Blót XXXI – til árs ok friðar

“Felicidades por una vuelta más al sol”

-Héctor F.V.

Y es que, es cierto, estamos tan acostumbrados a ver nuestras vidas en una escala de medición tan básica como el tiempo tan lento en el sobrevivimos nuestra existencia (aunque sí, el tiempo sea relativo), que pocas veces nos ponemos a pensar en lo complejo precisamente de existir. Ahora sí que, “Tantos siglos, tantos mundos, tanto espacio…”

Como cada año, hacemos un recuento de la existencia, aunque no necesariamente es estático ni excluyente de todos los anteriores, al contrario, la perspectiva del tiempo transcurrido hace que veamos los eventos y los cambios de manera distinta, porque al final, ninguno de nosotros sobrevive a él.

Lo más rescatable de este año, es el esfuerzo por intentar cerrar los 101 en 1001, (del que ya solo me quedan dos años, y no veo avances claros jaja), se ha vuelto un poco complicado, este año han cambiado varias cosas; Completé la maestría y en un par de semanas por fin recibiré el documento oficial para cerrar ese ciclo, con ánimos para iniciar otro, que honestamente me trae la cabeza hecha un caos porque aún no decido cuál es la dirección del nuevo proyecto académico, estoy entre estudiar una maestría “fácil” (aunque ninguna lo es, solo creo que son más o menos interesantes), tratar de buscar dar clases en la UNAM, o estudiar una maestría en el extranjero.

Por otro lado, el proyecto de la vida en solitario no fue del todo satisfactorio, aunque dejó muchos aprendizajes, desde los más básicos, hasta los más complejos, el principal es que a pesar de que tengo un gran talento para resolver mis problemas (creo, sí, con humildad de rigor), aspectos como la calidad y costo de vida en el DF, son bastante peores de lo que imaginé. También la clara necesidad de cerrar algunos temas con la familia que no quiero dejarlos abiertos, no porque no pueda, sino porque en el futuro estoy seguro que regresarían a hacerme polvo. Y por supuesto, los aprendizajes sobre planeación estratégica de que objetivos tiene uno en la vida, en parte, eso fue lo mejor. Aprender que lo que te hacen creer que es lo que quieres no es lo que quieres, simplemente no tiene precio. Y como está de moda en metodologías ágiles, mejor fallar fuerte y rápido que no hacerlo.

Ligado al punto anterior, está el darle una revisada al ejercicio de prospectiva que hice para una clase en la maestría, creo que sigue teniendo un peso importante y no caduca, solo es cuestión de actualizarlo, hacer planes para tener sólidas las bases del futuro, y contemplar los cambios que pueden suceder, obviamente, no compras ni aseguras el futuro, pero al menos tienes más claridad de lo que puedes o no puedes hacer bajo ciertos escenarios, en donde está tu punto de quiebre, y que sí o sí no puedes dejar al azar (y no, no estoy hablando como un “Don Kike”, sino que así es esto de ir creciendo, –creo-). Parte de lo que recuerdo del ejercicio, es que decía que cuando a uno le preguntan, en donde se ve en 10 años, se ve con atributos psicológicos y no con físicos, es decir, te ves exitoso, con una familia, o con un negocio, pero no te ves, más viejo, menos fuerte, más achacoso, aunque eso sí esté asegurado en mayor o menor medida.

En lo laboral, ha sido un año agridulce, a pesar de que estoy de acuerdo en que uno debe estar abierto a aprender, también creo que la mayoría de las veces, las organizaciones no lo hacen, obviamente eso las lleva a pagar altos costos para tratar de mantenerse en la cresta de la ola, aun queda mucho por ver, hace 5 años estaba seguro de que muchas cosas se podían cambiar, y era ingenuo obviamente, si pudiera mandarle un mensaje por Same Time al Kike de ese entonces, le diría, “Ni te desgastes, eso no sucederá”. Reenfocar esfuerzos, mmm, puede ser, en algunos casos, no darse por vencido no importa la resistencia que encuentres, amiga o enemiga. Pero sobre todo, dos cosas: 1.- Los resultados son o no son, y 2.- Solo es un trabajo, y en últimas fechas, tener esto bien claro me ha sido de gran ayuda. Al final, eres más inteligente que la empresa para la que trabajas.

En las relaciones, fue un año de entradas y salidas, es cierto que el tiempo también ayuda a no ciclarte con relaciones que no te dejan nada, ahora, creo que he cambiado un poco mi enfoque, antes pensaba que las cosas eran más de blancos y negros, hoy, a pesar de que en el fondo sigue siendo ese, creo que he desarrollado una aproximación más “indiferente” a eso, porque entiendes que la realidad no es gobernada por tus deseos, y que no puedes obligar a nadie, a irse, o a quedarse. Así pues, te vas concibiendo libre, libre de ser y estar con quien se te de la gana, en el momento que se te de la gana. Sin compromisos. Porque nadie está obligado a lo imposible.

Ya veremos que nos depara el nuevo año, pero ante la incertidumbre, lo mejor que puedo hacer es prepararme para cosas que aún no he pensando que me va a tocar resolver, en todos los ámbitos. Sí, obviamente da miedo (y mucho), pero no vamos a salir vivos de esta, así que a vencer ese miedo y disfrutar la vida.

Gracias por coincidir, conmigo, aunque parezca trivial, no lo es.

Motivación, tiempo y oportunidad de practicar.

 

til árs ok friðar

a.k.a. “Por un buen año, y paz”

Blót, me encantó el término vikingo Lengua fuera

El día de la toalla, y por qué todo parece encajar en este rompecabezas.

Hay momentos en mi vida que los que solo puedo detenerme a observar como las serendipias se reúnen y bailan juntas al compás de la misma melodía universal de la felicidad

El 25 de Mayo, es el día de la toalla. En honor a Douglas Adams, autor de la saga “La guía del viajero intergaláctico”, una obra por demás deliciosa por el uso que hace de elementos como críticas a la sociedad, humor negro e irónico y un poco de ciencia ficción, es decir, una obra que para todos los que nos consideramos geeks, es sustancialmente rica. En 2005 se lanzó la película The Hitchhiker’s Guide to the Galaxy, una verdadera joya. Es una película para saborear, y para descubrir muchos de los mensajes que tiene escondidos, como “Deep Mind” (Es precisamente, de esta obra, que la IA de Google recibe su nombre, sí, esa que hoy en día puede replicarse a sí misma), o la respuesta al origen de la vida, el universo y todo lo demás, 42.

A Adams, le preguntaron varias veces el significado que tenía ese número, queriendo buscarle tres pies al gato, hasta que dijo que en realidad no significaba nada, no era una clave a otras dimensiones ni nada, solo fue el que eligió, aunque pudo ser cualquier otro número.

Cuando pude ver la película realmente la disfruté, Martin en particular, es similar para mi, a “sonrisas” de Toy Story 3, o “Scamper” de Igor, me encantan esos personajes depresivos que al mismo tiempo, son involuntariamente muy divertidos, a los que les pasa de todo pero que en el fondo, su rol es hacerla de pegamento entre los demás protagonistas, sacarte esa sonrisa en el momento menos esperado, y obvio, ganarse el privilegio de ser rememorados por esa combinación de factores.

Los que me conocen, estarán de acuerdo en que hago mucha referencia al número 42 en mis conversaciones cotidianas, pues bien, el origen de esa manía es precisamente la obra de Adams.

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Watson & Towel Day @ IBM

Este es el primer año que “celebramos” el día de la toalla en la empresa, y esto que voy a decir es solo mi opinión, de ninguna manera representa la posición de IBM.

Bueno, como sabrán, llevamos algunos años con el desarrollo de Watson, (¿recuerdan Deep Blue? ¿la computadora que le ganó al Gary Kasparov en Ajedrez?, pues Watson es su revolución, con mucho de Machine Learning, analítica y nube, o sea, todas las tecnologías que forman el portafolio de la empresa, y mucho más).

En fin, Watson, ha estado evolucionando, en parte para madurarlo y que pueda comercializarse más eficientemente que solo una línea de investigación en Computación e Inteligencia Artificial, y para ello, se han presentado varias oportunidades, como la vez que Watson participó en Jeopardy y le ganó a los campeones, ¿se les hace familiar? Kasparov!!!! cof, cof, cof. Así pues, mientras que hace un par de años era solo un prototipo para ver “hacia a dónde podíamos llegar” hoy cada vez, se le puede ver integrado en soluciones bastante cotidianas, que van desde investigar y analizar tratamientos contra el cáncer, como asistente médico, como motor de reconocimiento de imágenes, como asistente para identificar rasgos de la personalidad (Watson, Personality Insights), entre muchas más chucherías en las que está metido (y más en las que se está metiendo).

Bueno, pues para mi, este año celebramos el día de la toalla, sí, un poco para recordar a Douglas Adams y su obra tan exquisita, aunque también, aprovechamos para hablar más de Watson, haciendo un símil (muy sutil) a “Deep Mind” (lástima que Google se nos adelantó con el nombre), que en la obra de Adams, es el computador más potente que existe en el universo, cuyo objetivo único es responder a los misterios del origen de la vida, el universo y todo lo demás, tardando millones de años para llegar a la conclusión (validada arduamente) de que la respuesta es sin lugar a dudas, 42.

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Sinapsis y serendipias.

A veces, puedo patear mucho el pesebre, lo sé, y en ocasiones me siento mal por hacerlo aunque mis razones no sean para atacar a Big Blue, sino para expresar mi deseo de que sea mejor cada día, pero en días como el de hoy, y cuando su ADN geek, se mezcla con el mío, producen unas sensaciones casi sublimes, como cuando salió la película “Hidden Figures”, mezclando Big Blue y la carrera espacial. En fin, gran parte de mi psique está enlazada con Watson, (de momento solo figurativamente hablando, quizá un día, sea más literal, no sabemos), pero más que con Watson, con lo bueno y lo malo que durante más de 100 años, Big Blue ha impactado en la humanidad, y a pesar de que yo no tenga el gran talento que muchos ibemistas sí tienen y han tenido (Computación Cuántica, Watson, Nanotecnología, Chips, IA, cientos de miles de patentes), a veces, y solo a veces, realmente me siento parte de ese núcleo de innovación. Y eso señoras y señores, es una sensación indescriptible.

Por lo que dure.

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“una toalla es el objeto de mayor utilidad que puede poseer un viajero interestelar. En parte, tiene un gran valor práctico: uno puede envolverse en ella para calentarse mientras viaja por las lunas frías de jaglan Beta; se puede tumbar uno en ella en las refulgentes playas de arena marmórea de Santraginus V, mientras aspira los vapores del mar embriagador; se puede uno tapar con ella mientras duerme bajo las estrellas que arrojan un brillo tan purpúreo sobre el desierto de Kakrafun; se puede usar como vela en una balsa diminuta para navegar por el profundo y lento río Moth; mojada, se puede emplear en la lucha cuerpo a cuerpo[…]”.

Douglas Adams.

Cambiar, por las razones equivocadas.

¿Que tan inmutables somos?

Esa es otra más de las dualidades del día a día. Por lo general, nos sentimos muy orgullosos de ser siempre nosotros mismos, de creer que somos lo que somos y no vamos a cambiar por nada ni nadie, admitámoslo, nos encanta llenarnos de esa pequeña dosis de soberbia y autoengaño. Otras veces, también nos llenamos la boca diciéndonos que por el contrario, nosotros sabemos adaptarnos y cambiar conforme las situaciones se presenten, porque también nos encanta creernos súper maduros como para alejarnos de nuestros deseos e impulsos básicos, así pasan nuestros días, entre el ir y venir de un extremo a otro, aunque podría apostar a que cada uno tiene su lado favorito.

Como todo humano, te he juzgado por no estar de este lado, aquí, conmigo, apoyándome, en mi favor y no en mi contra, incluso cuando he estado del lado incorrecto, siempre he preferido que estés aquí y no del otro lado, tu y yo sabemos que no soy tan bueno lidiando con conflictos existenciales, porque tiendo a profundizar mucho en ellos, soy, como una estrella que se acerca a un agujero negro, entre más se acerca, más velocidad alcanza lo que la acerca más, y tu, eres mi agujero negro. Entre más me acerco a ti, entre más intento entenderte, más me atrapas, más me llevas a tu horizonte de eventos, de donde nadie ha regresado.

Comienzo a pensar que no tengo remedio ni salvación, que todo está perdido. Que es mejor matar toda esperanza quemando las naves, aunque siempre quede el ¿Y si hubiera…?

Desde que nos conocimos, te consideré una de las pocas curiosidades en mi vida, tu afán de explotar para desatar tu brillo, de fusionar toda tu energía para producir un solo destello… En cambio yo, yo no sé ni quién soy, me gusta creer que soy un observador del universo, sus peligros y milagros.

Esta sensación de haber perdido la curiosidad, de saber lo que pasará (aunque nadie pueda saberlo). Me tiene en un estado en el que no me gusta estar. Y el resto del mundo, tampoco pone de su parte.

Quiero que regrese, la que ya no eres.

¿Cambiar? sí, claro, lo celebraría, si no lo hicieras por las razones equivocadas, para satisfacer a las personas equivocadas.

Un día me dijiste que no querías verte a los 35, preguntándote ¿cómo habría sido si hubieras hecho todo lo que habías querido?, pues bien, cada uno tiene sus miedos y el mío, es haber perdido mi tiempo con las personas equivocadas, porque no somos más que las relaciones que construimos, aunque eso signifique hacerlo sobre las ruinas de las que destruimos.

Todos deberíamos tener una etiqueta que diga “frágil, manéjese con cuidado.”

Nuevos horizontes…

¿Han tenido esa sensación de que no encajan? ¿que algo se les ha perdido en el camino? ¿que no tuvieron la oportunidad de cerrar cierto ciclo? seguro que sí.

Quiero ser muy cauto con este post, y a la vez, quiero atreverme a romper con MI esquema actual, que es un tanto de zona de confort.

Trabajar en Big Blue ha sido una experiencia interesante, muchas veces buena, otras pocas no tanto, pero al final, ha sido un camino lleno de pasión.

Quiero ser cauto en no establecer metas demasiado altas como para no cumplirlas, pero es que, en los últimos meses de la maestría he sentido que hay algo que necesito completar, como esa pieza del rompecabezas que no puedes encontrar, y con lo intolerante que puedo llegar a ser, no puedo dejarlo así, al menos debo intentar llenarlo, porque todo parece estar más integrado a medida que avanzo en este camino.

He decidido buscar estudiar una nueva licenciatura. Ya sabemos que la vida siempre resulta ser irónica, y ésta vez puede ser la oportunidad para poder recorrer una ramificación de mi línea de tiempo, esa, en la que era aceptado en la UNAM para cursar la ingeniería en sistemas, y que en el 2004 estuvo a 11 aciertos de volverse realidad. No prometo que será el próximo año, aún tengo que ordenar cosas en mi vida y planear a largo plazo, pero quizá en dos años más.

Después de todo, si bien es cierto que el destino importa, también lo es el viaje que hagas para llegar a él. Y, si todo sale bien, podría consolidar varios objetivos compatibles.

Quiero ser cauto, pero pienso que éste es uno de esos momentos que, sin pensarlo, han cambiado el rumbo de lo que soy ahora.

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Solo tenemos una vida, hagamos que valga la pena.

nomás poquito…

Durante mi época de la licenciatura, siempre pensé que los fulanitos que se metían a cuanta cosa podían al mismo tiempo, como clases de creatividad, prácticas y chingadera y media más, definitivamente no tenían ni idea de lo que querían hacer. Hoy por supuesto, no es que haya cambiado totalmente de opinión, sino que desarrollé ciertos matices.

Sobra decir que mi personalidad tiene uno de esos rasgos que no me gustan, ser desesperado, sobre todo cuando las cosas están por llegar a su final, ¿por qué? no lo sé, o al menos no conscientemente. Siempre he sido así, apagar el horno de microondas 10 segundos antes de que termine, cambiarle a la tele antes de que terminen los últimos minutos del programa en turno, acelerar los pasos en los últimos 10 segundos de cada minuto entero, hacer sprints al último minuto, debo confesar que son mis dosis de adrenalina. Y creo que ya no puedo hacer mucho por eso, porque uno se vuelve adicto a “salvar el día”, a “lograrlo”, (si a eso le sumas trabajar en una corporación a la que le encanta hacer todo al último minuto), pues… uno encuentra lo que se parece a uno, no por que el universo te lo ponga en el camino, sino porque tu psique toma las decisiones basado en la receta que te ha permitido sobrevivir hasta el día de hoy.

Lo que pasa, es que en los últimos meses he notado que ciertas capacidades intelectuales ya no son tan eficientes como antes, pero no es porque esté envejeciendo, sino que son varios factores, cada vez creo que hago cosas más complejas, y el volumen de las no complejas sigue subiendo, hay miles de cosas que quisiera encontrar como automatizar (y para muchas lo he logrado), pero pensar, pensar es de esas actividades que no puedes delegar, que no puedes automatizar, que tienes que procesar (y con cada día que pasa, procesar mejor, es decir, más rápido, pero con análisis de implicaciones mucho completos, como por ejemplo, a quienes afectas, cómo los afectas, cuándo los afectas, etc). Sí, ya sé, lo más fácil es decir “deja de pensar tanto las cosas”, pero, en el fondo, procesar mentalmente mi realidad como lo he hecho, me ha dado múltiples satisfacciones. Aquí es donde entra el dilema, seguir haciendo las cosas tal y como te han dado resultado para incrementar tu nivel de éxitos, o hacerlas diferentes y poner en riesgo ese nivel de éxitos para todas tus relaciones cognitivas y humanas que tienes con el mundo.

Ya le queda poco tiempo a la maestría y heme aquí, repitiendo los últimos días de la licenciatura (al menos anímicamente), la ansiedad por cerrar un ciclo para comenzar otro, no detenerte, seguir consumiendo experiencias, felicidades, conocimientos, relaciones.

Estoy harto, pero nomás poquito…

Lo peor, es que como ya dije antes, acabo de entrar en la fase en la que mejor resuelvo las situaciones (por experiencia histórica), en la fase final. No puedo evitar querer ver todo el panorama.

Instrucciones para cumplir 30. (esta vez, mis instrucciones)

Hace 9 años veía una de las mejores películas (a mi gusto tan cursi como saben que soy quienes me conocen) mexicanas de tiempos recientes. “Efectos Secundarios”, en la que al final aparecen algunos tips, lecciones aprendidas e “instrucciones” referentes a la transición de los “20´s” y lo que impacta cumplir 30. Si las quieren recordar, denle clic acá.

Desde hace 9 años, me propuse que sería una buena idea retomar el ejemplo y escribir mis propias instrucciones para cumplir 30 (algunas, compartidas con las de la película).

Entonces, si tuviera que escribirlas, serían estas:

Come frutas y verduras. Neta, vete acostumbrando a que no vas a poder tragar garnachas toda la vida.

Sí, es cierto, las palomitas y el refresco que te chutas en el cine ya no las hacen como antes, (bueno, aunque eso es cierto -cada vez tienen más porquerías- también es cierto que el estómago ya no las digiere tan bien) entre otras cosas, (yo aún estoy en eso, si descubro cómo, prometo que lo escribiré).

Equivócate. Cambia. Intenta. Falla. Reinvéntate. Manda todo al carajo y empieza de nuevo cada vez que sea necesario. De veras, no pasa nada. Sobre todo si no haces nada.

Ah, esta deberían escribirla en letras de oro en el congreso, bueno, quizá no tanto, pero es muy cierta, a mi me ha funcionado las pocas veces que la he seguido, solo dos cosas: la primera, siempre ten presente que los cambios no son buenos o malos, sino que pueden tomar la forma que tu quieras, lo importante es que te adaptes y en el camino, también te permitas experimentar nuevas formas de hacer las cosas, mucho del aprendizaje que tendrás, será gracias a los fracasos y no tanto por los éxitos. La segunda cosa que debes meterte en tu pequeña cabecita es que siempre que hagas un cambio, estés verdaderamente consciente de que lo quieres hacer y aceptarás las consecuencias, no te digo que pases años pensando en llevarlos a cabo, solo que a veces suceden cosas extrañas con eso, como que por mucho que seas tu el que tome la decisión, algunos cambios afectarán IRREMEDIABLEMENTE a otras personas, si no puedes con eso, mejor déjalo como está.

Prueba otros sabores de helado. Otras cervezas, otras pastas de dientes.

Nunca terminarás de conocer el universo, morirás conociendo una parte infinitesimal de él, así que dale chance a lo diferente, pero tampoco pierdas el tiempo tratando de ver si pega algo que tu intuición te dice que no.

Arranca el coche un día, y no pares hasta que se acabe la gasolina.

Si puedes, adelante, hazlo, hasta el momento me he quedado con las ganas pero no es por no querer, sino porque la neta, este pinche país está de la chingada y uno no está para exponerse de a gratis. Si lo haces, lleva un garrafón con algo de gasolina extra, está chingón lograr metas, pero después de dos minutos de sentirte realizado por quedarte sin gas, te va a entrar el pánico cabrón. Está bien jugarle al vergas, pero no te pases de estúpido. No dan puntos por eso.

Empieza un grupo de rock. Toma clases de baile. Aprende italiano. Invéntate otro nombre. Usa una bicicleta.

Nah, el rock está sobrevalorado, mejor empieza un grupo de música antigua (de preferencia escandinava, bueno, a decir verdad solo encontrarás bandas de Dark Metal y su infinita gama de sabores. Las clases de baile mañana las empiezo -nah, casi me la creen-, aprende lo que tu quieras, si no es italiano que sea sueco o noruego, o aprende a leer las runas vikingas, o que se te hinche tu real gana, pero no dejes de aprender. No te inventes un nombre, si tienes dos como yo, usa el que más te guste y obliga a los demás a conocer ambos, a veces, hay homónimos que desmadran alguno de tus nombres. Úsalo para darle valor y no para quitárselo. Sí, usa una bici, pero espero que sea en otro país que no sea este, aquí igual te apachurran y te conviertes en un número más, volvemos a lo mismo, si lo haces, no le juegues al vergas. Patina, (sí, también ando en eso, aunque al igual que el estómago, los huesos ya no resisten lo mismo que antes).

Perdona. Olvida. Deja ir.

Sí, perdona, lamentablemente somos humanos, esa será la peor y la mejor excusa que escucharás en toda tu larga o corta vida del por qué la cagamos siempre y esperamos que no pase nada. No olvides, recuerda todo, lo bueno, lo malo, solo no te aferres pero no olvides, después de todo, no somos más que lo que recordamos y últimamente parece que nos vamos haciendo menos eficientes de lo normal (no estamos hechos para recordar, pero tampoco hay por qué no hacerlo). Deja ir sí y sólo sí hayas logrado dejar huella en lo que te propongas, verás que con el tiempo habrá cosas que nunca fueron importantes o que han dejado de serlo por su propio efecto, deja ir cosas, pero sobre todo y esto es muy importante, DEJA IR A LAS PERSONAS. Nadie está obligado a lo imposible, y después de todo no somos propiedad de alguien en particular, por mucho que nos haya ayudado y le debamos grandes aprendizajes, y tampoco tenemos la propiedad de otras personas, cada quien tiene un camino en el universo, hay algunos que se cruzan, otros que van paralelos al nuestro y otros que jamás se encontrarán con el nuestro. Deja ir sin culpas, al final todo lo bueno y lo malo que hayas dado o recibido encontrará su perfecto equilibrio (aunque procura siempre dar más de lo bueno).

Decide quién es imprescindible. Mientras más grande eres más difícil es hacer amigos de verdad, y más necesitas quien sepa quién eres realmente sin que tengas que explicárselo. Esos son los amigos. Cuídalos y mantenlos cerca.

Fundamental, tienes que sentarte un día y tomar decisiones importantes. Mientras creces, crees que las amistades durarán para siempre, luego te das cuenta de que son más frágiles de lo que imaginabas. Es cierto, mientras más grande eres es cabronamente (a.k.a. exponencialmente) más difícil hacer nuevos amigos -sic-, y sí, también necesitas a alguien que sepa quien eres sin llevarte una vida explicándolo. Hay quienes son afortunados  y tienen a ese alguien, otros, seguimos buscándolo, pero hey!!, no te detengas a lamentarte y camina con paso firme. Cuida a tus amigos, pero dales libertad, he aprendido que las relaciones no son eternas, se basan en el  aquí y ahora, y caducan más rápido de lo que imaginas, cada día, cada hora incluso, es el mejor momento para renovar ese compromiso. Sobre todo, recuerda que es un requisito sine qua non que exista voluntad de ambas partes. No te aferres a la rutina o a la existencia de una persona, somos finitos y mortales, y podemos no llegar a la fecha indicada al reverso del empaque. Quiere siempre que puedas, y cuando no puedas dilo, recuerda, una vez más: “nadie está obligado a lo imposible”.

Encuentra un tiempo y un espacio para ti

“Lo más difícil de la vida, es tener que escuchar para siempre mis propios pensamientos” -Yo lo digo :P.

Es neta, no sé tu, pero mi mente es el cielo y el infierno reunidos en un pequeño lugar del universo, y no está padre. Sí bueno, no me imagino las broncas de quienes son bipolares, yo con esto tengo más que suficiente.

Encuentra un tiempo y un espacio para estar contigo mismo, para escuchar las voces interiores que te consuelan y martirizan, yo amo salir a recorrer la ciudad con mis audífonos y escuchando música de todo tipo, desde rock, pop, metal, electrónica y todas las melodías que en algún momento me han hecho vibrar. Ese es el tiempo que tengo para mi, para pensar, para escuchar, para ver como se comporta el mundo.

Disfruta de estar contigo, y aprende todo lo que puedas de ti mismo, créeme, lo agradecerás.

Enseña a otros.

“El conocimiento es el  único bien que crece mientras más se comparte” -no me acuerdo quien lo dijo.

Es correcto, niñas y niños, de nada sirve que seas el más chingón del mundo mundial en las finas artes del dominio del trompo o del yoyo si no compartes lo que sabes, no tengas miedo de que otros se apropien de tu conocimiento, porque a decir verdad, no pueden quitártelo, es decir, pueden quitarte el producto de tu conocimiento, pero no pueden quitarte el producto de los procesos inteligibles que hiciste para poder llegar a él, que es lo que más importa, ¿no me crees? aprende lo que sea, hazlo bien, difunde ese producto, y pronto tendrás a alguien queriendo a hacer lo que tu haces de la manera en que tu la haces, lástima, para bien o para mal, eso todavía no se puede transmitir, por mucho que quieras (o que otros quieran). Todavía no hay peligro (ya cuando inventen la extracción de habilidades de tu cerebro por medio de ondas psicoquinéticas o algo así, entonces ya valiste madre, pero hasta que eso no suceda, no hay de que preocuparse).

La gratificación de descubrir personas con talento (tanto o más que el tuyo) es de los pocos placeres que puedo decirte existen en esta vida, es una explosión cósmica. Desgraciadamente lo que suceda después no está asegurado, pero cualquiera que sea el resultado, no te lo tomes tan en serio, recuerda nuevamente lo de que somos humanos y esas cosas y que en realidad, no tienes mucha injerencia en la vida de otros humanos (realmente).

Inspira a otros.

Esta es una de las instrucciones que no estás obligado a seguir, pero que, si lo haces, sentirás que tu vida adquiere otra capa de significado, no me detendré mucho en esta, por lo opcional en sí, y por la gran satisfacción que envuelve y que solo vale la pena si lo descubres por ti mism@.

Aprende a decir “NO”

En sociedades como la nuestra, estamos tremendamente jodidos por no desarrollar esta pequeña habilidad, la de poder decir “NO” en el momento justo. Otras culturas no tienen problemas en decirlo, y como no tienen problema en decirlo, tampoco tienen problema en escucharlo. NO todo tiene que ser a huevo, y NO todo tiene que ser como te dicen que tiene que ser, piensa, razona y cuestiona todo las veces que sean necesarias hasta que tu mente y espíritu estén en paz. Sé que esto suena a discurso de auto superación y “coaching de vida”, pero nel, ni madres, es justo lo que tienes que hacer, identificar el momento justo para decir que no. El momento justo para ahorrarte problemas futuros que los demás no valoran cuando terminas por resolver.

Se agradecido y leal con las personas correctas.

Te he dicho que te mantengas alerta de otros, sin embargo, también uno debe aprender a ser agradecido con quienes te ayudan. Dedica un buen tiempo de tu vida a cultivar la lealtad hacia otros, y hagas lo que hagas, no confundas las cosas. Debes ser leal y agradecido no por los hechos, sino por las actitudes, (de la misma forma que debes retirar esas cualidades por esos dos criterios), “honra a cada quien según su rango, y deja que se avergüence si no lo merece”, o algo así, no te dejes guiar por la tentación de intercambiar favores (más en culturas como la mexicana), no tienes que besar las botas de nadie, ni despreciar a alguien solo porque los demás lo hacen, busca la verdad por tus propios medios y siempre trata de ser integral, los humanos somos como las cebollas y estamos hechos de muchas capas, no todas son bonitas, y no siempre podremos decidir correctamente, pero a eso venimos y es el precio que tenemos que pagar, entre más pronto lo aceptes, más pronto lograrás (lo más que puedas) alcanzar la paz.

Vuelve a darle valor a las palabras.

Mientras más creces, empezarás a tomarte algunas cosas más en serio, incluso, tu mismo le darás más peso a elementos que antes no te lo parecían, uno de ellos es el uso de las palabras.

Amor, compromiso, lealtad, amistad, honestidad, entre otras, son palabras que ya no te tomas a la ligera, ya no las usas a diestra y siniestra, ni permites que otros las enuncien tan irresponsablemente. La razón es porque sabes que su significado se va desgastando entre más fácil fluyen de la boca de personas que solo buscan quedar bien.

Aprendes a valorar más en qué empeñas tu palabra sin necesidad de estar comprometido legalmente, aprendes a ser más honesto con las expectativas que te formas, y que se forman los demás, aprendes a hacer ese “double check” o acuse de recibo sobre si tu mensaje fue recibido tal cual lo enviaste porque no quieres malos entendidos, en fin, mientras pasa el tiempo, le vas dando importancia a detalles que no por ser pequeños dejan de ser reveladores, la forma de saludar, las veces que te buscan para resolver un problema, la falta de conocimiento de las personas, las actitudes etc…

Si vas a ver a tus amigos, asegúrate de decirlo sí y sólo sí tienes altas probabilidades de hacerlo, por favor, no mientas por convivir, en los últimos tiempos eso se ha vuelto demasiado fácil, tanto de fingir, como de descubrir, evítate la pena de perder credibilidad, y el cariño de quienes realmente te aprecian, recuerda “Tanto va el cántaro al agua, hasta que se rompe”.

Ama y disfruta a la familia.

Al menos a la nuclear, o más cercana, que deberían ser tus padres y hermanos, el ser humano es un ente social como dicen por ahí, y no hay mejor (o peor) sociedad que la familia (la muestra del universo). Amar no siempre es aceptar, conceder o renegar. Pero el tiempo es corto en la escala humana, y todos terminamos por extinguirnos. Di lo que tengas que decir, evaluando tus palabras, si vas a decir algo relevante (bueno o malo), tómate el tiempo de escogerlas. Perdona. Y una vez más, todos somos humanos.

En este apartado irían más cosas, pero no terminaría el post. Solo ama siempre que puedas.

Busca la justicia.

Siempre que puedas, y en cada situación, desde la más simple hasta la más complicada, siempre trata de ser justo, es cabronamente difícil, pero puedes empezar por ser empático, así al menos, te obligarás a ser lo más objetivo posible (dentro de tus posibilidades claro está). Siempre intenta colocarte ante cada decisión imaginando los escenarios posibles. No siempre lo lograrás, pero al menos, harás lo que la mayoría no hace.

Quema los puentes.

Desgraciadamente nuestra condición de humanos frecuentemente nos lleva a caer en la displicencia y zona de confort, por eso, y a riesgo de fomentar la piromanía, quema los puentes siempre que sea necesario, a veces es lo que hace falta para que otros tomen consciencia de las situaciones, solo cuando estamos ante situaciones críticas nos obligamos a tomar decisiones que hemos postergado con anterioridad. Recuerda, toda crisis es también una oportunidad, pero una vez más, no le juegues al vergas, y ten a la mano una pipa por si los humanos no apagan a tiempo el incendio. No te dispares en el pie.

Aprende que no vas a aprender nada. Pero no hay examen final en esta escuela. Ni calificaciones, ni graduación, ni reunión de exalumnos, gracias a Dios. Felices treinta, viejo. Bienvenido al resto de tu vida.

Aunque en la peli es bien bonita esta última, la neta es que en la realidad no es del todo cierta. Aprende a aprender, no asumas, no des nada por hecho, y trata de siempre ser neutral hasta que los hechos te indiquen hacia donde ir, y aún en ese caso, siempre mantén encendida la llama de la duda.

Escribe un Blog.

La última, jajaja, es de las experiencias más constructivas -sic- y liberadoras -sic- que uno puede tener, no importa si es un espacio virtual o un cuaderno viejo, después de todo es parte de tu legado al universo, la síntesis de eventos de los que has aprendido a lo largo de tu vida (y de los que no, también).

Creo que eso es todo de momento, seguramente se me escaparon varias más, pero ya es tarde y creo que con eso basta.

Hasta la siguiente década (o lustro xD).

Feliz, aniversario de existencia Kike. Falta mucho por hacer, y por divertirse.

Amen.se.

Pd. Mil disculpas si hay errores de ortografía, pero ya es noche y pues… X.

Pd 2. Un año más, “El unverso sobre mi”.

Saber mucho de muchas cosas…

Recuerdo uno de los tantos días de cuando caminaba por los pasillos de Ciencias (en honor a la verdad, y viéndolo a la distancia, literal eso hacía, estudiar pues… creo que en ese entonces no se me daba), platicando con Mauricio entre el Tlahuizcalpan y el Prometeo,  (no lo sabe, pero sigue siendo una inspiración para mi, y nunca olvidaré su apoyo incondicional, aunque ya no sepa nada de él) me contaba sobre “los olímpicos”, no, no los juegos olímpicos, sino humanitos  excepcionales que en su mayoría provenían de Escuelas Preparatorias de la UNAM (y uno o dos de CCHs), eminencias en el campo de las ciencias, (bueno, también eran como una clase superior, porque así eran adiestrados y digo adiestrados, porque eran brillantes en ciencias pero un tanto “limitados” para relacionarse con el resto de los humanos, al menos por lo que pude darme cuenta intercambiando algunas palabras con dos de ellos).

En ciencias, es extremadamente fácil empezar a hablar sobre tu comida, y terminar con una discusión sobre temas cabrones de física, matemáticas o lo que pinches se te ocurra que te cueste un huevo y la mitad del otro entender, aunque, a decir verdad, es toda una experiencia de vida.

Por lo general, siempre teníamos algunos minutos (u horas) entre clases, sobre todo Gerardo y yo, que teníamos un horario de muerte con muchas horas ahorcadas, todo porque renunciamos a algunas materias para “no ir tan mal” –creo que al final eso no fue tan buena idea, pero nos dimos cuenta demasiado tarde-. Gerardo estaba igual que yo, éramos un par de extraños en esa comunidad, nuestras habilidades no eran precisamente “brillantes” y algún tiempo después, cuando ya me había ido a Administración, me enteré que él se había ido a estudiar Medicina a la UAM, espero que ahora le vaya muy bien.

“Saber muchas cosas de muchas cosas”, fue la respuesta de Mau, cuando los tres nos preguntábamos que es lo que queríamos hacer de nuestras vidas en esos momentos difíciles (obviamente, no para Mauricio). Tomé esa respuesta con un poco de indiferencia, como si fuera por compromiso que él lo decía, ahora creo que a pesar de que me considero un buen amigo, me faltó muchísima empatía con Mauricio, o no tanta, después de todo, por algo no me dejó renunciar cuando 10 veces al día yo me repetía que ese no era mi camino.

Hoy, me doy cuenta de que en algún momento elegí el mismo camino que Mauricio inconscientemente, lamento no haber sido un mejor amigo y dejar que las creencias políticas nos distanciaran aún más, pero jamás lamentaré los pocos meses en que conté con su amistad. De vez en vez, me preguntan “¿Cómo sabes tantas cosas?”, a lo que únicamente atino a contestar “no lo sé, solo las sé” mientras pienso en aquella respuesta de Mauricio. “Saber muchas cosas de muchas cosas”.

Por él conocí a “Les Luthiers”, con “La gallina dijo eureka”

De apoyo y de a huevo…

En las últimas semanas, me he reconocido más alerta, y, aunque bien podría definir algunas situaciones como peligrosas, lo cierto es que en el fondo, no me preocupan, sino que me ocupan.

Los que me conocen, saben que de vez en vez, tiendo a adoptar un estado letárgico en donde todo permanece tranquilo, ideas, actitudes, emociones, razones, sentires, en fin, como que se me va el chiste pues, y personas como yo, que necesitamos mantener ocupadas nuestras mentes no solemos controlar muy bien la incertidumbre, (salvo en los casos en que asumamos una seguridad –real o simulada-, en donde entonces sí, nos divierte ser políticamente incorrectos).

Lo siento, así soy, eso es “mi chiste” y ojo, no es para nada soberbia o pedantería,  es que intento ser claro con las personas “en eso sí soy irreductible” (como diría Oliverio Girondo), ¿para que perder el tiempo en simulaciones si podemos evitarlo con ser honestos definiendo y comunicando las expectativas que tenemos?

Hoy, mientras veía una muy mala (¿secuela?) de “El día de la independencia” por un momento m mente voló hacia el pasado, para revivir un fragmento de una clase con el maestro Gerardo Domínguez (de los primeros libre pensadores que tuve la fortuna de tener en mi camino, el otro fue Raúl Irigoyen (Química/Física) y Roberto –mta, en este momento no recuerdo su apellido (inglés)-, todos ellos, buenos lifehackers).

En ese fragmento (y gracias a su habilidad y creatividad para crear historias), nos hablaba de una pollería nueva en el mercado de la colonia (obviamente con el tiempo aprendes a que todo es ficción, pero que el mensaje es real), esta pollería acababa de inaugurarse con todo lo que se acostumbraba hacer, ya saben, poner un par de bocinas, algunos globos, buenos precios, y lo principal, la mercancía de primera para ir haciéndose de clientela.

En cierto momento del día y para seguir incentivando el consumo y difusión del negocio, se empezaron a formar dos filas, como se forman las filas normalmente, el tercero formado ya no sabe a ciencia cierta para qué está ahí.

Por un lado, estaba una fila bien definida (de esas que son típicas de las escuelas, los lunes a la hora de los honores, cuando el maestro pasa con autoridad desbordante a vigilar que todos estén alineados al milímetro), por lo que se podía ver desde atrás todas las personas permanecían alineadas y en silencio esperando su turno. Eso sí, no sin dejar pasar la oportunidad de echarle bronca a quien se intentara meter en la fila saltándose “el destino manifiesto” de ir un lugar por delante de los otros, los méritos, o sea haber llegado primero, y ser “el que sigue” en la línea. Lo más probable es que ninguna de las personas en esa fila sabía exactamente para que estaba ahí, y obviamente era impensable romper el esquema para cuestionarse si estaban en la fila correcta. ¿Les ha pasado?

Por otro lado, existía otra fila, no tan bien definida como la primera, en donde al parecer, todos los miembros se conocían de una forma muy peculiar, y casualmente, cada nueva persona que se sumaba, conocía a alguien en la fila, no importando mucho el lugar, incluso se les veía salirse por un momento de la fila para saludarse muy amablemente sin que pareciera representarles ningún peligro de que alguien más les “agandallara” el lugar. En esta fila, sin embargo, el tiempo de avance era menor que en la primera, después de todo, ¿Quién puede disfrutar estar más tiempo esperando de pie en una fila? ¿Acaso estaban locos? nadie normal podría hacer eso sin chistar.

A medida que pasaba la mañana, ambas filas fueron haciéndose menos densas,  hasta que se alcanzó a ver el principio, se podía ver el mostrador de la pollería. Si logró atraer a tanta gente, debe ser por algo.

Como no tenía ninguna expectativa, ni información al respecto, se acercó como pudo al mostrador y se quedó sorprendida, todas las personas que llegaban al frente de ambas filas, terminaban con un producto distinto, pero extrañamente, todas salían felices, lo que no podía creer, y más aún, cuando era obvia la diferencia, dos productos tan distintos, no podrían generar la satisfacción ciega y más si cada persona podía ver lo que recibía el de la otra fila. No, algo estaba mal.

Por un lado, cada persona en la fila que avanzaba lentamente salía feliz con un pollo entero de esos que parecen salidos de un comercial. Del otro lado, cada uno de los que llegaban al mostrador, recibía un huevo, al que por 10 pesos más le incluían un kit para que pudiera cuidarlo y tener la posibilidad de verlo convertirse en un polluelo.

La señora, muy inquietada, esperó a que el dueño tuviera un espacio libre para poder preguntarle sobre qué es lo que estaba sucediendo, verdaderamente no entendía la situación, no parecía haber nadie descontento. Al fin, el dueño se hizo un espacio y atendió a la señora.

-Sí, dígame, ¿en qué la puedo ayudar?

-Francamente, podría ayudarme a tratar de entender por qué hay dos filas, y todos parecen irse satisfechos.

-Con gusto le explico. Las personas que están formadas en la fila que avanza más rápido, no vienen a comprar lo que vendemos, y tampoco les interesa saber realmente qué es lo que están comprando y eso siempre tiene un precio, que en este caso es de 10 pesos. La probabilidad de que vuelvan mañana para comprar pollo es casi nula.

-Por otro lado, las personas que están formadas en la fila que avanza más lentamente, se llevan de regalo un pollo completo. La razón de que avance más lentamente es que, limpiar un pollo es una tarea que lleva un poco de tiempo y solo quienes vienen con la intención de comprar lo que vendemos entienden y saben esperar con paciencia un producto de calidad, con una probabilidad muy alta de que vengan mañana a comprar pollo.

-¿Pero a caso usted no pierde dinero con la mercancía que regala?

-Sí, eso es lo que podría parecerle a usted, pero solo es su percepción, no el hecho.

-Sigo sin entender, al final, creo que usted va a terminar perdiendo dinero por regalar su producto, y no va a durar mucho tiempo antes de que tenga que cerrar su negocio.

-Es un riesgo evidentemente que eso pueda suceder, sin embargo, cualquier inversión es poca, para darme cuenta de quienes pueden convertirse en clientes y quienes no, quienes vienen “de Apoyo” y quienes vienen “de a huevo”.

Pum! desde entonces se me quedó grabada esa clase, sobre todo porque es muy poco frecuente que te encuentres con hacks tan significativos y útiles  cuando vas en la secundaria, que te vienen a la mente 18 años después mientras ves una mala película gringa en el cine.

Todo mundo sabe que las probabilidades de que nazca un polluelo de un huevo no fertilizado son, pues… lo saben ¿no?.

Plug & Play

Ya había escrito sobre que el Dr. Medellín, dice que estoy lleno de buenas intenciones, y a pesar de mis reservas, después de hoy, creo que tiene toda la razón, lo que me hace falta es ver las cosas como son, y no como quisiera que fueran, pero ¿qué le hago? si esa visión me ha traído algunos brillantes resultados.

Se acaba el semestre, y el resultado es raro, en realidad, desde que lo conocí, hubo algo en el Dr. Medellín que no me cuadró, creo que esa forma de ver las cosas tan pragmáticamente, que parecía que en cada anécdota relataba alguna experiencia de cualquier oficina, en cualquier empresa, siendo honestos, me identifiqué mucho con su forma de trabajo, porque a pesar de lo que él pueda decir, en el fondo siempre trata de ser justo, incluso cuando la historia le ha enseñado que una injusticia no puede terminar haciendo lo correcto por muy buenas intenciones que tengan (tengamos) todos.

Digo que el resultado es raro, porque no me imaginé aprender esos puntos finos de él, de decir “claro, esto es lo que pasa, y no solo soy yo, no solo es en mi trabajo”, sientes una especie de tranquilidad por no ser el único loco, pero también, sientes desesperanza, porque te das cuenta que no importa el tamaño de la empresa, pequeña, mediana (como su oficina de vinculación) o grande, como Big Blue, en todos lados hay campos de mierda y campos de rosas, y está en ti decidir por cuál de ellos transitar.

Plug & Play, es para los que no sepan (espero que a estas alturas todos lo sepan), es un termino que se introdujo para hacer referencia al Hardware que solo basta conectar a la CPU para que se pueda usar inmediatamente sin necesidad de instalar controladores y reiniciar. Dicho lo anterior, como ya les he compartido en varios posts anteriores las personas estamos conectadas, no puedo concebir el hacer el bien o el mal individualmente, para cualquier cosa que deseemos obtener, siempre necesitaremos de otros. –Recordando las clases de administración de la facultad, “La Administración, es hacer a través de otros”, que ñoño, pero es cierto-.

Para bien o para mal, las personas somos plug & play, lo mismo podemos conectarnos espontáneamente y unirnos a una causa heroica (para nosotros o para otros), que desconectarnos en 2 segundos de los demás y dejarlos completamente solos por un primitivo sentido de supervivencia –aunque de nada te sirva sobrevivir si estás solo-.

Moraleja: Adáptate y lucha por lo que realmente vale la pena, aunque tu sufrimiento y/o felicidad en realidad no le importe a nadie más.

No dejes de construir, pero si has de destruir algo, que sea para construir algo mejor. Tienes el poder, y el talento, solo falta que te lo creas.

Fight For You

Porque al final la voluntad de ser y estar es la que termina venciendo los obstáculos de la convivencia, del desinterés, del olvido, de la rutina…

Amar es una decisión que tienes que tomar cada día al despertar, y reflexionar al irte a dormir.

Incluye compromisos y generalmente no acepta promesas.

Te amo porque en ti me reconozco, aunque no obliga la correspondencia.