Anoche soñé contigo…

Estábamos sentados en un parque, y de repente llegan un chico y una chica…

-Hola ¿estáis enamorados o algo asi?

-No, me lo tiene prohibido.

“Nuestros amantes”, una de esas pelis iberoamericanas que están hechas cual artesanía, la fotografía, el score, las actuaciones, los planos frescos y amplios… Que me hicieron recordar obras como “El lado oscuro del corazón” o “Tango”, puras dosis de drogas neuronales, ya saben, endorfinas, serotonina, y esos cócteles que nos dejan hechos unos auténticos idiotas disfrutando del viaje.

https://youtu.be/_ZEv_WayKb4

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Nivel 15 en Ingress ☑️

Llegamos al nivel 15, de la mano de la medalla platino ‘sage’ conmemorativa del aniversario 5 de Ingress.

Ya solo falta el último trecho de 16 millones de AP. A echarle ganas para terminar con el objetivo 101 en 1001 alcanzado.

Buen ingress!

Ficciones corporativas.

La imagen puede contener: 4 personas
El Tío Charly, me pidió una foto y no pude decirle que no.
No importan las fotos, sino los aprendizajes que te dejan, la humildad es un bien escaso entre tanto poder y riqueza, si puedes inspirar, empatizar, compartir una misión (y visión), ser un líder legítimo, lograr que confíen en tí, y como un plus, que te tengan cariño, eso no se logra maquillando la realidad.
Lo demás, es soberbia y vanidad.
La organización la hacen todos, desde arriba hasta abajo, y cada uno merece respeto de y para la institución. Un líder no necesita que le repitan que todo está bien, necesita ver la realidad (aunque esa realidad no le guste).
El compromiso, donde es clave, en colaborar con la institución para cambiar la realidad, no para maquillarla.

 

Spiderman “regreso a casa”

Después de una serie de películas medianamente decentes bajo la producción de Sony/Columbia Pictures, y tras la negociación de los derechos para que Marvel incluyera por fin a este personaje a su universo que en los últimos años le ha sido tremendamente rentable (y vaya que ya conocen la fórmula del éxito), se esperaba mucho sobre esta entrega que era estratégica para que Spiderman tuviera juego. Y es que, aunque ya había tenido participación en la última entrega de Avengers, esta sería la primera película en solitario.

Jueves de cine, Karen que me debía una ida al cine, saldó su deuda con una función en IMAX, y creo que para los dos, la peli superó las expectativas.

En esta película, vemos una mezcla de una Teen Movie, sin serlo completamente, de hecho, aunque hay algunas cosas que a algunos nos pueden parecer algo incómodas, como una tía May más Joven, o la ausencia de personajes que ya conocemos, de alguna forma, se parece más a la serie animada de 1994, (a mi gusto, el mejor acercamiento a Spiderman, si no eres friki de los comics), la aparición de Shocker, y hasta cierto punto, el sentido del humor que caracteriza al Peter Parker de siempre.

Se echa de menos como dije antes, más elementos familiares, como sí, Mary Jane, algún otro villano, etc. Sobre todo por la decisión de no situar a Peter en una edad más adulta, (supongo que para exprimirlo más, en futuras entregas), aun así, no decepciona. Al parecer, está planeada la participación en al menos cinco historias más, pero todavía no hay nada concreto, salvo por su aparición en la próxima “Avengers Infinity War”

En fin, esperemos que sigamos teniendo (todos) más vida para disfrutar este gran entramado cinematográfico que se está construyendo gracias a Marvel.

Larga vida, y más de estos días de felicidad.

Pd. El único pero que le encontré, es que a pesar de que hay funciones en IMAX, solo está optimizada, pero no fue grabada con cámaras IMAX ni el sonido corresponde, así que tómenlo en consideración.

Cars 3.

Llegando del cinito, le tocó el turno a Cars en su tercera edición, (a mi gusto, la mejor)

Después de una segunda parte un tanto sosa (la verdad), no tenía muchas expectativas de esta tercera (y pareciera que última entrega, aunque con Pixar ya no se sabe). Una vez más, el estudio termina produciendo una película completa, redonda, para todo público –literalmente-, en esta ocasión la historia gira en torno (para los que ya dejamos de ser niños), del ciclo profesional, cuando todo parece indicar que se es relegado por “la sangre joven”, radiante, fresca y aparentemente imparable.

Sinceramente creo que Pixar ha ido madurando sus ejes narrativos de su propio universo, y bueno, creo que es natural en una empresa a la que dista mucho de preocuparles el tema de ingresos, ya que su racha se ha mantenido imparable, (y todavía nos falta ver el éxito rotundo que se le augura a su próxima entrega para el mercado mexicano, “Coco”, que tentativamente –y aprovechando día de muertos- se estrenará en noviembre de este año).

Cars 3, me dejó un grato sabor de boca, en especial, porque en algún momento de nuestra vida creo que todos nos hemos sentido relegados de una posición por la llegada de nuevas personas que parecieran hacerlo todo perfecto, cuando, solo es una ilusión, no hay nadie que haga todo perfecto, solo que nos enfocamos en nuestras debilidades para hacernos (consciente o inconscientemente) un poco menos.

Afortunadamente, cuando uno descubre que puede hacer cosas distintas, cuando se le pierde el miedo al cambio, y sobre todo, cuando identificas tus fortalezas, se abre un abanico de posibilidades que podemos explotar no solo en nuestro beneficio profesional, sino en el personal, dándonos la oportunidad de conocer nuestros límites e irlos empujando más lejos.

Una vez más, Pixar nos ha dejado con una obra que ya sea que te gusten o no las películas animadas, no pasará desapercibida.

Actualización: Olvidé mencionar el soundtrack, que está a la altura.

El día de la toalla, y por qué todo parece encajar en este rompecabezas.

Hay momentos en mi vida que los que solo puedo detenerme a observar como las serendipias se reúnen y bailan juntas al compás de la misma melodía universal de la felicidad

El 25 de Mayo, es el día de la toalla. En honor a Douglas Adams, autor de la saga “La guía del viajero intergaláctico”, una obra por demás deliciosa por el uso que hace de elementos como críticas a la sociedad, humor negro e irónico y un poco de ciencia ficción, es decir, una obra que para todos los que nos consideramos geeks, es sustancialmente rica. En 2005 se lanzó la película The Hitchhiker’s Guide to the Galaxy, una verdadera joya. Es una película para saborear, y para descubrir muchos de los mensajes que tiene escondidos, como “Deep Mind” (Es precisamente, de esta obra, que la IA de Google recibe su nombre, sí, esa que hoy en día puede replicarse a sí misma), o la respuesta al origen de la vida, el universo y todo lo demás, 42.

A Adams, le preguntaron varias veces el significado que tenía ese número, queriendo buscarle tres pies al gato, hasta que dijo que en realidad no significaba nada, no era una clave a otras dimensiones ni nada, solo fue el que eligió, aunque pudo ser cualquier otro número.

Cuando pude ver la película realmente la disfruté, Martin en particular, es similar para mi, a “sonrisas” de Toy Story 3, o “Scamper” de Igor, me encantan esos personajes depresivos que al mismo tiempo, son involuntariamente muy divertidos, a los que les pasa de todo pero que en el fondo, su rol es hacerla de pegamento entre los demás protagonistas, sacarte esa sonrisa en el momento menos esperado, y obvio, ganarse el privilegio de ser rememorados por esa combinación de factores.

Los que me conocen, estarán de acuerdo en que hago mucha referencia al número 42 en mis conversaciones cotidianas, pues bien, el origen de esa manía es precisamente la obra de Adams.

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Watson & Towel Day @ IBM

Este es el primer año que “celebramos” el día de la toalla en la empresa, y esto que voy a decir es solo mi opinión, de ninguna manera representa la posición de IBM.

Bueno, como sabrán, llevamos algunos años con el desarrollo de Watson, (¿recuerdan Deep Blue? ¿la computadora que le ganó al Gary Kasparov en Ajedrez?, pues Watson es su revolución, con mucho de Machine Learning, analítica y nube, o sea, todas las tecnologías que forman el portafolio de la empresa, y mucho más).

En fin, Watson, ha estado evolucionando, en parte para madurarlo y que pueda comercializarse más eficientemente que solo una línea de investigación en Computación e Inteligencia Artificial, y para ello, se han presentado varias oportunidades, como la vez que Watson participó en Jeopardy y le ganó a los campeones, ¿se les hace familiar? Kasparov!!!! cof, cof, cof. Así pues, mientras que hace un par de años era solo un prototipo para ver “hacia a dónde podíamos llegar” hoy cada vez, se le puede ver integrado en soluciones bastante cotidianas, que van desde investigar y analizar tratamientos contra el cáncer, como asistente médico, como motor de reconocimiento de imágenes, como asistente para identificar rasgos de la personalidad (Watson, Personality Insights), entre muchas más chucherías en las que está metido (y más en las que se está metiendo).

Bueno, pues para mi, este año celebramos el día de la toalla, sí, un poco para recordar a Douglas Adams y su obra tan exquisita, aunque también, aprovechamos para hablar más de Watson, haciendo un símil (muy sutil) a “Deep Mind” (lástima que Google se nos adelantó con el nombre), que en la obra de Adams, es el computador más potente que existe en el universo, cuyo objetivo único es responder a los misterios del origen de la vida, el universo y todo lo demás, tardando millones de años para llegar a la conclusión (validada arduamente) de que la respuesta es sin lugar a dudas, 42.

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Sinapsis y serendipias.

A veces, puedo patear mucho el pesebre, lo sé, y en ocasiones me siento mal por hacerlo aunque mis razones no sean para atacar a Big Blue, sino para expresar mi deseo de que sea mejor cada día, pero en días como el de hoy, y cuando su ADN geek, se mezcla con el mío, producen unas sensaciones casi sublimes, como cuando salió la película “Hidden Figures”, mezclando Big Blue y la carrera espacial. En fin, gran parte de mi psique está enlazada con Watson, (de momento solo figurativamente hablando, quizá un día, sea más literal, no sabemos), pero más que con Watson, con lo bueno y lo malo que durante más de 100 años, Big Blue ha impactado en la humanidad, y a pesar de que yo no tenga el gran talento que muchos ibemistas sí tienen y han tenido (Computación Cuántica, Watson, Nanotecnología, Chips, IA, cientos de miles de patentes), a veces, y solo a veces, realmente me siento parte de ese núcleo de innovación. Y eso señoras y señores, es una sensación indescriptible.

Por lo que dure.

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“una toalla es el objeto de mayor utilidad que puede poseer un viajero interestelar. En parte, tiene un gran valor práctico: uno puede envolverse en ella para calentarse mientras viaja por las lunas frías de jaglan Beta; se puede tumbar uno en ella en las refulgentes playas de arena marmórea de Santraginus V, mientras aspira los vapores del mar embriagador; se puede uno tapar con ella mientras duerme bajo las estrellas que arrojan un brillo tan purpúreo sobre el desierto de Kakrafun; se puede usar como vela en una balsa diminuta para navegar por el profundo y lento río Moth; mojada, se puede emplear en la lucha cuerpo a cuerpo[…]”.

Douglas Adams.

Arduino!!!

Bueno, pues después de tanto pensarlo, (y unos cuatro años después), por fin me he decidido a hacerme de este ¿dispositivo? (creo que formalmente es un controlador).

Precisamente el pasado 1ro de Abril fue el Arduino Day, aunque me hubiera encantado asistir al final no me fue posible.

He estado investigando cuál será el primer proyecto, y sin ir más lejos, creo que será el riego automatizado de las plantitas (además, creo que es “de lo más sencillo” que hacer por ahora)

Ya estaré escribiendo mis primeras impresiones tanto del desarrollo del hardware como del software y la construcción de la nueva distribución de macetas y soportes que optimicen el proceso de riego.

Así pues, declaro oficialmente abierta la etiqueta Arduino de este blog!

 

A divertirnos!!!

Eliminar rayas claras en la impresión láser. (OKI B410d)

Ayer me propuse reutilizar una vieja impresora que quedó arrumbada, en realidad solo ha tenido un refill de tinta, que equivaldría a unas 3.5ks impresiones, recuerdo que tuve que ir a comprar el chip de reset a la plaza, pero después de que se lo puse comenzó a imprimir con una raya en medio que no dejaba ver claramente la impresión, en ese momento supuse que se había dañado el tambor (el cilindro que tiene la cobertura fotosensible para la impresión) por lo que sería un problema difícil de solucionar porque requería cambiar el tambor (mucho más caro obviamente).

Así pues, estuve investigando y la solución para el problema es relativamente fácil, por lo regular, hay una línea de LEDs debajo de la tapa, y como está muy cerca del toner (y al utilizar electricidad) tiende a atraer partículas de tinta que dificultan su correcta exposición sobre el rodillo, ¿cómo arreglarlo? simplemente pasando un pedazo de algodón con un poco de alcohol isopropílico para retirar cualquier obstrucción sobre esa línea.

Eureka, problema solucionado, la impresora volvió a fijar la tinta correctamente y volvieron las impresiones de buen contraste.

Uno se siente genial cuando logra solucionar problemas así, porque aunque son en esencia triviales, lo complicado es salirnos del mindset de que es más difícil de lo que parece.

Lo que sigue, es fabricarle un mueblecito para que no estorbe (no es precisamente que a diario tenga mil cosas que imprimir), solo es para que no regrese al olvido.

Link de referencia: http://impresoras.yoreparo.com/reparacion_de_impresoras/imprime-muy-claro-oki-b410-t1430270.html

nomás poquito…

Durante mi época de la licenciatura, siempre pensé que los fulanitos que se metían a cuanta cosa podían al mismo tiempo, como clases de creatividad, prácticas y chingadera y media más, definitivamente no tenían ni idea de lo que querían hacer. Hoy por supuesto, no es que haya cambiado totalmente de opinión, sino que desarrollé ciertos matices.

Sobra decir que mi personalidad tiene uno de esos rasgos que no me gustan, ser desesperado, sobre todo cuando las cosas están por llegar a su final, ¿por qué? no lo sé, o al menos no conscientemente. Siempre he sido así, apagar el horno de microondas 10 segundos antes de que termine, cambiarle a la tele antes de que terminen los últimos minutos del programa en turno, acelerar los pasos en los últimos 10 segundos de cada minuto entero, hacer sprints al último minuto, debo confesar que son mis dosis de adrenalina. Y creo que ya no puedo hacer mucho por eso, porque uno se vuelve adicto a “salvar el día”, a “lograrlo”, (si a eso le sumas trabajar en una corporación a la que le encanta hacer todo al último minuto), pues… uno encuentra lo que se parece a uno, no por que el universo te lo ponga en el camino, sino porque tu psique toma las decisiones basado en la receta que te ha permitido sobrevivir hasta el día de hoy.

Lo que pasa, es que en los últimos meses he notado que ciertas capacidades intelectuales ya no son tan eficientes como antes, pero no es porque esté envejeciendo, sino que son varios factores, cada vez creo que hago cosas más complejas, y el volumen de las no complejas sigue subiendo, hay miles de cosas que quisiera encontrar como automatizar (y para muchas lo he logrado), pero pensar, pensar es de esas actividades que no puedes delegar, que no puedes automatizar, que tienes que procesar (y con cada día que pasa, procesar mejor, es decir, más rápido, pero con análisis de implicaciones mucho completos, como por ejemplo, a quienes afectas, cómo los afectas, cuándo los afectas, etc). Sí, ya sé, lo más fácil es decir “deja de pensar tanto las cosas”, pero, en el fondo, procesar mentalmente mi realidad como lo he hecho, me ha dado múltiples satisfacciones. Aquí es donde entra el dilema, seguir haciendo las cosas tal y como te han dado resultado para incrementar tu nivel de éxitos, o hacerlas diferentes y poner en riesgo ese nivel de éxitos para todas tus relaciones cognitivas y humanas que tienes con el mundo.

Ya le queda poco tiempo a la maestría y heme aquí, repitiendo los últimos días de la licenciatura (al menos anímicamente), la ansiedad por cerrar un ciclo para comenzar otro, no detenerte, seguir consumiendo experiencias, felicidades, conocimientos, relaciones.

Estoy harto, pero nomás poquito…

Lo peor, es que como ya dije antes, acabo de entrar en la fase en la que mejor resuelvo las situaciones (por experiencia histórica), en la fase final. No puedo evitar querer ver todo el panorama.

Ni bonitos, ni tristes.

¿Realmente se han dado una vuelta por todo el archivo personal que han depositado en sus redes sociales? bueno, no digo que en todas porque es demasiado, pero al menos ¿han hecho el ejercicio de una sola?

Hoy dediqué un rato a depurar fotografías de google plus y facebook, lo hice porque hoy, ambas me “recordaron” (como ya lo han venido haciendo en los últimos meses) un “momento feliz” con Elizabeth, y lo cierto es que no quiero que lo vuelvan a hacer y creo que la mejor forma, es que no haya registros que puedan usar para el siguiente “recuerdo”.

Quizá a algunos les parezca exagerado, pero como ya he dicho decenas de veces, trato de buscar siempre que la forma en la que me relaciono con los demás sea lo más simple posible, y desde años atrás he tenido una regla que hasta el momento nadie ha podido romper, (aunque much@s lo han intentado) y consiste en que la gente recibe lo mejor de mi, mientras decida permanecer conectada a mi vida, pero si por algún motivo deciden ya no estarlo (voluntariamente, no por causas ajenas, obvio), entonces realizo una especie de protocolo de depuración, que me permita hacer espacio para nuevas personas  y que de cierta manera no me ate al pasado, puesto que ya hemos visto que los cáncer somos muy propensos a vivir en él.

Así pues, cada que se rompe una conexión con alguna persona por su voluntad (y después de esfuerzos por evitar que no llegue a su fin), empiezo a destruir cualquier evidencia que pueda encontrar sobre su paso en mi vida.

Ahora bien, no creo que sea exagerado, muchos dicen “quédate con los recuerdos felices, mientras duró” y sí, bueno, técnicamente nuestro cerebro tiende a recordar esos momentos felices en automático, incluso mucho más que los recuerdos infelices, pero ¿qué le voy a hacer? no puedo hackear mi cerebro a voluntad, o depurarle los recuerdos, (creo que si pudiera, lo haría), lo que sí puedo hacer es disminuir todos los elementos que puedo controlar, que me lleven a desatar esos recuerdos “felices”, porque si uno se quedara a partes iguales con todos los recuerdos, sería bueno, pero con el tiempo y la nostalgia, uno va olvidando e idealizando “los viejos buenos tiempos”, aunque en el momento en que todo terminó, en realidad no eran “buenos tiempos” (si no, no habría terminado). Entonces, dejar solo los buenos recuerdos, es una forma de torturarse e idealizar un estado positivo de una relación que también tuvo su lado negativo, y antes de quedarme con eso, prefiero eliminar todo para ver si de forma natural ayudo a que ese equilibrio de olvidos se de.

Ya sé, a veces puedo ser un friki.

Después de todo, apelo a que nuestra memoria es falible, y eso me lo comprobó Elizabeth. Sin memorias no hay remordimientos.

Ah sí, eliminar cosas, no significa que elimine aprendizajes.