De osciladores que provocan que se enchine la piel…

Siempre me ha gustado el sonido de los sintetizadores en la música, creo en verdad que potencializan los sentidos y liberan la imaginación. Y que decir de cuando están integradas en obras audiovisuales como score.

Ya se estrenó la segunda temporada de Stranger Things, y además de lo adictivo de la historia, lo que disfruto ampliamente es lo bien logrado de su atmósfera, destacando la calidad de las melodías que son el complemento perfecto de las visuales.

Acá un poco de polvos mágicos hechos ondas acústicas. Como para emprender el viaje.

https://open.spotify.com/embed/album/2l0rdHb97fQidl9dsOxE6B

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Blót XXXI – til árs ok friðar

“Felicidades por una vuelta más al sol”

-Héctor F.V.

Y es que, es cierto, estamos tan acostumbrados a ver nuestras vidas en una escala de medición tan básica como el tiempo tan lento en el sobrevivimos nuestra existencia (aunque sí, el tiempo sea relativo), que pocas veces nos ponemos a pensar en lo complejo precisamente de existir. Ahora sí que, “Tantos siglos, tantos mundos, tanto espacio…”

Como cada año, hacemos un recuento de la existencia, aunque no necesariamente es estático ni excluyente de todos los anteriores, al contrario, la perspectiva del tiempo transcurrido hace que veamos los eventos y los cambios de manera distinta, porque al final, ninguno de nosotros sobrevive a él.

Lo más rescatable de este año, es el esfuerzo por intentar cerrar los 101 en 1001, (del que ya solo me quedan dos años, y no veo avances claros jaja), se ha vuelto un poco complicado, este año han cambiado varias cosas; Completé la maestría y en un par de semanas por fin recibiré el documento oficial para cerrar ese ciclo, con ánimos para iniciar otro, que honestamente me trae la cabeza hecha un caos porque aún no decido cuál es la dirección del nuevo proyecto académico, estoy entre estudiar una maestría “fácil” (aunque ninguna lo es, solo creo que son más o menos interesantes), tratar de buscar dar clases en la UNAM, o estudiar una maestría en el extranjero.

Por otro lado, el proyecto de la vida en solitario no fue del todo satisfactorio, aunque dejó muchos aprendizajes, desde los más básicos, hasta los más complejos, el principal es que a pesar de que tengo un gran talento para resolver mis problemas (creo, sí, con humildad de rigor), aspectos como la calidad y costo de vida en el DF, son bastante peores de lo que imaginé. También la clara necesidad de cerrar algunos temas con la familia que no quiero dejarlos abiertos, no porque no pueda, sino porque en el futuro estoy seguro que regresarían a hacerme polvo. Y por supuesto, los aprendizajes sobre planeación estratégica de que objetivos tiene uno en la vida, en parte, eso fue lo mejor. Aprender que lo que te hacen creer que es lo que quieres no es lo que quieres, simplemente no tiene precio. Y como está de moda en metodologías ágiles, mejor fallar fuerte y rápido que no hacerlo.

Ligado al punto anterior, está el darle una revisada al ejercicio de prospectiva que hice para una clase en la maestría, creo que sigue teniendo un peso importante y no caduca, solo es cuestión de actualizarlo, hacer planes para tener sólidas las bases del futuro, y contemplar los cambios que pueden suceder, obviamente, no compras ni aseguras el futuro, pero al menos tienes más claridad de lo que puedes o no puedes hacer bajo ciertos escenarios, en donde está tu punto de quiebre, y que sí o sí no puedes dejar al azar (y no, no estoy hablando como un “Don Kike”, sino que así es esto de ir creciendo, –creo-). Parte de lo que recuerdo del ejercicio, es que decía que cuando a uno le preguntan, en donde se ve en 10 años, se ve con atributos psicológicos y no con físicos, es decir, te ves exitoso, con una familia, o con un negocio, pero no te ves, más viejo, menos fuerte, más achacoso, aunque eso sí esté asegurado en mayor o menor medida.

En lo laboral, ha sido un año agridulce, a pesar de que estoy de acuerdo en que uno debe estar abierto a aprender, también creo que la mayoría de las veces, las organizaciones no lo hacen, obviamente eso las lleva a pagar altos costos para tratar de mantenerse en la cresta de la ola, aun queda mucho por ver, hace 5 años estaba seguro de que muchas cosas se podían cambiar, y era ingenuo obviamente, si pudiera mandarle un mensaje por Same Time al Kike de ese entonces, le diría, “Ni te desgastes, eso no sucederá”. Reenfocar esfuerzos, mmm, puede ser, en algunos casos, no darse por vencido no importa la resistencia que encuentres, amiga o enemiga. Pero sobre todo, dos cosas: 1.- Los resultados son o no son, y 2.- Solo es un trabajo, y en últimas fechas, tener esto bien claro me ha sido de gran ayuda. Al final, eres más inteligente que la empresa para la que trabajas.

En las relaciones, fue un año de entradas y salidas, es cierto que el tiempo también ayuda a no ciclarte con relaciones que no te dejan nada, ahora, creo que he cambiado un poco mi enfoque, antes pensaba que las cosas eran más de blancos y negros, hoy, a pesar de que en el fondo sigue siendo ese, creo que he desarrollado una aproximación más “indiferente” a eso, porque entiendes que la realidad no es gobernada por tus deseos, y que no puedes obligar a nadie, a irse, o a quedarse. Así pues, te vas concibiendo libre, libre de ser y estar con quien se te de la gana, en el momento que se te de la gana. Sin compromisos. Porque nadie está obligado a lo imposible.

Ya veremos que nos depara el nuevo año, pero ante la incertidumbre, lo mejor que puedo hacer es prepararme para cosas que aún no he pensando que me va a tocar resolver, en todos los ámbitos. Sí, obviamente da miedo (y mucho), pero no vamos a salir vivos de esta, así que a vencer ese miedo y disfrutar la vida.

Gracias por coincidir, conmigo, aunque parezca trivial, no lo es.

Motivación, tiempo y oportunidad de practicar.

 

til árs ok friðar

a.k.a. “Por un buen año, y paz”

Blót, me encantó el término vikingo Lengua fuera

Spiderman “regreso a casa”

Después de una serie de películas medianamente decentes bajo la producción de Sony/Columbia Pictures, y tras la negociación de los derechos para que Marvel incluyera por fin a este personaje a su universo que en los últimos años le ha sido tremendamente rentable (y vaya que ya conocen la fórmula del éxito), se esperaba mucho sobre esta entrega que era estratégica para que Spiderman tuviera juego. Y es que, aunque ya había tenido participación en la última entrega de Avengers, esta sería la primera película en solitario.

Jueves de cine, Karen que me debía una ida al cine, saldó su deuda con una función en IMAX, y creo que para los dos, la peli superó las expectativas.

En esta película, vemos una mezcla de una Teen Movie, sin serlo completamente, de hecho, aunque hay algunas cosas que a algunos nos pueden parecer algo incómodas, como una tía May más Joven, o la ausencia de personajes que ya conocemos, de alguna forma, se parece más a la serie animada de 1994, (a mi gusto, el mejor acercamiento a Spiderman, si no eres friki de los comics), la aparición de Shocker, y hasta cierto punto, el sentido del humor que caracteriza al Peter Parker de siempre.

Se echa de menos como dije antes, más elementos familiares, como sí, Mary Jane, algún otro villano, etc. Sobre todo por la decisión de no situar a Peter en una edad más adulta, (supongo que para exprimirlo más, en futuras entregas), aun así, no decepciona. Al parecer, está planeada la participación en al menos cinco historias más, pero todavía no hay nada concreto, salvo por su aparición en la próxima “Avengers Infinity War”

En fin, esperemos que sigamos teniendo (todos) más vida para disfrutar este gran entramado cinematográfico que se está construyendo gracias a Marvel.

Larga vida, y más de estos días de felicidad.

Pd. El único pero que le encontré, es que a pesar de que hay funciones en IMAX, solo está optimizada, pero no fue grabada con cámaras IMAX ni el sonido corresponde, así que tómenlo en consideración.

El día de la toalla, y por qué todo parece encajar en este rompecabezas.

Hay momentos en mi vida que los que solo puedo detenerme a observar como las serendipias se reúnen y bailan juntas al compás de la misma melodía universal de la felicidad

El 25 de Mayo, es el día de la toalla. En honor a Douglas Adams, autor de la saga “La guía del viajero intergaláctico”, una obra por demás deliciosa por el uso que hace de elementos como críticas a la sociedad, humor negro e irónico y un poco de ciencia ficción, es decir, una obra que para todos los que nos consideramos geeks, es sustancialmente rica. En 2005 se lanzó la película The Hitchhiker’s Guide to the Galaxy, una verdadera joya. Es una película para saborear, y para descubrir muchos de los mensajes que tiene escondidos, como “Deep Mind” (Es precisamente, de esta obra, que la IA de Google recibe su nombre, sí, esa que hoy en día puede replicarse a sí misma), o la respuesta al origen de la vida, el universo y todo lo demás, 42.

A Adams, le preguntaron varias veces el significado que tenía ese número, queriendo buscarle tres pies al gato, hasta que dijo que en realidad no significaba nada, no era una clave a otras dimensiones ni nada, solo fue el que eligió, aunque pudo ser cualquier otro número.

Cuando pude ver la película realmente la disfruté, Martin en particular, es similar para mi, a “sonrisas” de Toy Story 3, o “Scamper” de Igor, me encantan esos personajes depresivos que al mismo tiempo, son involuntariamente muy divertidos, a los que les pasa de todo pero que en el fondo, su rol es hacerla de pegamento entre los demás protagonistas, sacarte esa sonrisa en el momento menos esperado, y obvio, ganarse el privilegio de ser rememorados por esa combinación de factores.

Los que me conocen, estarán de acuerdo en que hago mucha referencia al número 42 en mis conversaciones cotidianas, pues bien, el origen de esa manía es precisamente la obra de Adams.

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Watson & Towel Day @ IBM

Este es el primer año que “celebramos” el día de la toalla en la empresa, y esto que voy a decir es solo mi opinión, de ninguna manera representa la posición de IBM.

Bueno, como sabrán, llevamos algunos años con el desarrollo de Watson, (¿recuerdan Deep Blue? ¿la computadora que le ganó al Gary Kasparov en Ajedrez?, pues Watson es su revolución, con mucho de Machine Learning, analítica y nube, o sea, todas las tecnologías que forman el portafolio de la empresa, y mucho más).

En fin, Watson, ha estado evolucionando, en parte para madurarlo y que pueda comercializarse más eficientemente que solo una línea de investigación en Computación e Inteligencia Artificial, y para ello, se han presentado varias oportunidades, como la vez que Watson participó en Jeopardy y le ganó a los campeones, ¿se les hace familiar? Kasparov!!!! cof, cof, cof. Así pues, mientras que hace un par de años era solo un prototipo para ver “hacia a dónde podíamos llegar” hoy cada vez, se le puede ver integrado en soluciones bastante cotidianas, que van desde investigar y analizar tratamientos contra el cáncer, como asistente médico, como motor de reconocimiento de imágenes, como asistente para identificar rasgos de la personalidad (Watson, Personality Insights), entre muchas más chucherías en las que está metido (y más en las que se está metiendo).

Bueno, pues para mi, este año celebramos el día de la toalla, sí, un poco para recordar a Douglas Adams y su obra tan exquisita, aunque también, aprovechamos para hablar más de Watson, haciendo un símil (muy sutil) a “Deep Mind” (lástima que Google se nos adelantó con el nombre), que en la obra de Adams, es el computador más potente que existe en el universo, cuyo objetivo único es responder a los misterios del origen de la vida, el universo y todo lo demás, tardando millones de años para llegar a la conclusión (validada arduamente) de que la respuesta es sin lugar a dudas, 42.

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Sinapsis y serendipias.

A veces, puedo patear mucho el pesebre, lo sé, y en ocasiones me siento mal por hacerlo aunque mis razones no sean para atacar a Big Blue, sino para expresar mi deseo de que sea mejor cada día, pero en días como el de hoy, y cuando su ADN geek, se mezcla con el mío, producen unas sensaciones casi sublimes, como cuando salió la película “Hidden Figures”, mezclando Big Blue y la carrera espacial. En fin, gran parte de mi psique está enlazada con Watson, (de momento solo figurativamente hablando, quizá un día, sea más literal, no sabemos), pero más que con Watson, con lo bueno y lo malo que durante más de 100 años, Big Blue ha impactado en la humanidad, y a pesar de que yo no tenga el gran talento que muchos ibemistas sí tienen y han tenido (Computación Cuántica, Watson, Nanotecnología, Chips, IA, cientos de miles de patentes), a veces, y solo a veces, realmente me siento parte de ese núcleo de innovación. Y eso señoras y señores, es una sensación indescriptible.

Por lo que dure.

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“una toalla es el objeto de mayor utilidad que puede poseer un viajero interestelar. En parte, tiene un gran valor práctico: uno puede envolverse en ella para calentarse mientras viaja por las lunas frías de jaglan Beta; se puede tumbar uno en ella en las refulgentes playas de arena marmórea de Santraginus V, mientras aspira los vapores del mar embriagador; se puede uno tapar con ella mientras duerme bajo las estrellas que arrojan un brillo tan purpúreo sobre el desierto de Kakrafun; se puede usar como vela en una balsa diminuta para navegar por el profundo y lento río Moth; mojada, se puede emplear en la lucha cuerpo a cuerpo[…]”.

Douglas Adams.

[101 en 1001] Obtener el grado de Maestro.

Esta es la de a devis!

Se cierra un ciclo de dos años de los que aprendí muchísimo, y honestamente me la pasé increíble. Hoy por fin, recogí mi constancia de graduación

Sí, cuando acabas los créditos, cuando ya terminas las clases, todo el mundo te dice “ya lo demás es puro trámite” y, efectivamente, pero al menos para mi, ese trámite todavía me alejaba de la meta. Sobra decir lo desesperado que soy cuando las cosas no dependen de mi y cuando encima de todo desconfío de los humanos encargados de finalizarlo. Así soy, para bien o para mal. Pero tener en tus manos ese papelito que por fin es la evidencia de que oficialmente terminaste, es una sensación de realización muy emocionante, sobre todo cuando estás acostumbrado a no ver las cosas tan sistemáticamente como otros, es decir, cuando hasta el último segundo tienes la incertidumbre de que algo no se desarrolle como tiene que ser.

Solo me queda esperar el título, pero eso ya es la consecuencia. Estoy emocionado, y motivado para empezar a explorar nuevos horizontes académicos, ya manejaba la posibilidad de la ingeniería, aunque no sé que tan factible es la integración con el trabajo, me gustaría hacerla en la UNAM pero es complicado precisamente porque no hay mucha flexibilidad, de hecho ni siquiera está en la oferta de licenciaturas que se pueden cursar en el Sistema de Universidad Abierta y a Distancia, pero bueno, en lo que me decido, por fin, tachamos este item de la lista 101 en 1001.

Una inspiración –sic- que ya necesitaba.

Sigue adelante.

 

Pd. Como ningún hombre es una isla, ni logra hazañas por sí mismo, gracias, gracias! a todos quienes de alguna u otra manera fueron partícipes de que hoy llegáramos a este punto, a mi familia, a mis amigos y a quienes me tuvieron tanta paciencia y me permitieron un espacio en el trabajo para poder cumplir este proyecto que por momentos parecería interminable. Gracias también, a la gente que conocí durante la maestría, a los maestros y a la Universidad, que a pesar de nuestra relación amor-odio, es y será para mi, el mejor lugar al que he tenido el privilegio de pertenecer.

México, Pumas, (aunque esta parte de Pumas no me gusta), UNIVERSIDAD!.

Pd2. Ya les contaré como me va en la toma de protesta.

Eliminar rayas claras en la impresión láser. (OKI B410d)

Ayer me propuse reutilizar una vieja impresora que quedó arrumbada, en realidad solo ha tenido un refill de tinta, que equivaldría a unas 3.5ks impresiones, recuerdo que tuve que ir a comprar el chip de reset a la plaza, pero después de que se lo puse comenzó a imprimir con una raya en medio que no dejaba ver claramente la impresión, en ese momento supuse que se había dañado el tambor (el cilindro que tiene la cobertura fotosensible para la impresión) por lo que sería un problema difícil de solucionar porque requería cambiar el tambor (mucho más caro obviamente).

Así pues, estuve investigando y la solución para el problema es relativamente fácil, por lo regular, hay una línea de LEDs debajo de la tapa, y como está muy cerca del toner (y al utilizar electricidad) tiende a atraer partículas de tinta que dificultan su correcta exposición sobre el rodillo, ¿cómo arreglarlo? simplemente pasando un pedazo de algodón con un poco de alcohol isopropílico para retirar cualquier obstrucción sobre esa línea.

Eureka, problema solucionado, la impresora volvió a fijar la tinta correctamente y volvieron las impresiones de buen contraste.

Uno se siente genial cuando logra solucionar problemas así, porque aunque son en esencia triviales, lo complicado es salirnos del mindset de que es más difícil de lo que parece.

Lo que sigue, es fabricarle un mueblecito para que no estorbe (no es precisamente que a diario tenga mil cosas que imprimir), solo es para que no regrese al olvido.

Link de referencia: http://impresoras.yoreparo.com/reparacion_de_impresoras/imprime-muy-claro-oki-b410-t1430270.html

Cambiar, por las razones equivocadas.

¿Que tan inmutables somos?

Esa es otra más de las dualidades del día a día. Por lo general, nos sentimos muy orgullosos de ser siempre nosotros mismos, de creer que somos lo que somos y no vamos a cambiar por nada ni nadie, admitámoslo, nos encanta llenarnos de esa pequeña dosis de soberbia y autoengaño. Otras veces, también nos llenamos la boca diciéndonos que por el contrario, nosotros sabemos adaptarnos y cambiar conforme las situaciones se presenten, porque también nos encanta creernos súper maduros como para alejarnos de nuestros deseos e impulsos básicos, así pasan nuestros días, entre el ir y venir de un extremo a otro, aunque podría apostar a que cada uno tiene su lado favorito.

Como todo humano, te he juzgado por no estar de este lado, aquí, conmigo, apoyándome, en mi favor y no en mi contra, incluso cuando he estado del lado incorrecto, siempre he preferido que estés aquí y no del otro lado, tu y yo sabemos que no soy tan bueno lidiando con conflictos existenciales, porque tiendo a profundizar mucho en ellos, soy, como una estrella que se acerca a un agujero negro, entre más se acerca, más velocidad alcanza lo que la acerca más, y tu, eres mi agujero negro. Entre más me acerco a ti, entre más intento entenderte, más me atrapas, más me llevas a tu horizonte de eventos, de donde nadie ha regresado.

Comienzo a pensar que no tengo remedio ni salvación, que todo está perdido. Que es mejor matar toda esperanza quemando las naves, aunque siempre quede el ¿Y si hubiera…?

Desde que nos conocimos, te consideré una de las pocas curiosidades en mi vida, tu afán de explotar para desatar tu brillo, de fusionar toda tu energía para producir un solo destello… En cambio yo, yo no sé ni quién soy, me gusta creer que soy un observador del universo, sus peligros y milagros.

Esta sensación de haber perdido la curiosidad, de saber lo que pasará (aunque nadie pueda saberlo). Me tiene en un estado en el que no me gusta estar. Y el resto del mundo, tampoco pone de su parte.

Quiero que regrese, la que ya no eres.

¿Cambiar? sí, claro, lo celebraría, si no lo hicieras por las razones equivocadas, para satisfacer a las personas equivocadas.

Un día me dijiste que no querías verte a los 35, preguntándote ¿cómo habría sido si hubieras hecho todo lo que habías querido?, pues bien, cada uno tiene sus miedos y el mío, es haber perdido mi tiempo con las personas equivocadas, porque no somos más que las relaciones que construimos, aunque eso signifique hacerlo sobre las ruinas de las que destruimos.

Todos deberíamos tener una etiqueta que diga “frágil, manéjese con cuidado.”

nomás poquito…

Durante mi época de la licenciatura, siempre pensé que los fulanitos que se metían a cuanta cosa podían al mismo tiempo, como clases de creatividad, prácticas y chingadera y media más, definitivamente no tenían ni idea de lo que querían hacer. Hoy por supuesto, no es que haya cambiado totalmente de opinión, sino que desarrollé ciertos matices.

Sobra decir que mi personalidad tiene uno de esos rasgos que no me gustan, ser desesperado, sobre todo cuando las cosas están por llegar a su final, ¿por qué? no lo sé, o al menos no conscientemente. Siempre he sido así, apagar el horno de microondas 10 segundos antes de que termine, cambiarle a la tele antes de que terminen los últimos minutos del programa en turno, acelerar los pasos en los últimos 10 segundos de cada minuto entero, hacer sprints al último minuto, debo confesar que son mis dosis de adrenalina. Y creo que ya no puedo hacer mucho por eso, porque uno se vuelve adicto a “salvar el día”, a “lograrlo”, (si a eso le sumas trabajar en una corporación a la que le encanta hacer todo al último minuto), pues… uno encuentra lo que se parece a uno, no por que el universo te lo ponga en el camino, sino porque tu psique toma las decisiones basado en la receta que te ha permitido sobrevivir hasta el día de hoy.

Lo que pasa, es que en los últimos meses he notado que ciertas capacidades intelectuales ya no son tan eficientes como antes, pero no es porque esté envejeciendo, sino que son varios factores, cada vez creo que hago cosas más complejas, y el volumen de las no complejas sigue subiendo, hay miles de cosas que quisiera encontrar como automatizar (y para muchas lo he logrado), pero pensar, pensar es de esas actividades que no puedes delegar, que no puedes automatizar, que tienes que procesar (y con cada día que pasa, procesar mejor, es decir, más rápido, pero con análisis de implicaciones mucho completos, como por ejemplo, a quienes afectas, cómo los afectas, cuándo los afectas, etc). Sí, ya sé, lo más fácil es decir “deja de pensar tanto las cosas”, pero, en el fondo, procesar mentalmente mi realidad como lo he hecho, me ha dado múltiples satisfacciones. Aquí es donde entra el dilema, seguir haciendo las cosas tal y como te han dado resultado para incrementar tu nivel de éxitos, o hacerlas diferentes y poner en riesgo ese nivel de éxitos para todas tus relaciones cognitivas y humanas que tienes con el mundo.

Ya le queda poco tiempo a la maestría y heme aquí, repitiendo los últimos días de la licenciatura (al menos anímicamente), la ansiedad por cerrar un ciclo para comenzar otro, no detenerte, seguir consumiendo experiencias, felicidades, conocimientos, relaciones.

Estoy harto, pero nomás poquito…

Lo peor, es que como ya dije antes, acabo de entrar en la fase en la que mejor resuelvo las situaciones (por experiencia histórica), en la fase final. No puedo evitar querer ver todo el panorama.

Ni bonitos, ni tristes.

¿Realmente se han dado una vuelta por todo el archivo personal que han depositado en sus redes sociales? bueno, no digo que en todas porque es demasiado, pero al menos ¿han hecho el ejercicio de una sola?

Hoy dediqué un rato a depurar fotografías de google plus y facebook, lo hice porque hoy, ambas me “recordaron” (como ya lo han venido haciendo en los últimos meses) un “momento feliz” con Elizabeth, y lo cierto es que no quiero que lo vuelvan a hacer y creo que la mejor forma, es que no haya registros que puedan usar para el siguiente “recuerdo”.

Quizá a algunos les parezca exagerado, pero como ya he dicho decenas de veces, trato de buscar siempre que la forma en la que me relaciono con los demás sea lo más simple posible, y desde años atrás he tenido una regla que hasta el momento nadie ha podido romper, (aunque much@s lo han intentado) y consiste en que la gente recibe lo mejor de mi, mientras decida permanecer conectada a mi vida, pero si por algún motivo deciden ya no estarlo (voluntariamente, no por causas ajenas, obvio), entonces realizo una especie de protocolo de depuración, que me permita hacer espacio para nuevas personas  y que de cierta manera no me ate al pasado, puesto que ya hemos visto que los cáncer somos muy propensos a vivir en él.

Así pues, cada que se rompe una conexión con alguna persona por su voluntad (y después de esfuerzos por evitar que no llegue a su fin), empiezo a destruir cualquier evidencia que pueda encontrar sobre su paso en mi vida.

Ahora bien, no creo que sea exagerado, muchos dicen “quédate con los recuerdos felices, mientras duró” y sí, bueno, técnicamente nuestro cerebro tiende a recordar esos momentos felices en automático, incluso mucho más que los recuerdos infelices, pero ¿qué le voy a hacer? no puedo hackear mi cerebro a voluntad, o depurarle los recuerdos, (creo que si pudiera, lo haría), lo que sí puedo hacer es disminuir todos los elementos que puedo controlar, que me lleven a desatar esos recuerdos “felices”, porque si uno se quedara a partes iguales con todos los recuerdos, sería bueno, pero con el tiempo y la nostalgia, uno va olvidando e idealizando “los viejos buenos tiempos”, aunque en el momento en que todo terminó, en realidad no eran “buenos tiempos” (si no, no habría terminado). Entonces, dejar solo los buenos recuerdos, es una forma de torturarse e idealizar un estado positivo de una relación que también tuvo su lado negativo, y antes de quedarme con eso, prefiero eliminar todo para ver si de forma natural ayudo a que ese equilibrio de olvidos se de.

Ya sé, a veces puedo ser un friki.

Después de todo, apelo a que nuestra memoria es falible, y eso me lo comprobó Elizabeth. Sin memorias no hay remordimientos.

Ah sí, eliminar cosas, no significa que elimine aprendizajes.

Sedante…

Maldito sea ese efecto que uno siente cuando te buscan… cuando ya te has acostumbrado a las ausencias, cuando has pasado por todo el síndrome de abstinencia.

Maldito sea ese efecto sedante, que me hace volver a poner esa sonrisa que no puede disimular tanta pinche felicidad… de perderme y saber que aunque sea a veces, te da por salir a buscarme.

Así de pinche triste y feliz es el caso.

Sedante.