Categoría: Historia

Anoche soñé contigo…

Estábamos sentados en un parque, y de repente llegan un chico y una chica…

-Hola ¿estáis enamorados o algo asi?

-No, me lo tiene prohibido.

“Nuestros amantes”, una de esas pelis iberoamericanas que están hechas cual artesanía, la fotografía, el score, las actuaciones, los planos frescos y amplios… Que me hicieron recordar obras como “El lado oscuro del corazón” o “Tango”, puras dosis de drogas neuronales, ya saben, endorfinas, serotonina, y esos cócteles que nos dejan hechos unos auténticos idiotas disfrutando del viaje.

https://youtu.be/_ZEv_WayKb4

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Blót XXXI – til árs ok friðar

“Felicidades por una vuelta más al sol”

-Héctor F.V.

Y es que, es cierto, estamos tan acostumbrados a ver nuestras vidas en una escala de medición tan básica como el tiempo tan lento en el sobrevivimos nuestra existencia (aunque sí, el tiempo sea relativo), que pocas veces nos ponemos a pensar en lo complejo precisamente de existir. Ahora sí que, “Tantos siglos, tantos mundos, tanto espacio…”

Como cada año, hacemos un recuento de la existencia, aunque no necesariamente es estático ni excluyente de todos los anteriores, al contrario, la perspectiva del tiempo transcurrido hace que veamos los eventos y los cambios de manera distinta, porque al final, ninguno de nosotros sobrevive a él.

Lo más rescatable de este año, es el esfuerzo por intentar cerrar los 101 en 1001, (del que ya solo me quedan dos años, y no veo avances claros jaja), se ha vuelto un poco complicado, este año han cambiado varias cosas; Completé la maestría y en un par de semanas por fin recibiré el documento oficial para cerrar ese ciclo, con ánimos para iniciar otro, que honestamente me trae la cabeza hecha un caos porque aún no decido cuál es la dirección del nuevo proyecto académico, estoy entre estudiar una maestría “fácil” (aunque ninguna lo es, solo creo que son más o menos interesantes), tratar de buscar dar clases en la UNAM, o estudiar una maestría en el extranjero.

Por otro lado, el proyecto de la vida en solitario no fue del todo satisfactorio, aunque dejó muchos aprendizajes, desde los más básicos, hasta los más complejos, el principal es que a pesar de que tengo un gran talento para resolver mis problemas (creo, sí, con humildad de rigor), aspectos como la calidad y costo de vida en el DF, son bastante peores de lo que imaginé. También la clara necesidad de cerrar algunos temas con la familia que no quiero dejarlos abiertos, no porque no pueda, sino porque en el futuro estoy seguro que regresarían a hacerme polvo. Y por supuesto, los aprendizajes sobre planeación estratégica de que objetivos tiene uno en la vida, en parte, eso fue lo mejor. Aprender que lo que te hacen creer que es lo que quieres no es lo que quieres, simplemente no tiene precio. Y como está de moda en metodologías ágiles, mejor fallar fuerte y rápido que no hacerlo.

Ligado al punto anterior, está el darle una revisada al ejercicio de prospectiva que hice para una clase en la maestría, creo que sigue teniendo un peso importante y no caduca, solo es cuestión de actualizarlo, hacer planes para tener sólidas las bases del futuro, y contemplar los cambios que pueden suceder, obviamente, no compras ni aseguras el futuro, pero al menos tienes más claridad de lo que puedes o no puedes hacer bajo ciertos escenarios, en donde está tu punto de quiebre, y que sí o sí no puedes dejar al azar (y no, no estoy hablando como un “Don Kike”, sino que así es esto de ir creciendo, –creo-). Parte de lo que recuerdo del ejercicio, es que decía que cuando a uno le preguntan, en donde se ve en 10 años, se ve con atributos psicológicos y no con físicos, es decir, te ves exitoso, con una familia, o con un negocio, pero no te ves, más viejo, menos fuerte, más achacoso, aunque eso sí esté asegurado en mayor o menor medida.

En lo laboral, ha sido un año agridulce, a pesar de que estoy de acuerdo en que uno debe estar abierto a aprender, también creo que la mayoría de las veces, las organizaciones no lo hacen, obviamente eso las lleva a pagar altos costos para tratar de mantenerse en la cresta de la ola, aun queda mucho por ver, hace 5 años estaba seguro de que muchas cosas se podían cambiar, y era ingenuo obviamente, si pudiera mandarle un mensaje por Same Time al Kike de ese entonces, le diría, “Ni te desgastes, eso no sucederá”. Reenfocar esfuerzos, mmm, puede ser, en algunos casos, no darse por vencido no importa la resistencia que encuentres, amiga o enemiga. Pero sobre todo, dos cosas: 1.- Los resultados son o no son, y 2.- Solo es un trabajo, y en últimas fechas, tener esto bien claro me ha sido de gran ayuda. Al final, eres más inteligente que la empresa para la que trabajas.

En las relaciones, fue un año de entradas y salidas, es cierto que el tiempo también ayuda a no ciclarte con relaciones que no te dejan nada, ahora, creo que he cambiado un poco mi enfoque, antes pensaba que las cosas eran más de blancos y negros, hoy, a pesar de que en el fondo sigue siendo ese, creo que he desarrollado una aproximación más “indiferente” a eso, porque entiendes que la realidad no es gobernada por tus deseos, y que no puedes obligar a nadie, a irse, o a quedarse. Así pues, te vas concibiendo libre, libre de ser y estar con quien se te de la gana, en el momento que se te de la gana. Sin compromisos. Porque nadie está obligado a lo imposible.

Ya veremos que nos depara el nuevo año, pero ante la incertidumbre, lo mejor que puedo hacer es prepararme para cosas que aún no he pensando que me va a tocar resolver, en todos los ámbitos. Sí, obviamente da miedo (y mucho), pero no vamos a salir vivos de esta, así que a vencer ese miedo y disfrutar la vida.

Gracias por coincidir, conmigo, aunque parezca trivial, no lo es.

Motivación, tiempo y oportunidad de practicar.

 

til árs ok friðar

a.k.a. “Por un buen año, y paz”

Blót, me encantó el término vikingo Lengua fuera

Netiquette, quienes lo recordamos, y quienes no lo conocen.

Ayer en el trabajo hablábamos de las buenas prácticas dentro de los espacios de trabajo, particularmente en la comunicación.

Quienes vimos como se iba construyendo Internet, o quienes de alguna manera participamos en ella, recordamos Netiquette, como uno de los primeros esfuerzos por no acabar con lo que en ese momento, prometía ser el mayor esfuerzo colectivo de la humanidad. Hoy somos más realistas, (para bien o para mal, gracias a la democratización y defensa por el acceso a la red, sin distinciones y en libertad).

No es trivial, a veces, nos perdemos en los cambios, en la velocidad de la misma red y olvidamos que seguimos siendo humanos.

Por todos aquellos, que aprendimos, que la vida “digital”, no es otra que nuestra vida real. (aunque hay, quien cree que son dos dimensiones completamente separadas, nada más alejado de la realidad)

Larga vida, a ese, como ya dije, el esfuerzo más importante de la humanidad en los últimos tiempos.

Pd. Pueden conocer el documento base, desde el siguiente LINK

Lilyhammer

Terminé de ver “Lilyhammer”, la primer serie producida por Netflix, con duración de 3 temporadas (8 capítulos por temporada).

Cabe mencionar que la vi por recomendación de mis noruegas favoritas, porque la serie en sí había pasado desapercibida para mi, lo único que puedo decir es que vayan a verla :P.

Es una serie diferente en cuanto a su hechura, aunque quizá la historia no sea tan espectacular como lo que estamos acostumbrados a ver de este lado del mundo, lo cierto es que te atrapa, un testigo protegido de la mafia en NY es reubicado en el pueblo de Lillehammer en Noruega, en donde comienza una nueva vida con los locales, puede que haya comenzado de nuevo, pero hay mucho de él que lo llevará a revivir el pasado, después de todo, un tigre no puede quitarse sus rayas.

Buenas secuencias, buenos personajes, buenas locaciones (obvio, Noruega), con infinidad de referencias escandinavas. La disfrutarán.

Lamentablemente solo se produjeron 3 temporadas, pero podrán darse una idea de la forma en que producen los humanos de esa por demás privilegiada región del mundo.

Una frase que me llamó la atención es donde Jhonny, le dice a Torgeir, “Noruega es un cuento de hadas, no dejes que el mundo real lo eche a perder”.

Lillehammer, visita obligada en el viaje escandinavo (101 en 1001) :D

nomás poquito…

Durante mi época de la licenciatura, siempre pensé que los fulanitos que se metían a cuanta cosa podían al mismo tiempo, como clases de creatividad, prácticas y chingadera y media más, definitivamente no tenían ni idea de lo que querían hacer. Hoy por supuesto, no es que haya cambiado totalmente de opinión, sino que desarrollé ciertos matices.

Sobra decir que mi personalidad tiene uno de esos rasgos que no me gustan, ser desesperado, sobre todo cuando las cosas están por llegar a su final, ¿por qué? no lo sé, o al menos no conscientemente. Siempre he sido así, apagar el horno de microondas 10 segundos antes de que termine, cambiarle a la tele antes de que terminen los últimos minutos del programa en turno, acelerar los pasos en los últimos 10 segundos de cada minuto entero, hacer sprints al último minuto, debo confesar que son mis dosis de adrenalina. Y creo que ya no puedo hacer mucho por eso, porque uno se vuelve adicto a “salvar el día”, a “lograrlo”, (si a eso le sumas trabajar en una corporación a la que le encanta hacer todo al último minuto), pues… uno encuentra lo que se parece a uno, no por que el universo te lo ponga en el camino, sino porque tu psique toma las decisiones basado en la receta que te ha permitido sobrevivir hasta el día de hoy.

Lo que pasa, es que en los últimos meses he notado que ciertas capacidades intelectuales ya no son tan eficientes como antes, pero no es porque esté envejeciendo, sino que son varios factores, cada vez creo que hago cosas más complejas, y el volumen de las no complejas sigue subiendo, hay miles de cosas que quisiera encontrar como automatizar (y para muchas lo he logrado), pero pensar, pensar es de esas actividades que no puedes delegar, que no puedes automatizar, que tienes que procesar (y con cada día que pasa, procesar mejor, es decir, más rápido, pero con análisis de implicaciones mucho completos, como por ejemplo, a quienes afectas, cómo los afectas, cuándo los afectas, etc). Sí, ya sé, lo más fácil es decir “deja de pensar tanto las cosas”, pero, en el fondo, procesar mentalmente mi realidad como lo he hecho, me ha dado múltiples satisfacciones. Aquí es donde entra el dilema, seguir haciendo las cosas tal y como te han dado resultado para incrementar tu nivel de éxitos, o hacerlas diferentes y poner en riesgo ese nivel de éxitos para todas tus relaciones cognitivas y humanas que tienes con el mundo.

Ya le queda poco tiempo a la maestría y heme aquí, repitiendo los últimos días de la licenciatura (al menos anímicamente), la ansiedad por cerrar un ciclo para comenzar otro, no detenerte, seguir consumiendo experiencias, felicidades, conocimientos, relaciones.

Estoy harto, pero nomás poquito…

Lo peor, es que como ya dije antes, acabo de entrar en la fase en la que mejor resuelvo las situaciones (por experiencia histórica), en la fase final. No puedo evitar querer ver todo el panorama.

Ni bonitos, ni tristes.

¿Realmente se han dado una vuelta por todo el archivo personal que han depositado en sus redes sociales? bueno, no digo que en todas porque es demasiado, pero al menos ¿han hecho el ejercicio de una sola?

Hoy dediqué un rato a depurar fotografías de google plus y facebook, lo hice porque hoy, ambas me “recordaron” (como ya lo han venido haciendo en los últimos meses) un “momento feliz” con Elizabeth, y lo cierto es que no quiero que lo vuelvan a hacer y creo que la mejor forma, es que no haya registros que puedan usar para el siguiente “recuerdo”.

Quizá a algunos les parezca exagerado, pero como ya he dicho decenas de veces, trato de buscar siempre que la forma en la que me relaciono con los demás sea lo más simple posible, y desde años atrás he tenido una regla que hasta el momento nadie ha podido romper, (aunque much@s lo han intentado) y consiste en que la gente recibe lo mejor de mi, mientras decida permanecer conectada a mi vida, pero si por algún motivo deciden ya no estarlo (voluntariamente, no por causas ajenas, obvio), entonces realizo una especie de protocolo de depuración, que me permita hacer espacio para nuevas personas  y que de cierta manera no me ate al pasado, puesto que ya hemos visto que los cáncer somos muy propensos a vivir en él.

Así pues, cada que se rompe una conexión con alguna persona por su voluntad (y después de esfuerzos por evitar que no llegue a su fin), empiezo a destruir cualquier evidencia que pueda encontrar sobre su paso en mi vida.

Ahora bien, no creo que sea exagerado, muchos dicen “quédate con los recuerdos felices, mientras duró” y sí, bueno, técnicamente nuestro cerebro tiende a recordar esos momentos felices en automático, incluso mucho más que los recuerdos infelices, pero ¿qué le voy a hacer? no puedo hackear mi cerebro a voluntad, o depurarle los recuerdos, (creo que si pudiera, lo haría), lo que sí puedo hacer es disminuir todos los elementos que puedo controlar, que me lleven a desatar esos recuerdos “felices”, porque si uno se quedara a partes iguales con todos los recuerdos, sería bueno, pero con el tiempo y la nostalgia, uno va olvidando e idealizando “los viejos buenos tiempos”, aunque en el momento en que todo terminó, en realidad no eran “buenos tiempos” (si no, no habría terminado). Entonces, dejar solo los buenos recuerdos, es una forma de torturarse e idealizar un estado positivo de una relación que también tuvo su lado negativo, y antes de quedarme con eso, prefiero eliminar todo para ver si de forma natural ayudo a que ese equilibrio de olvidos se de.

Ya sé, a veces puedo ser un friki.

Después de todo, apelo a que nuestra memoria es falible, y eso me lo comprobó Elizabeth. Sin memorias no hay remordimientos.

Ah sí, eliminar cosas, no significa que elimine aprendizajes.

Ruta Rivera-Siqueiros-Orozco-Barragán

Vamos dándole forma a las 101 en 1001 porque si no se van a quedar en el limbo.

En este post, iré preparando los lugares que conformarán la que he denominado la ruta Rivera-Siqueiros-Orozco-Barragán.

Personajes que de alguna manera han dado forma a una parte importante de la identidad nacional a través de sus obras, esa es mi manera de reconocerlos y homenajearlos, visitando y documentando su legado a mi estilo.

Diego Rivera

  1. Cárcamo de Dolores, 2da Sección del Bosque de Chapultepec.
  2. Capilla Riveriana, Universidad Autónoma de Chapingo
  3. Museo Anahuacalli
  4. Museo Mural Diego Rivera
  5. Palacio Nacional
  6. Museo Casa Estudio Diego Rivera – Frida Kahlo
  7. Monumento a Diego Rivera, Plaza de San Jacinto, San Ángel
  8. Estadio Olímpico Universitario, UNAM
  9. Teatro de los insurgentes
  10. Rotonda de las Personas Ilustres
  11. Colegio de San Ildefonso
  12. Museo Dolores Olmedo
  13. Murales de la Secretaría de Educación Pública

David Alfaro Siqueiros

  1. Poliforum Cultural Siqueiros
  2. Galería de Arte Público Siqueiros
  3. La Tallera, Cuernavaca
  4. Casa de Cultura, San Miguel de Allende GTO.
  5. Palacio de Lecumberri.

Continuará la actualización…