que existe,
correr fuera de mí mismo, perdidamente,
libre de mí, furiosamente libre.
Irme,
Dios mío,
irme!


Bytes.

>Déjame bailar contigo…

>

Déjame bailar contigo
Sé el compás que me guía
La melodía de mi vida
Qué siga la música
No pares de bailar.

Abrazar tu cintura
Contemplar tus ojos
Besar tus labios
Guardar silencio
Desnudar el alma.

La noche en tu cabello
Tu suave olor a canela
Ojos de miel y caoba
Grandes y expresivos
No digas nada, lo sé todo.

Detén el tiempo
Baila conmigo
Compañera de vida.

>Laura…

>

Enciérrame en la prisión que guardan tus caderas,
Sedúceme lentamente, susurrando a mis oídos tus ideas,
Cierra los ojos, deja que mis caricias te lleven al cielo,
Tranquila, segura de que estar contigo es lo único que quiero.

>Cuarto menguante

>

Cuarto menguante.
Tierra húmeda, fértil.
Caderas pronunciadas.

Cabello de fuego.
Espíritu aventurero.
Ojos, perlas.

Aroma exquisito.
Mujer, sensual, segura.
Unicornios, hadas.

¿Princesa? ¿Instintos?
Placeres, orgías.
Piel, sueños y noches.

>Tú, yo mismo

>

Tú, yo mismo, seco como un viento derrotado 
que no pudo sino muy brevemente 
sostener en sus brazos una hoja 
que arrancó de los árboles… 
¿cómo será posible que nada te conmueva 
que no haya lluvia que te estruje 
ni sol que rinda tu fatiga?

Ser una transparencia sin objeto 
sobre los lagos limpios de tus miradas.
¡Oh tempestad, diluvio de hace ya mucho tiempo! 
Si desde entonces busco tu imagen 
que era solamente mía 
si en mis manos estériles ahogué 
la última gota de tu sangre, y mi lágrima, 
y si fue desde entonces indiferente el mundo, 
e infinito el desierto, 
y cada nueva noche, 
musgo para el recuerdo de tu abrazo, 
¿cómo en el nuevo día tendré sino tu aliento, 
sino tus brazos impalpables entre los míos?

Lloro como una madre 
que ha reemplazado al hijo único muerto. 
Lloro como la tierra que ha sentido dos veces 
germinar el fruto perfecto y mismo. 
Lloro porque eres tú para mi duelo 
y ya te pertenezco en el pasado.

——————————————-
Salvador Novo

>Sobre la separación de ciencia, arte y vida o porqué la sensibilidad no puede inyectarse en la realidad – Vía Luz Orozco

>

Wow, lo que sigue lo escribió mi amiga Luz Mar, así que lo cito acá, porque me encantó, me identifiqué muchísimo con sus palabras, si luz, nuestras ideas hacen eco en uno y otro, me siento bien de compartirlas contigo ;).

¿Por qué, por qué has puesto
las voces de mis cantos,
la ebullición de las mareas,
la vida entera y la verdadera
lejos de mi entendimiento?
Los profetas de otros tiempos
habían visto, prometido
como una unión perfecta
la transfiguración de la realidad
en un equilibrio sincero,
en el total conocimiento, en el placer
de saberlo nuestro y no sólo usarlo,
sino vivirlo y crearlo.

Pero nada hay de eso.
Los descubrimientos y su asombro
son remotos, la belleza es intangible,
a quien se afana en conocerlos
se le niega la llave
de su eternidad.
Nadie confía en la adaptación
de mis palabras e intereses,
y mi búsqueda también
se vuelve cínica amargura
y una rebelión absurda
ante quien, podría,
si lo intentara, darme, darnos
la comprensión, la introspección,
y no dejar más que secretos
los que aún no deban revelarse.

"Natural"
nada es arte.
Los artistas profanaron la palabra,
y los sabios han dejado de usarla.
En los sueños,
las visiones del pasado
son un monumento post-moderno
impretencioso sin reglas,
que excita la imaginación
y pone a examen la razón.
La lógica no funciona ya,
mas si no deja
dilemas sin salida.

>De coplas jarochas…

>

Si oyes tocar agonía,
por mi no te pongas triste,
que al cabo no me quisiste,
como yo a ti te quería.

>Anabantha – Poema XX de Neruda

>

Hace rato Julio me pasó el link a este video, me gustó la interpretación de éste magnífico poema de Neruda ;).

bytes.