Categoría: Ñañaras

“The Circle”

De vez en cuando, tenemos películas como esta en la que revivimos nuestros miedos sobre el uso y el abuso de la tecnología.

La preocupación por la privacidad, las regulaciones y su protección ha ido en aumento, al igual que las batallas entre las compañías que creen que los datos, (todo tipo, para ser más exactos Big Data) deben ser indexados sin ninguna restricción en pro de un bien superior. Los argumentos que usan no son ilógicos y de hecho si se analizan, son bastante convincentes, indexar y tener acceso a TODA la información existente en el mundo (no sólo la que producimos los humanos) podría servir para resolver problemas actuales y futuros, incrementar la calidad de vida, hacer un mejor uso de los recursos del planeta, en fin, el límite es la imaginación. Y precisamente estos argumentos están empujando muy fuerte cabildeos para tener el camino libre hacia un mundo sin fronteras, en donde la información esté disponible para cualquiera.

Este es el argumento de “The Circle”, una película que viene a intentar al menos, hacernos reflexionar sobre si debemos seguir en la línea del progreso con el acelerador a fondo y con el fin justificando los medios, o si por el contrario, debemos replantearnos ese progreso, para el que quizá aún no estamos preparados socialmente.

En la película podemos encontrar referencias bastante fuertes a algunas empresas como Google e IBM, que en la actualidad están compitiendo por esos datos y las legislaciones globales y locales, vamos, que ya sabíamos que la misión de Google era precisamente, indexar todo el conocimiento humano, esa misión que hace más de dos décadas, nos parecía un chiste, hoy se está materializando gracias al poder tecnológico de procesamiento, almacenamiento y conectividad. Y que decir de IBM, que desde que derrotó a Kasparov, preocupó a más de uno, por la posibilidad de que su inteligencia artificial pudiera suponer un riesgo real. Ahora tenemos a más actores, como Facebook, o Amazon, entre otros, que gracias al poder tecnológico han amasado un poder económico y político importante, estas empresas, por fin han entendido que si quieren expandir sus límites, la sociedad puede ser un obstáculo, por lo que hay que moldearla para esos fines, por las buenas, o por las malas.

Es un hecho que somos fácilmente influenciables por el futuro, sin embargo, no estaría demás regresar a ciertas bases, aferrarnos a algunos comportamientos y valores sociales que precisamente nos han traído a lo que hoy somos, cooperación, humildad, confianza, privacidad, justicia, entre muchos más.

Cierro con decir, que la tecnología como cualquier creación del hombre, no tiene una característica positiva o negativa en sí misma, sino que, es el uso que hacemos de ella, lo que determina su capacidad para ayudarnos o perjudicarnos.

Después de ver la película (que tampoco es la mejor que se haya hecho),  puede que quede una sensación de paranoia que desaparecerá en algunos minutos u horas, lo que sí es un hecho es que en la realidad, no nos estamos preparando para tener un debate (más pronto que tarde), de alto nivel sobre las implicaciones REALES (que no virtuales, o imaginarias) que tendremos en los años por venir, pensar que dejamos en el pasado los grandes dilemas éticos, morales y filosóficos, es ingenuo, pronto, nos daremos cuenta, que PENSAR, es la única actividad humana que no podemos, ni debemos delegar, y que es una responsabilidad que todos debemos ejercer.

Y no, la vida no será más fácil.

Las referencias a Google, es por el Google Plex y la forma de trabajo presentada en la película.

Las referencias a IBM, “los viernes de sueños” analítica e Internet de las Cosas.

Entre otras más.

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Lift off.

Nunca es tarde para emprender nuevos caminos, porque la vida no es una competencia es una caminata por el mundo, a tu ritmo, tu decides que paisajes te detienes a ver, con que personas te detienes a conversar/admirar/ayudar/aprender etc…

Nuevas páginas se han de escribir a partir de hoy, asumiendo nuevas responsabilidades y dibujando nuevos horizontes, gracias a los que han mostrado su apoyo pese a la incertidumbre, gracias también a los que mantuvieron su posición crítica para las probabilidades de que me quedara en el intento, en verdad hay mucho por aprender y es mejor hacerlo con los ojos bien abiertos.

Pero sobre todo gracias a mi madre y padre por la huella que han dejado en mi existencia, a mis hermanos y su buena vibra, que es lo que más añoraré.

Oficialmente #habemusdepa.

Que Odín se apiade de esta alma y le permita la entrada al Valhalla.

Lift off.

Aversión al riesgo…

Cada persona tiene un perfil distinto de aversión al riesgo que lo caracteriza a la hora de tomar decisiones, unos son más o menos conservadores que otros y eso no es del todo bueno o malo (como siempre).

La última semana ha sido vertiginosa, cambios, cambios y más cambios. Siempre he pensado que yo estoy más cercano al tipo conservador, aunque he de confesar que he tenido mis ratos de “pirómano de puentes” con, al parecer, no tan malos resultados jeje.

Vamos a ver como pintan las siguientes semanas de esta máquina que no tiene reversa.

Vida. Adelante. No olvides que esto no es una competencia, y nunca es tarde para empezar lo que sea.

Listo y ansioso por comenzar el viaje.

*se me salen las lágrimas de felicidad con esta rolísima! (y aún más con el video).

La teoría sueca del amor…

The Swedish Theory of Love (2015), forma parte de la gira de documentales Ambulante 2016.

No hay sociedad perfecta.

Documental para reflexionar sobre lo mismo de siempre, no dejarnos llevar por una sola cara de las cosas, Escandinavia es ampliamente envidiada por el resto del mundo por ser una sociedad casi perfecta, un alto nivel de vida, respeto a los derechos humanos y al medio ambiente, y quizá la zona del planeta más “civilizada”, se ponen a contraluz para poder apreciar algunos de los efectos que ese estilo de vida al extremo progresista ha dejado en su población.

Para muchos de nosotros, no preocuparnos por pagar la renta, el auto, los gastos de alimentación y seguridad social sería una verdadera bendición, sin embargo ¿por qué las personas que tienen esto, no son felices? ¿Si el ser humano es un ente social, cuáles son las consecuencias de prescindir de las habilidades que nos permitan socializar en pos de un bien superior?

Recomendado ampliamente, yo lo vi en Cinépolis en una de las dos salas en las que únicamente tenía proyección, mañana sábado 2, estará en Cinépolis Plaza Carso a las 7:20, así que si pueden descolgarse, (sobre todo si les interesan temas como el feminismo, la igualdad social y demás) seguro que no los decepcionará.

RESEÑA

Al comienzo de La teoría sueca del amor, un narrador dice con solemnidad que casi la mitad de los suecos viven solos, un extraordinario detalle embellecido por la revelación de que casi un cuarto de ellos morirá en la soledad. Desde este triste punto de partida, la película arremete contra la visión de Suecia como una tierra utópica de eficiencia, asistencia médica e igualdad para todos. El director Erik Gandini no destruye del todo el idilio, más bien lo astilla y empaña, le deja grietas y fisuras que se esconden a simple vista.

Aunque el pronóstico parece grave, el característico e irreverente humor de Gandini siempre está en la superficie. La película también es visualmente rica: hace un uso ingenioso de la fotografía desde drones. Impregnada con un toque siniestro, su idiosincrática banda sonora pasa fácilmente de los marcial a lo pastoral.

Pero a pesar del rigor y la profundidad de la inquisitiva película de Gandini, quedan preguntas sobre este “sistema súper organizado, eficiente y basado en el trabajo”. ¿Qué debemos pensar de la familia en una sociedad de acérrimos individualistas? ¿Necesitamos de verdad de otros? Gandini se regocija en estos inquietantes e irresolubles problemas, quizás para recordarnos que lo único seguro es que la vida siempre se erizará con cuestiones semejantes.La teoría sueca del amor nos reta a encontrar consuelo en la incertidumbre.

https://player.vimeo.com/video/144493870?color=ffffff&byline=0&portrait=0

The Swedish Theory of Love (2015) – Trailer from FASAD on Vimeo.

Yo merezco más, quiero más, necesito más, doy más, exijo más, yo, yo, yo, yo…. y no, no es a huevo.

Este es el pensamiento que nos está dando en la madre. “YO MEREZCO MÁS”

En los tiempos que corren, creo que ese pensamiento ególatra de que merecemos más, es lo que nos tiene inmersos en la profunda infelicidad de la rutina cotidiana, que nos hace machacarnos la cabeza preguntándonos por qué es que no somos tan felices como deberíamos ser, bajo unos estándares que ya están más que obsoletos, y que ni siquiera sirven al más mezquino de los actores, el mercado.

Y es que, refiriéndonos principalmente al punto de buscar una pareja, (y puede aplicar a muchas otras situaciones de la vida, como el trabajo o satisfacciones en general) salimos al mundo buscando lo que nos hace falta, pero esforzándonos tremendamente para no encontrarlo.

Todos conocemos a alguien que quizá está pasando por un momento de “es que no encuentro a la persona que me comprenda, y que sea la adecuada para mi”, y si creen que no, tómense dos minutos más para volver a pensar y l@ encontrarán.

Filias y fobias aparte, y partiendo de hacer un gran ejercicio de autocrítica, si bien a todos nos gustaría encontrar ese amor ideal (literal) que nos “complemente”, lo cierto es que en la realidad, pocas veces sucede, y en esos casos, no es producto de la perfección ni del destino manifiesto de encontrar la felicidad porque lo merecemos por ser tan perfectos, tan geniales, tan superiores. Al menos eso es lo que ingenuamente suponemos, pero como  yo, seguro que ustedes también se habrán topado con alguna situación en la que descubren que ni son tan perfectos, ni tan geniales, ni tan superiores como lo han creído toda su vida, o incluso, como los demás (incluida la familia) se los han hecho creer. No señor@s, la verdad es que cuando las cosas funcionan solo lo hacen porque ambas partes tienen la habilidad para ajustarse a la realidad, para aceptarse y adaptarse a las circunstancias, que incluyen todos los defectos y cualidades. Eso ya lo saben, sólo que nos encanta hacernos medio weyes ¿verdad?

Es por eso, que en ésta ocasión quiero pedirles de la manera más atenta a esas personas que le están gritando al mundo su insatisfacción por no encontrar lo que buscan, que de la manera más atenta y por favor, DEJEN DE chingar, mamar, joder (o inserte el calificativo que más le convenga aquí).

Entiendo, de verdad entiendo la frustración que se siente cuando no encuentras lo que buscas, o al menos cuando crees que no encuentras lo que crees que buscas, porque ni siquiera te has dado el tiempo para definir que es lo que necesitas encontrar, solo buscas por buscar, hasta encontrar algo que te guste, o en este caso, a alguien. Alguien que te haga sentir bien, que no te demande la ardua y tediosa tarea de cambiar para ajustarte a él/ella, y en esto es donde debo alzar la voz, en la única y exclusiva preocupación de que la otra persona SEA lo que tu buscas, y el no preocuparse por SER tú lo que otr@s buscan. ¿Así cuándo? Las matemáticas no nos dan. Mucha demanda y nada de oferta.

Siempre estará el riesgo y la incertidumbre de no encontrar a esa persona que nos complemente “como anillo al dedo”, y si tenemos la suerte o el tino de encontrarla, esta no será una victoria estática, no, requerirá de luchar todos los días para que siga manteniéndose así. Por el contrario, si aún no ha llegado ese momento ni esa persona con la que podamos coincidir, entonces hazte un favor a ti y a los demás, de verdad, deja de quejarte y decirle a todos que a pesar de tus esfuerzos simplemente, no llega. En particular, hoy lo digo porque está cabrón lidiar con alguien así. Un día, aceptas una invitación a un evento al que ni siquiera querías ir, solo porque te abres a la posibilidad de conocer a alguien de otra forma que no sea la acostumbrada, asumes el riesgo y dices “va, exploremos el terreno”, aunque no estabas buscando (ni gritándole al mundo que no encontrabas por ende) nada en particular, fue una serendipia, y eso te llevó a otro movimiento, hacer otra invitación a un evento al que esta vez sí te interesa ir, ¿y qué recibes?, un “hoy no joven, no me gusta esa diezmillonésima parte de lo que es usted”, y lo único que puedes pensar es… ¡no mames!, más, cuando esa persona está en el mood que mencionaba “no encuentro al indicado”. Pero así es la ironía, unos persiguen la liebre sin alcanzarla y otros sin querer la alcanzan.

Al final, también entiendo que cada uno tenga sus filtros, sus gustos y disgustos por los cuales no siempre se establece una relación, desde los aspectos físicos, hasta los psicológicos (y en ellos entramos a terrenos más cabrones), y eso no cambiará, al final, si no te gusto, pues no es a fuerza, si no compartes mis valores, ni a madrazos vas a poder desarrollarlos, porque esa etapa ya fue, y no los tienes, ni los tendrás. Esa es la pluralidad y complejidad del asunto, pero por favor, no le agreguemos esa capa de mentir por convivir, y menos cuando al que le mientes sabe (a diferencia tuya) lo que quiere y no quiere encontrar, decir que “estamos buscando arduamente” cuando en realidad solo estás esperando a que llegue cualquier cosa (o persona) para poder evaluar y elegir entre una o más alternativas (entre más, mejor), evitándote la pena de realmente BUSCAR, que no es otra cosa  más que invertir tiempo (recurso no renovable) y esfuerzo (el dinero, pues sí, pero ese lo gastas igual) en permitirte conocer otros puntos de vista diferentes a los tuyos, de salir de tu área de confort y darle la oportunidad a otros de sorprenderte. Ahora que lo escribo, creo que si a eso le pusiéramos nombre sería: cobardía.

Pero bueno, acá les dejo otro post de Karina, yo coincido con ella en que después de todo, esto no es a huevo! pero allá quien piense que sí. Jodid@.

Que feo ha de ser eso de andar por ahí sin saber…

Pd. No está mal pensar que mereces más, lo malo está en que quizá no lo merezcas.

El de la mala buena suerte…

Hay quien tiene buena suerte
hay quien tiene mala buena suerte
hay quien tiene buena mala suerte
hay quien tiene mala suerte.

Y yo. Que aún no decido a que agrupación afiliarme.

Marcador

Banda de distribución: 3
Kike: 0

Para la posteridad, frustraciones que no me he podido sacudir, por nivel de dificultad.

Autos
Programación
Fotografía.

Y parece que por más que me esfuerce en acabar con ellas, más se aferran en seguir dándome dolores de cabeza.

#quelachingada

Ah, ya decidí darme de baja de Prospectiva, porque resultó ser un caballo de Troya que está drenando mi espíritu y mis buenas vibras gracias a la falta profesionalismo de la titular.

Y este post terminaría de ser un escupitajo a la vida, si no fuera porque decidí ahogar mi rabia en comprar dos libros que espero calmen a la bestia en mi, (y de paso sea menos bestia).

Ah sí, recuerdo que hace mucho me pasaban estas rachas como pago de lo bien que me iba en otras cosas. Ok, me tranquilizaré esperando la recompensa y así.

Fue un mal día.

Indiferente.

Es el mejor calificativo de mi actitud hacia las “fiestas patrias”.

Sí, cuando era niño (como muchas otras cosas más)  me emocionaba y todo, pero vas creciendo y no es que te vuelvas grinch o amargado, simplemente que entiendes (o crees entender) los ritos y ceremonias que realiza la sociedad en la que te tocó nacer.

La mía, por ejemplo siempre está tirada a la pachanga, (habría que estudiar si hay otra cultura mucho más fiestera, no solo en cantidad de eventos sino en nivel de desparpajo, o lo que es lo mismo, el nivel en que un evento representa la válvula de escape de sus demonios)

En fin, mientras uno sigue viviendo estas experiencias, resulta que crees aprender más acerca del nivel de hartazgo y al mismo tiempo, esperanza, que tiene este país como un colectivo de “no estamos bien, pero podríamos estar peor”.

As las cosas, sí,  a mi no me da orgullo ser mexicano, me da orgullo ser yo y mis circunstancias (ser mexicano por añadidura),  pero en serio, es una de las 1000 cosas que no me resultan ser prioridad, no en los tiempos que vivimos, no a estas alturas de mi vida (quizá en el futuro hasta me trague mis palabras – por eso hay que endulzarlas-).

Coman y beban, para celebrar y/o olvidar la realidad de nuestro día a día. Yo me voy a dormir.

Naty, espero que tu madre te pueda enseñar (o inculcar) un poco de este “orgullo”, ya de sobra sabes que yo no podré…

Ah, y  cuidado y me pidas dinero para comprar ‘cuetes’  porque no lo haré. Recuérdame contarte historias horribles de por que no.

PD. para que vean que estoy inmerso en lo de ser mexicano, que soy más fan de la revolución, que de la independencia. Creo que fue como bautizarnos cuando ya eramos grandes y podíamos decidir, así de mal estábamos que seguimos pagando las consecuencias de creernos adultos cuando solo eramos unos adolescentes.