Categoría: Insómnio

Evoquemos la felicidad…

Hace ya algunos meses, me encontré con este video de un(os) sueco(s). Y honestamente, me cargó la pila increíblemente.

Días después encontré este otro video, y se me salieron algunas lágrimas.

Y es que, en la ya larga trayectoria en la red desde sus inicios, nunca había encontrado un esfuerzo colaborativo como este, en donde fuera tan palpable la forma en que “la buena ondita” se contagia. Desde que vi este clip, me declaré fan de Wintergatan, y después de ver todo su material, bueno, no pude más, a ellos les debo grandes dosis de felicidad, y una admiración como pocas veces la he tenido por alguien. Y miren, que considero que es muy difícil que alguien desarrolle en mi esa admiración.

Cada nota de sus melodías siempre me ha puesto tremendamente feliz, cientos de reproducciones que ya se acumulan en el scrobbler de last.fm, y se antojan para muchas más.

Si después de ver estos dos videos, puedes tan solo sentir un poco de lo que a mi me transmitieron, estarás de acuerdo en que son increíbles.

¿Me acompañas a ser felices?.

Confío en que sea parte del soundtrack de momentos inolvidables.

Pd. Sobra decir que es una muestra de como el trabajo colaborativo no tiene límites si se hace con pasión y “se siente en cada paso”.

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Anoche soñé contigo…

Estábamos sentados en un parque, y de repente llegan un chico y una chica…

-Hola ¿estáis enamorados o algo asi?

-No, me lo tiene prohibido.

“Nuestros amantes”, una de esas pelis iberoamericanas que están hechas cual artesanía, la fotografía, el score, las actuaciones, los planos frescos y amplios… Que me hicieron recordar obras como “El lado oscuro del corazón” o “Tango”, puras dosis de drogas neuronales, ya saben, endorfinas, serotonina, y esos cócteles que nos dejan hechos unos auténticos idiotas disfrutando del viaje.

https://youtu.be/_ZEv_WayKb4

Nivel 15 en Ingress ☑️

Llegamos al nivel 15, de la mano de la medalla platino ‘sage’ conmemorativa del aniversario 5 de Ingress.

Ya solo falta el último trecho de 16 millones de AP. A echarle ganas para terminar con el objetivo 101 en 1001 alcanzado.

Buen ingress!

De osciladores que provocan que se enchine la piel…

Siempre me ha gustado el sonido de los sintetizadores en la música, creo en verdad que potencializan los sentidos y liberan la imaginación. Y que decir de cuando están integradas en obras audiovisuales como score.

Ya se estrenó la segunda temporada de Stranger Things, y además de lo adictivo de la historia, lo que disfruto ampliamente es lo bien logrado de su atmósfera, destacando la calidad de las melodías que son el complemento perfecto de las visuales.

Acá un poco de polvos mágicos hechos ondas acústicas. Como para emprender el viaje.

https://open.spotify.com/embed/album/2l0rdHb97fQidl9dsOxE6B

Blót XXXI – til árs ok friðar

“Felicidades por una vuelta más al sol”

-Héctor F.V.

Y es que, es cierto, estamos tan acostumbrados a ver nuestras vidas en una escala de medición tan básica como el tiempo tan lento en el sobrevivimos nuestra existencia (aunque sí, el tiempo sea relativo), que pocas veces nos ponemos a pensar en lo complejo precisamente de existir. Ahora sí que, “Tantos siglos, tantos mundos, tanto espacio…”

Como cada año, hacemos un recuento de la existencia, aunque no necesariamente es estático ni excluyente de todos los anteriores, al contrario, la perspectiva del tiempo transcurrido hace que veamos los eventos y los cambios de manera distinta, porque al final, ninguno de nosotros sobrevive a él.

Lo más rescatable de este año, es el esfuerzo por intentar cerrar los 101 en 1001, (del que ya solo me quedan dos años, y no veo avances claros jaja), se ha vuelto un poco complicado, este año han cambiado varias cosas; Completé la maestría y en un par de semanas por fin recibiré el documento oficial para cerrar ese ciclo, con ánimos para iniciar otro, que honestamente me trae la cabeza hecha un caos porque aún no decido cuál es la dirección del nuevo proyecto académico, estoy entre estudiar una maestría “fácil” (aunque ninguna lo es, solo creo que son más o menos interesantes), tratar de buscar dar clases en la UNAM, o estudiar una maestría en el extranjero.

Por otro lado, el proyecto de la vida en solitario no fue del todo satisfactorio, aunque dejó muchos aprendizajes, desde los más básicos, hasta los más complejos, el principal es que a pesar de que tengo un gran talento para resolver mis problemas (creo, sí, con humildad de rigor), aspectos como la calidad y costo de vida en el DF, son bastante peores de lo que imaginé. También la clara necesidad de cerrar algunos temas con la familia que no quiero dejarlos abiertos, no porque no pueda, sino porque en el futuro estoy seguro que regresarían a hacerme polvo. Y por supuesto, los aprendizajes sobre planeación estratégica de que objetivos tiene uno en la vida, en parte, eso fue lo mejor. Aprender que lo que te hacen creer que es lo que quieres no es lo que quieres, simplemente no tiene precio. Y como está de moda en metodologías ágiles, mejor fallar fuerte y rápido que no hacerlo.

Ligado al punto anterior, está el darle una revisada al ejercicio de prospectiva que hice para una clase en la maestría, creo que sigue teniendo un peso importante y no caduca, solo es cuestión de actualizarlo, hacer planes para tener sólidas las bases del futuro, y contemplar los cambios que pueden suceder, obviamente, no compras ni aseguras el futuro, pero al menos tienes más claridad de lo que puedes o no puedes hacer bajo ciertos escenarios, en donde está tu punto de quiebre, y que sí o sí no puedes dejar al azar (y no, no estoy hablando como un “Don Kike”, sino que así es esto de ir creciendo, –creo-). Parte de lo que recuerdo del ejercicio, es que decía que cuando a uno le preguntan, en donde se ve en 10 años, se ve con atributos psicológicos y no con físicos, es decir, te ves exitoso, con una familia, o con un negocio, pero no te ves, más viejo, menos fuerte, más achacoso, aunque eso sí esté asegurado en mayor o menor medida.

En lo laboral, ha sido un año agridulce, a pesar de que estoy de acuerdo en que uno debe estar abierto a aprender, también creo que la mayoría de las veces, las organizaciones no lo hacen, obviamente eso las lleva a pagar altos costos para tratar de mantenerse en la cresta de la ola, aun queda mucho por ver, hace 5 años estaba seguro de que muchas cosas se podían cambiar, y era ingenuo obviamente, si pudiera mandarle un mensaje por Same Time al Kike de ese entonces, le diría, “Ni te desgastes, eso no sucederá”. Reenfocar esfuerzos, mmm, puede ser, en algunos casos, no darse por vencido no importa la resistencia que encuentres, amiga o enemiga. Pero sobre todo, dos cosas: 1.- Los resultados son o no son, y 2.- Solo es un trabajo, y en últimas fechas, tener esto bien claro me ha sido de gran ayuda. Al final, eres más inteligente que la empresa para la que trabajas.

En las relaciones, fue un año de entradas y salidas, es cierto que el tiempo también ayuda a no ciclarte con relaciones que no te dejan nada, ahora, creo que he cambiado un poco mi enfoque, antes pensaba que las cosas eran más de blancos y negros, hoy, a pesar de que en el fondo sigue siendo ese, creo que he desarrollado una aproximación más “indiferente” a eso, porque entiendes que la realidad no es gobernada por tus deseos, y que no puedes obligar a nadie, a irse, o a quedarse. Así pues, te vas concibiendo libre, libre de ser y estar con quien se te de la gana, en el momento que se te de la gana. Sin compromisos. Porque nadie está obligado a lo imposible.

Ya veremos que nos depara el nuevo año, pero ante la incertidumbre, lo mejor que puedo hacer es prepararme para cosas que aún no he pensando que me va a tocar resolver, en todos los ámbitos. Sí, obviamente da miedo (y mucho), pero no vamos a salir vivos de esta, así que a vencer ese miedo y disfrutar la vida.

Gracias por coincidir, conmigo, aunque parezca trivial, no lo es.

Motivación, tiempo y oportunidad de practicar.

 

til árs ok friðar

a.k.a. “Por un buen año, y paz”

Blót, me encantó el término vikingo Lengua fuera

Cars 3.

Llegando del cinito, le tocó el turno a Cars en su tercera edición, (a mi gusto, la mejor)

Después de una segunda parte un tanto sosa (la verdad), no tenía muchas expectativas de esta tercera (y pareciera que última entrega, aunque con Pixar ya no se sabe). Una vez más, el estudio termina produciendo una película completa, redonda, para todo público –literalmente-, en esta ocasión la historia gira en torno (para los que ya dejamos de ser niños), del ciclo profesional, cuando todo parece indicar que se es relegado por “la sangre joven”, radiante, fresca y aparentemente imparable.

Sinceramente creo que Pixar ha ido madurando sus ejes narrativos de su propio universo, y bueno, creo que es natural en una empresa a la que dista mucho de preocuparles el tema de ingresos, ya que su racha se ha mantenido imparable, (y todavía nos falta ver el éxito rotundo que se le augura a su próxima entrega para el mercado mexicano, “Coco”, que tentativamente –y aprovechando día de muertos- se estrenará en noviembre de este año).

Cars 3, me dejó un grato sabor de boca, en especial, porque en algún momento de nuestra vida creo que todos nos hemos sentido relegados de una posición por la llegada de nuevas personas que parecieran hacerlo todo perfecto, cuando, solo es una ilusión, no hay nadie que haga todo perfecto, solo que nos enfocamos en nuestras debilidades para hacernos (consciente o inconscientemente) un poco menos.

Afortunadamente, cuando uno descubre que puede hacer cosas distintas, cuando se le pierde el miedo al cambio, y sobre todo, cuando identificas tus fortalezas, se abre un abanico de posibilidades que podemos explotar no solo en nuestro beneficio profesional, sino en el personal, dándonos la oportunidad de conocer nuestros límites e irlos empujando más lejos.

Una vez más, Pixar nos ha dejado con una obra que ya sea que te gusten o no las películas animadas, no pasará desapercibida.

Actualización: Olvidé mencionar el soundtrack, que está a la altura.

Quédate con lo esencial.

Si logras encontrar lo esencial, quédate con eso, es difícil porque uno va por la vida siguiendo destellos que te deslumbran.

Es nuestra naturaleza, pero como lo dijo Cooper, “somos exploradores, pioneros, no cuidadores”. Y para seguir adelante hay que viajar ligero.

Porque “es la tercera ley de Newton, para avanzar hay que dejar algo atrás”.

Level Up.

Gracias por todo.