Blót XXXI – til árs ok friðar

“Felicidades por una vuelta más al sol”

-Héctor F.V.

Y es que, es cierto, estamos tan acostumbrados a ver nuestras vidas en una escala de medición tan básica como el tiempo tan lento en el sobrevivimos nuestra existencia (aunque sí, el tiempo sea relativo), que pocas veces nos ponemos a pensar en lo complejo precisamente de existir. Ahora sí que, “Tantos siglos, tantos mundos, tanto espacio…”

Como cada año, hacemos un recuento de la existencia, aunque no necesariamente es estático ni excluyente de todos los anteriores, al contrario, la perspectiva del tiempo transcurrido hace que veamos los eventos y los cambios de manera distinta, porque al final, ninguno de nosotros sobrevive a él.

Lo más rescatable de este año, es el esfuerzo por intentar cerrar los 101 en 1001, (del que ya solo me quedan dos años, y no veo avances claros jaja), se ha vuelto un poco complicado, este año han cambiado varias cosas; Completé la maestría y en un par de semanas por fin recibiré el documento oficial para cerrar ese ciclo, con ánimos para iniciar otro, que honestamente me trae la cabeza hecha un caos porque aún no decido cuál es la dirección del nuevo proyecto académico, estoy entre estudiar una maestría “fácil” (aunque ninguna lo es, solo creo que son más o menos interesantes), tratar de buscar dar clases en la UNAM, o estudiar una maestría en el extranjero.

Por otro lado, el proyecto de la vida en solitario no fue del todo satisfactorio, aunque dejó muchos aprendizajes, desde los más básicos, hasta los más complejos, el principal es que a pesar de que tengo un gran talento para resolver mis problemas (creo, sí, con humildad de rigor), aspectos como la calidad y costo de vida en el DF, son bastante peores de lo que imaginé. También la clara necesidad de cerrar algunos temas con la familia que no quiero dejarlos abiertos, no porque no pueda, sino porque en el futuro estoy seguro que regresarían a hacerme polvo. Y por supuesto, los aprendizajes sobre planeación estratégica de que objetivos tiene uno en la vida, en parte, eso fue lo mejor. Aprender que lo que te hacen creer que es lo que quieres no es lo que quieres, simplemente no tiene precio. Y como está de moda en metodologías ágiles, mejor fallar fuerte y rápido que no hacerlo.

Ligado al punto anterior, está el darle una revisada al ejercicio de prospectiva que hice para una clase en la maestría, creo que sigue teniendo un peso importante y no caduca, solo es cuestión de actualizarlo, hacer planes para tener sólidas las bases del futuro, y contemplar los cambios que pueden suceder, obviamente, no compras ni aseguras el futuro, pero al menos tienes más claridad de lo que puedes o no puedes hacer bajo ciertos escenarios, en donde está tu punto de quiebre, y que sí o sí no puedes dejar al azar (y no, no estoy hablando como un “Don Kike”, sino que así es esto de ir creciendo, –creo-). Parte de lo que recuerdo del ejercicio, es que decía que cuando a uno le preguntan, en donde se ve en 10 años, se ve con atributos psicológicos y no con físicos, es decir, te ves exitoso, con una familia, o con un negocio, pero no te ves, más viejo, menos fuerte, más achacoso, aunque eso sí esté asegurado en mayor o menor medida.

En lo laboral, ha sido un año agridulce, a pesar de que estoy de acuerdo en que uno debe estar abierto a aprender, también creo que la mayoría de las veces, las organizaciones no lo hacen, obviamente eso las lleva a pagar altos costos para tratar de mantenerse en la cresta de la ola, aun queda mucho por ver, hace 5 años estaba seguro de que muchas cosas se podían cambiar, y era ingenuo obviamente, si pudiera mandarle un mensaje por Same Time al Kike de ese entonces, le diría, “Ni te desgastes, eso no sucederá”. Reenfocar esfuerzos, mmm, puede ser, en algunos casos, no darse por vencido no importa la resistencia que encuentres, amiga o enemiga. Pero sobre todo, dos cosas: 1.- Los resultados son o no son, y 2.- Solo es un trabajo, y en últimas fechas, tener esto bien claro me ha sido de gran ayuda. Al final, eres más inteligente que la empresa para la que trabajas.

En las relaciones, fue un año de entradas y salidas, es cierto que el tiempo también ayuda a no ciclarte con relaciones que no te dejan nada, ahora, creo que he cambiado un poco mi enfoque, antes pensaba que las cosas eran más de blancos y negros, hoy, a pesar de que en el fondo sigue siendo ese, creo que he desarrollado una aproximación más “indiferente” a eso, porque entiendes que la realidad no es gobernada por tus deseos, y que no puedes obligar a nadie, a irse, o a quedarse. Así pues, te vas concibiendo libre, libre de ser y estar con quien se te de la gana, en el momento que se te de la gana. Sin compromisos. Porque nadie está obligado a lo imposible.

Ya veremos que nos depara el nuevo año, pero ante la incertidumbre, lo mejor que puedo hacer es prepararme para cosas que aún no he pensando que me va a tocar resolver, en todos los ámbitos. Sí, obviamente da miedo (y mucho), pero no vamos a salir vivos de esta, así que a vencer ese miedo y disfrutar la vida.

Gracias por coincidir, conmigo, aunque parezca trivial, no lo es.

Motivación, tiempo y oportunidad de practicar.

 

til árs ok friðar

a.k.a. “Por un buen año, y paz”

Blót, me encantó el término vikingo Lengua fuera

Netiquette, quienes lo recordamos, y quienes no lo conocen.

Ayer en el trabajo hablábamos de las buenas prácticas dentro de los espacios de trabajo, particularmente en la comunicación.

Quienes vimos como se iba construyendo Internet, o quienes de alguna manera participamos en ella, recordamos Netiquette, como uno de los primeros esfuerzos por no acabar con lo que en ese momento, prometía ser el mayor esfuerzo colectivo de la humanidad. Hoy somos más realistas, (para bien o para mal, gracias a la democratización y defensa por el acceso a la red, sin distinciones y en libertad).

No es trivial, a veces, nos perdemos en los cambios, en la velocidad de la misma red y olvidamos que seguimos siendo humanos.

Por todos aquellos, que aprendimos, que la vida “digital”, no es otra que nuestra vida real. (aunque hay, quien cree que son dos dimensiones completamente separadas, nada más alejado de la realidad)

Larga vida, a ese, como ya dije, el esfuerzo más importante de la humanidad en los últimos tiempos.

Pd. Pueden conocer el documento base, desde el siguiente LINK

Cars 3.

Llegando del cinito, le tocó el turno a Cars en su tercera edición, (a mi gusto, la mejor)

Después de una segunda parte un tanto sosa (la verdad), no tenía muchas expectativas de esta tercera (y pareciera que última entrega, aunque con Pixar ya no se sabe). Una vez más, el estudio termina produciendo una película completa, redonda, para todo público –literalmente-, en esta ocasión la historia gira en torno (para los que ya dejamos de ser niños), del ciclo profesional, cuando todo parece indicar que se es relegado por “la sangre joven”, radiante, fresca y aparentemente imparable.

Sinceramente creo que Pixar ha ido madurando sus ejes narrativos de su propio universo, y bueno, creo que es natural en una empresa a la que dista mucho de preocuparles el tema de ingresos, ya que su racha se ha mantenido imparable, (y todavía nos falta ver el éxito rotundo que se le augura a su próxima entrega para el mercado mexicano, “Coco”, que tentativamente –y aprovechando día de muertos- se estrenará en noviembre de este año).

Cars 3, me dejó un grato sabor de boca, en especial, porque en algún momento de nuestra vida creo que todos nos hemos sentido relegados de una posición por la llegada de nuevas personas que parecieran hacerlo todo perfecto, cuando, solo es una ilusión, no hay nadie que haga todo perfecto, solo que nos enfocamos en nuestras debilidades para hacernos (consciente o inconscientemente) un poco menos.

Afortunadamente, cuando uno descubre que puede hacer cosas distintas, cuando se le pierde el miedo al cambio, y sobre todo, cuando identificas tus fortalezas, se abre un abanico de posibilidades que podemos explotar no solo en nuestro beneficio profesional, sino en el personal, dándonos la oportunidad de conocer nuestros límites e irlos empujando más lejos.

Una vez más, Pixar nos ha dejado con una obra que ya sea que te gusten o no las películas animadas, no pasará desapercibida.

Actualización: Olvidé mencionar el soundtrack, que está a la altura.

Quédate con lo esencial.

Si logras encontrar lo esencial, quédate con eso, es difícil porque uno va por la vida siguiendo destellos que te deslumbran.

Es nuestra naturaleza, pero como lo dijo Cooper, “somos exploradores, pioneros, no cuidadores”. Y para seguir adelante hay que viajar ligero.

Porque “es la tercera ley de Newton, para avanzar hay que dejar algo atrás”.

Level Up.

Gracias por todo.

[101 en 1001] Obtener el grado de Maestro.

Esta es la de a devis!

Se cierra un ciclo de dos años de los que aprendí muchísimo, y honestamente me la pasé increíble. Hoy por fin, recogí mi constancia de graduación

Sí, cuando acabas los créditos, cuando ya terminas las clases, todo el mundo te dice “ya lo demás es puro trámite” y, efectivamente, pero al menos para mi, ese trámite todavía me alejaba de la meta. Sobra decir lo desesperado que soy cuando las cosas no dependen de mi y cuando encima de todo desconfío de los humanos encargados de finalizarlo. Así soy, para bien o para mal. Pero tener en tus manos ese papelito que por fin es la evidencia de que oficialmente terminaste, es una sensación de realización muy emocionante, sobre todo cuando estás acostumbrado a no ver las cosas tan sistemáticamente como otros, es decir, cuando hasta el último segundo tienes la incertidumbre de que algo no se desarrolle como tiene que ser.

Solo me queda esperar el título, pero eso ya es la consecuencia. Estoy emocionado, y motivado para empezar a explorar nuevos horizontes académicos, ya manejaba la posibilidad de la ingeniería, aunque no sé que tan factible es la integración con el trabajo, me gustaría hacerla en la UNAM pero es complicado precisamente porque no hay mucha flexibilidad, de hecho ni siquiera está en la oferta de licenciaturas que se pueden cursar en el Sistema de Universidad Abierta y a Distancia, pero bueno, en lo que me decido, por fin, tachamos este item de la lista 101 en 1001.

Una inspiración –sic- que ya necesitaba.

Sigue adelante.

 

Pd. Como ningún hombre es una isla, ni logra hazañas por sí mismo, gracias, gracias! a todos quienes de alguna u otra manera fueron partícipes de que hoy llegáramos a este punto, a mi familia, a mis amigos y a quienes me tuvieron tanta paciencia y me permitieron un espacio en el trabajo para poder cumplir este proyecto que por momentos parecería interminable. Gracias también, a la gente que conocí durante la maestría, a los maestros y a la Universidad, que a pesar de nuestra relación amor-odio, es y será para mi, el mejor lugar al que he tenido el privilegio de pertenecer.

México, Pumas, (aunque esta parte de Pumas no me gusta), UNIVERSIDAD!.

Pd2. Ya les contaré como me va en la toma de protesta.

Cambiar, por las razones equivocadas.

¿Que tan inmutables somos?

Esa es otra más de las dualidades del día a día. Por lo general, nos sentimos muy orgullosos de ser siempre nosotros mismos, de creer que somos lo que somos y no vamos a cambiar por nada ni nadie, admitámoslo, nos encanta llenarnos de esa pequeña dosis de soberbia y autoengaño. Otras veces, también nos llenamos la boca diciéndonos que por el contrario, nosotros sabemos adaptarnos y cambiar conforme las situaciones se presenten, porque también nos encanta creernos súper maduros como para alejarnos de nuestros deseos e impulsos básicos, así pasan nuestros días, entre el ir y venir de un extremo a otro, aunque podría apostar a que cada uno tiene su lado favorito.

Como todo humano, te he juzgado por no estar de este lado, aquí, conmigo, apoyándome, en mi favor y no en mi contra, incluso cuando he estado del lado incorrecto, siempre he preferido que estés aquí y no del otro lado, tu y yo sabemos que no soy tan bueno lidiando con conflictos existenciales, porque tiendo a profundizar mucho en ellos, soy, como una estrella que se acerca a un agujero negro, entre más se acerca, más velocidad alcanza lo que la acerca más, y tu, eres mi agujero negro. Entre más me acerco a ti, entre más intento entenderte, más me atrapas, más me llevas a tu horizonte de eventos, de donde nadie ha regresado.

Comienzo a pensar que no tengo remedio ni salvación, que todo está perdido. Que es mejor matar toda esperanza quemando las naves, aunque siempre quede el ¿Y si hubiera…?

Desde que nos conocimos, te consideré una de las pocas curiosidades en mi vida, tu afán de explotar para desatar tu brillo, de fusionar toda tu energía para producir un solo destello… En cambio yo, yo no sé ni quién soy, me gusta creer que soy un observador del universo, sus peligros y milagros.

Esta sensación de haber perdido la curiosidad, de saber lo que pasará (aunque nadie pueda saberlo). Me tiene en un estado en el que no me gusta estar. Y el resto del mundo, tampoco pone de su parte.

Quiero que regrese, la que ya no eres.

¿Cambiar? sí, claro, lo celebraría, si no lo hicieras por las razones equivocadas, para satisfacer a las personas equivocadas.

Un día me dijiste que no querías verte a los 35, preguntándote ¿cómo habría sido si hubieras hecho todo lo que habías querido?, pues bien, cada uno tiene sus miedos y el mío, es haber perdido mi tiempo con las personas equivocadas, porque no somos más que las relaciones que construimos, aunque eso signifique hacerlo sobre las ruinas de las que destruimos.

Todos deberíamos tener una etiqueta que diga “frágil, manéjese con cuidado.”

La pasión y buena vibra son el combustible de este motor…

Podría decir que no solo la buena vibra, también la mala, pero pocas veces nos damos cuenta cuando las cosas van bien.

Sin ser tan esotérico, es bien sabido que creo en eso de la vibra, la energía positiva y el hacer el bien (aunque no siempre uno está de buenas para practicar con el ejemplo, bueno, dejaríamos de ser humanos si no).

También, está documentado en este blog, que en mi caso, tengo la teoría de que esta buena ondita es estacional o por temporadas, como una onda que sube y baja, y desde que encontré a Wintergatan en youtube, creo que la música me hace sentir un poco más de lo normal, no es que sea un grinch, pero pocas melodías me erizan la piel o reconozco un sentido universal, así que cuando las encuentro, simplemente no puedo dejarlas ir, es como cuando conoces a alguien, la primera impresión es (generalmente) la que se queda grabada en tu memoria.

Sophie, es una de esas intérpretes que podría denominar eclécticas, porque ha hecho lo que se le ha dado la gana, (así como Jamiroquai), no es que sea fan fan, pero de vez en vez, artistas como ellos, me sorprenden porque en realidad les sale muy, muy bien lo que se proponen, no es que estén en foco todos los meses o todos los años, no, al contrario, me parece que podrían tener un protagonismo mucho mayor si se lo propusieran, aunque eso puedo intuir, no es lo que están buscando precisamente (como sucede con la gente apasionada de lo que hace).

Admiren a Sophie, en Puerto Vallarta.

Se antoja estar ahí, con ese soundtrack exquisito.

nomás poquito…

Durante mi época de la licenciatura, siempre pensé que los fulanitos que se metían a cuanta cosa podían al mismo tiempo, como clases de creatividad, prácticas y chingadera y media más, definitivamente no tenían ni idea de lo que querían hacer. Hoy por supuesto, no es que haya cambiado totalmente de opinión, sino que desarrollé ciertos matices.

Sobra decir que mi personalidad tiene uno de esos rasgos que no me gustan, ser desesperado, sobre todo cuando las cosas están por llegar a su final, ¿por qué? no lo sé, o al menos no conscientemente. Siempre he sido así, apagar el horno de microondas 10 segundos antes de que termine, cambiarle a la tele antes de que terminen los últimos minutos del programa en turno, acelerar los pasos en los últimos 10 segundos de cada minuto entero, hacer sprints al último minuto, debo confesar que son mis dosis de adrenalina. Y creo que ya no puedo hacer mucho por eso, porque uno se vuelve adicto a “salvar el día”, a “lograrlo”, (si a eso le sumas trabajar en una corporación a la que le encanta hacer todo al último minuto), pues… uno encuentra lo que se parece a uno, no por que el universo te lo ponga en el camino, sino porque tu psique toma las decisiones basado en la receta que te ha permitido sobrevivir hasta el día de hoy.

Lo que pasa, es que en los últimos meses he notado que ciertas capacidades intelectuales ya no son tan eficientes como antes, pero no es porque esté envejeciendo, sino que son varios factores, cada vez creo que hago cosas más complejas, y el volumen de las no complejas sigue subiendo, hay miles de cosas que quisiera encontrar como automatizar (y para muchas lo he logrado), pero pensar, pensar es de esas actividades que no puedes delegar, que no puedes automatizar, que tienes que procesar (y con cada día que pasa, procesar mejor, es decir, más rápido, pero con análisis de implicaciones mucho completos, como por ejemplo, a quienes afectas, cómo los afectas, cuándo los afectas, etc). Sí, ya sé, lo más fácil es decir “deja de pensar tanto las cosas”, pero, en el fondo, procesar mentalmente mi realidad como lo he hecho, me ha dado múltiples satisfacciones. Aquí es donde entra el dilema, seguir haciendo las cosas tal y como te han dado resultado para incrementar tu nivel de éxitos, o hacerlas diferentes y poner en riesgo ese nivel de éxitos para todas tus relaciones cognitivas y humanas que tienes con el mundo.

Ya le queda poco tiempo a la maestría y heme aquí, repitiendo los últimos días de la licenciatura (al menos anímicamente), la ansiedad por cerrar un ciclo para comenzar otro, no detenerte, seguir consumiendo experiencias, felicidades, conocimientos, relaciones.

Estoy harto, pero nomás poquito…

Lo peor, es que como ya dije antes, acabo de entrar en la fase en la que mejor resuelvo las situaciones (por experiencia histórica), en la fase final. No puedo evitar querer ver todo el panorama.

Ni bonitos, ni tristes.

¿Realmente se han dado una vuelta por todo el archivo personal que han depositado en sus redes sociales? bueno, no digo que en todas porque es demasiado, pero al menos ¿han hecho el ejercicio de una sola?

Hoy dediqué un rato a depurar fotografías de google plus y facebook, lo hice porque hoy, ambas me “recordaron” (como ya lo han venido haciendo en los últimos meses) un “momento feliz” con Elizabeth, y lo cierto es que no quiero que lo vuelvan a hacer y creo que la mejor forma, es que no haya registros que puedan usar para el siguiente “recuerdo”.

Quizá a algunos les parezca exagerado, pero como ya he dicho decenas de veces, trato de buscar siempre que la forma en la que me relaciono con los demás sea lo más simple posible, y desde años atrás he tenido una regla que hasta el momento nadie ha podido romper, (aunque much@s lo han intentado) y consiste en que la gente recibe lo mejor de mi, mientras decida permanecer conectada a mi vida, pero si por algún motivo deciden ya no estarlo (voluntariamente, no por causas ajenas, obvio), entonces realizo una especie de protocolo de depuración, que me permita hacer espacio para nuevas personas  y que de cierta manera no me ate al pasado, puesto que ya hemos visto que los cáncer somos muy propensos a vivir en él.

Así pues, cada que se rompe una conexión con alguna persona por su voluntad (y después de esfuerzos por evitar que no llegue a su fin), empiezo a destruir cualquier evidencia que pueda encontrar sobre su paso en mi vida.

Ahora bien, no creo que sea exagerado, muchos dicen “quédate con los recuerdos felices, mientras duró” y sí, bueno, técnicamente nuestro cerebro tiende a recordar esos momentos felices en automático, incluso mucho más que los recuerdos infelices, pero ¿qué le voy a hacer? no puedo hackear mi cerebro a voluntad, o depurarle los recuerdos, (creo que si pudiera, lo haría), lo que sí puedo hacer es disminuir todos los elementos que puedo controlar, que me lleven a desatar esos recuerdos “felices”, porque si uno se quedara a partes iguales con todos los recuerdos, sería bueno, pero con el tiempo y la nostalgia, uno va olvidando e idealizando “los viejos buenos tiempos”, aunque en el momento en que todo terminó, en realidad no eran “buenos tiempos” (si no, no habría terminado). Entonces, dejar solo los buenos recuerdos, es una forma de torturarse e idealizar un estado positivo de una relación que también tuvo su lado negativo, y antes de quedarme con eso, prefiero eliminar todo para ver si de forma natural ayudo a que ese equilibrio de olvidos se de.

Ya sé, a veces puedo ser un friki.

Después de todo, apelo a que nuestra memoria es falible, y eso me lo comprobó Elizabeth. Sin memorias no hay remordimientos.

Ah sí, eliminar cosas, no significa que elimine aprendizajes.

Ruta Rivera-Siqueiros-Orozco-Barragán

Vamos dándole forma a las 101 en 1001 porque si no se van a quedar en el limbo.

En este post, iré preparando los lugares que conformarán la que he denominado la ruta Rivera-Siqueiros-Orozco-Barragán.

Personajes que de alguna manera han dado forma a una parte importante de la identidad nacional a través de sus obras, esa es mi manera de reconocerlos y homenajearlos, visitando y documentando su legado a mi estilo.

Diego Rivera

  1. Cárcamo de Dolores, 2da Sección del Bosque de Chapultepec.
  2. Capilla Riveriana, Universidad Autónoma de Chapingo
  3. Museo Anahuacalli
  4. Museo Mural Diego Rivera
  5. Palacio Nacional
  6. Museo Casa Estudio Diego Rivera – Frida Kahlo
  7. Monumento a Diego Rivera, Plaza de San Jacinto, San Ángel
  8. Estadio Olímpico Universitario, UNAM
  9. Teatro de los insurgentes
  10. Rotonda de las Personas Ilustres
  11. Colegio de San Ildefonso
  12. Museo Dolores Olmedo
  13. Murales de la Secretaría de Educación Pública

David Alfaro Siqueiros

  1. Poliforum Cultural Siqueiros
  2. Galería de Arte Público Siqueiros
  3. La Tallera, Cuernavaca
  4. Casa de Cultura, San Miguel de Allende GTO.
  5. Palacio de Lecumberri.

Continuará la actualización…