Ficciones corporativas.

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El Tío Charly, me pidió una foto y no pude decirle que no.
No importan las fotos, sino los aprendizajes que te dejan, la humildad es un bien escaso entre tanto poder y riqueza, si puedes inspirar, empatizar, compartir una misión (y visión), ser un líder legítimo, lograr que confíen en tí, y como un plus, que te tengan cariño, eso no se logra maquillando la realidad.
Lo demás, es soberbia y vanidad.
La organización la hacen todos, desde arriba hasta abajo, y cada uno merece respeto de y para la institución. Un líder no necesita que le repitan que todo está bien, necesita ver la realidad (aunque esa realidad no le guste).
El compromiso, donde es clave, en colaborar con la institución para cambiar la realidad, no para maquillarla.

 

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#asínopuedotrabajar

Advertencia: Sí, todavía no tengo hijos, escribo desde esta posición, así que advertidos están. (Y hay mucha más gente que no los tiene).
Papás y mamás!!! de verdad, denle prioridad a saber si sus hijos tienen déficit de atención, trátenlos! luego ellos crecen y viven sin saberlo. Eso no es lo peor, entran a trabajar y quieren que les guardemos el secreto.
 
No, no los consientan, no sean sus amigos, no los sobre protejan, solo tienen que educarlos, al menos como los educaron a ustedes (si no salieron tan mal), es en serio.
El Mundo está mal, pero se pondrá peor, y lo que menos necesitamos son personas que no ayuden a los demás a mejorarlo. Sé que nadie nace sabiendo como ser padre o madre, pero de verdad confíen en su sentido común, estoy seguro que los guiará, busquen dejarle al mundo mejores personas que las que hoy tenemos, porque de verdad, sin ellas, estamos acabados.
Inculquen curiosidad, pasión, colaboración, observación, déjenlos que se enfrenten a la realidad (no es un cliché, pero déjenlos que se caigan, para que puedan levantarse).
Hagan lo posible, para que esos niñ@s de hoy, sean personas que se hagan las mejores preguntas respecto a su realidad, no que estén esperando a que todo suceda (en el mejor de los casos, cuando saben que quieren que suceda).
Qué impotencia y frustración es no poder contar con personas que no han desarrollado las aptitudes y que no les interesa hacerlo.
Siempre he estado abierto a enseñar todo lo que sé, y colaborar a encontrar lo que no sé. Pero ya no puedo más con dos compañeros.
Papás, mamás. Si este post hiere susceptibilidades, me disculpo, pero solo les pido una cosa, hagan un pequeño ejercicio de reflexión, no somos eternos, y como dije antes, tratemos de dejarle mejores personas a este mundo, por lo que les dure.
Sería bueno leer sus comentarios, tanto si son positivos, como negativos. Pero creo que es necesario el debate.
Pd. Lo del TDA, obviamente no lo digo en serio, he visto casos en que eso no es un impedimento para que las personas sean sobresalientes…
día de PH.
bytes.

Que se joda el mundo.

Sí, hoy es un día de esos.

Que se joda.

nomás poquito…

Durante mi época de la licenciatura, siempre pensé que los fulanitos que se metían a cuanta cosa podían al mismo tiempo, como clases de creatividad, prácticas y chingadera y media más, definitivamente no tenían ni idea de lo que querían hacer. Hoy por supuesto, no es que haya cambiado totalmente de opinión, sino que desarrollé ciertos matices.

Sobra decir que mi personalidad tiene uno de esos rasgos que no me gustan, ser desesperado, sobre todo cuando las cosas están por llegar a su final, ¿por qué? no lo sé, o al menos no conscientemente. Siempre he sido así, apagar el horno de microondas 10 segundos antes de que termine, cambiarle a la tele antes de que terminen los últimos minutos del programa en turno, acelerar los pasos en los últimos 10 segundos de cada minuto entero, hacer sprints al último minuto, debo confesar que son mis dosis de adrenalina. Y creo que ya no puedo hacer mucho por eso, porque uno se vuelve adicto a “salvar el día”, a “lograrlo”, (si a eso le sumas trabajar en una corporación a la que le encanta hacer todo al último minuto), pues… uno encuentra lo que se parece a uno, no por que el universo te lo ponga en el camino, sino porque tu psique toma las decisiones basado en la receta que te ha permitido sobrevivir hasta el día de hoy.

Lo que pasa, es que en los últimos meses he notado que ciertas capacidades intelectuales ya no son tan eficientes como antes, pero no es porque esté envejeciendo, sino que son varios factores, cada vez creo que hago cosas más complejas, y el volumen de las no complejas sigue subiendo, hay miles de cosas que quisiera encontrar como automatizar (y para muchas lo he logrado), pero pensar, pensar es de esas actividades que no puedes delegar, que no puedes automatizar, que tienes que procesar (y con cada día que pasa, procesar mejor, es decir, más rápido, pero con análisis de implicaciones mucho completos, como por ejemplo, a quienes afectas, cómo los afectas, cuándo los afectas, etc). Sí, ya sé, lo más fácil es decir “deja de pensar tanto las cosas”, pero, en el fondo, procesar mentalmente mi realidad como lo he hecho, me ha dado múltiples satisfacciones. Aquí es donde entra el dilema, seguir haciendo las cosas tal y como te han dado resultado para incrementar tu nivel de éxitos, o hacerlas diferentes y poner en riesgo ese nivel de éxitos para todas tus relaciones cognitivas y humanas que tienes con el mundo.

Ya le queda poco tiempo a la maestría y heme aquí, repitiendo los últimos días de la licenciatura (al menos anímicamente), la ansiedad por cerrar un ciclo para comenzar otro, no detenerte, seguir consumiendo experiencias, felicidades, conocimientos, relaciones.

Estoy harto, pero nomás poquito…

Lo peor, es que como ya dije antes, acabo de entrar en la fase en la que mejor resuelvo las situaciones (por experiencia histórica), en la fase final. No puedo evitar querer ver todo el panorama.

Ni bonitos, ni tristes.

¿Realmente se han dado una vuelta por todo el archivo personal que han depositado en sus redes sociales? bueno, no digo que en todas porque es demasiado, pero al menos ¿han hecho el ejercicio de una sola?

Hoy dediqué un rato a depurar fotografías de google plus y facebook, lo hice porque hoy, ambas me “recordaron” (como ya lo han venido haciendo en los últimos meses) un “momento feliz” con Elizabeth, y lo cierto es que no quiero que lo vuelvan a hacer y creo que la mejor forma, es que no haya registros que puedan usar para el siguiente “recuerdo”.

Quizá a algunos les parezca exagerado, pero como ya he dicho decenas de veces, trato de buscar siempre que la forma en la que me relaciono con los demás sea lo más simple posible, y desde años atrás he tenido una regla que hasta el momento nadie ha podido romper, (aunque much@s lo han intentado) y consiste en que la gente recibe lo mejor de mi, mientras decida permanecer conectada a mi vida, pero si por algún motivo deciden ya no estarlo (voluntariamente, no por causas ajenas, obvio), entonces realizo una especie de protocolo de depuración, que me permita hacer espacio para nuevas personas  y que de cierta manera no me ate al pasado, puesto que ya hemos visto que los cáncer somos muy propensos a vivir en él.

Así pues, cada que se rompe una conexión con alguna persona por su voluntad (y después de esfuerzos por evitar que no llegue a su fin), empiezo a destruir cualquier evidencia que pueda encontrar sobre su paso en mi vida.

Ahora bien, no creo que sea exagerado, muchos dicen “quédate con los recuerdos felices, mientras duró” y sí, bueno, técnicamente nuestro cerebro tiende a recordar esos momentos felices en automático, incluso mucho más que los recuerdos infelices, pero ¿qué le voy a hacer? no puedo hackear mi cerebro a voluntad, o depurarle los recuerdos, (creo que si pudiera, lo haría), lo que sí puedo hacer es disminuir todos los elementos que puedo controlar, que me lleven a desatar esos recuerdos “felices”, porque si uno se quedara a partes iguales con todos los recuerdos, sería bueno, pero con el tiempo y la nostalgia, uno va olvidando e idealizando “los viejos buenos tiempos”, aunque en el momento en que todo terminó, en realidad no eran “buenos tiempos” (si no, no habría terminado). Entonces, dejar solo los buenos recuerdos, es una forma de torturarse e idealizar un estado positivo de una relación que también tuvo su lado negativo, y antes de quedarme con eso, prefiero eliminar todo para ver si de forma natural ayudo a que ese equilibrio de olvidos se de.

Ya sé, a veces puedo ser un friki.

Después de todo, apelo a que nuestra memoria es falible, y eso me lo comprobó Elizabeth. Sin memorias no hay remordimientos.

Ah sí, eliminar cosas, no significa que elimine aprendizajes.

Instrucciones para cumplir 30. (esta vez, mis instrucciones)

Hace 9 años veía una de las mejores películas (a mi gusto tan cursi como saben que soy quienes me conocen) mexicanas de tiempos recientes. “Efectos Secundarios”, en la que al final aparecen algunos tips, lecciones aprendidas e “instrucciones” referentes a la transición de los “20´s” y lo que impacta cumplir 30. Si las quieren recordar, denle clic acá.

Desde hace 9 años, me propuse que sería una buena idea retomar el ejemplo y escribir mis propias instrucciones para cumplir 30 (algunas, compartidas con las de la película).

Entonces, si tuviera que escribirlas, serían estas:

Come frutas y verduras. Neta, vete acostumbrando a que no vas a poder tragar garnachas toda la vida.

Sí, es cierto, las palomitas y el refresco que te chutas en el cine ya no las hacen como antes, (bueno, aunque eso es cierto -cada vez tienen más porquerías- también es cierto que el estómago ya no las digiere tan bien) entre otras cosas, (yo aún estoy en eso, si descubro cómo, prometo que lo escribiré).

Equivócate. Cambia. Intenta. Falla. Reinvéntate. Manda todo al carajo y empieza de nuevo cada vez que sea necesario. De veras, no pasa nada. Sobre todo si no haces nada.

Ah, esta deberían escribirla en letras de oro en el congreso, bueno, quizá no tanto, pero es muy cierta, a mi me ha funcionado las pocas veces que la he seguido, solo dos cosas: la primera, siempre ten presente que los cambios no son buenos o malos, sino que pueden tomar la forma que tu quieras, lo importante es que te adaptes y en el camino, también te permitas experimentar nuevas formas de hacer las cosas, mucho del aprendizaje que tendrás, será gracias a los fracasos y no tanto por los éxitos. La segunda cosa que debes meterte en tu pequeña cabecita es que siempre que hagas un cambio, estés verdaderamente consciente de que lo quieres hacer y aceptarás las consecuencias, no te digo que pases años pensando en llevarlos a cabo, solo que a veces suceden cosas extrañas con eso, como que por mucho que seas tu el que tome la decisión, algunos cambios afectarán IRREMEDIABLEMENTE a otras personas, si no puedes con eso, mejor déjalo como está.

Prueba otros sabores de helado. Otras cervezas, otras pastas de dientes.

Nunca terminarás de conocer el universo, morirás conociendo una parte infinitesimal de él, así que dale chance a lo diferente, pero tampoco pierdas el tiempo tratando de ver si pega algo que tu intuición te dice que no.

Arranca el coche un día, y no pares hasta que se acabe la gasolina.

Si puedes, adelante, hazlo, hasta el momento me he quedado con las ganas pero no es por no querer, sino porque la neta, este pinche país está de la chingada y uno no está para exponerse de a gratis. Si lo haces, lleva un garrafón con algo de gasolina extra, está chingón lograr metas, pero después de dos minutos de sentirte realizado por quedarte sin gas, te va a entrar el pánico cabrón. Está bien jugarle al vergas, pero no te pases de estúpido. No dan puntos por eso.

Empieza un grupo de rock. Toma clases de baile. Aprende italiano. Invéntate otro nombre. Usa una bicicleta.

Nah, el rock está sobrevalorado, mejor empieza un grupo de música antigua (de preferencia escandinava, bueno, a decir verdad solo encontrarás bandas de Dark Metal y su infinita gama de sabores. Las clases de baile mañana las empiezo -nah, casi me la creen-, aprende lo que tu quieras, si no es italiano que sea sueco o noruego, o aprende a leer las runas vikingas, o que se te hinche tu real gana, pero no dejes de aprender. No te inventes un nombre, si tienes dos como yo, usa el que más te guste y obliga a los demás a conocer ambos, a veces, hay homónimos que desmadran alguno de tus nombres. Úsalo para darle valor y no para quitárselo. Sí, usa una bici, pero espero que sea en otro país que no sea este, aquí igual te apachurran y te conviertes en un número más, volvemos a lo mismo, si lo haces, no le juegues al vergas. Patina, (sí, también ando en eso, aunque al igual que el estómago, los huesos ya no resisten lo mismo que antes).

Perdona. Olvida. Deja ir.

Sí, perdona, lamentablemente somos humanos, esa será la peor y la mejor excusa que escucharás en toda tu larga o corta vida del por qué la cagamos siempre y esperamos que no pase nada. No olvides, recuerda todo, lo bueno, lo malo, solo no te aferres pero no olvides, después de todo, no somos más que lo que recordamos y últimamente parece que nos vamos haciendo menos eficientes de lo normal (no estamos hechos para recordar, pero tampoco hay por qué no hacerlo). Deja ir sí y sólo sí hayas logrado dejar huella en lo que te propongas, verás que con el tiempo habrá cosas que nunca fueron importantes o que han dejado de serlo por su propio efecto, deja ir cosas, pero sobre todo y esto es muy importante, DEJA IR A LAS PERSONAS. Nadie está obligado a lo imposible, y después de todo no somos propiedad de alguien en particular, por mucho que nos haya ayudado y le debamos grandes aprendizajes, y tampoco tenemos la propiedad de otras personas, cada quien tiene un camino en el universo, hay algunos que se cruzan, otros que van paralelos al nuestro y otros que jamás se encontrarán con el nuestro. Deja ir sin culpas, al final todo lo bueno y lo malo que hayas dado o recibido encontrará su perfecto equilibrio (aunque procura siempre dar más de lo bueno).

Decide quién es imprescindible. Mientras más grande eres más difícil es hacer amigos de verdad, y más necesitas quien sepa quién eres realmente sin que tengas que explicárselo. Esos son los amigos. Cuídalos y mantenlos cerca.

Fundamental, tienes que sentarte un día y tomar decisiones importantes. Mientras creces, crees que las amistades durarán para siempre, luego te das cuenta de que son más frágiles de lo que imaginabas. Es cierto, mientras más grande eres es cabronamente (a.k.a. exponencialmente) más difícil hacer nuevos amigos -sic-, y sí, también necesitas a alguien que sepa quien eres sin llevarte una vida explicándolo. Hay quienes son afortunados  y tienen a ese alguien, otros, seguimos buscándolo, pero hey!!, no te detengas a lamentarte y camina con paso firme. Cuida a tus amigos, pero dales libertad, he aprendido que las relaciones no son eternas, se basan en el  aquí y ahora, y caducan más rápido de lo que imaginas, cada día, cada hora incluso, es el mejor momento para renovar ese compromiso. Sobre todo, recuerda que es un requisito sine qua non que exista voluntad de ambas partes. No te aferres a la rutina o a la existencia de una persona, somos finitos y mortales, y podemos no llegar a la fecha indicada al reverso del empaque. Quiere siempre que puedas, y cuando no puedas dilo, recuerda, una vez más: “nadie está obligado a lo imposible”.

Encuentra un tiempo y un espacio para ti

“Lo más difícil de la vida, es tener que escuchar para siempre mis propios pensamientos” -Yo lo digo :P.

Es neta, no sé tu, pero mi mente es el cielo y el infierno reunidos en un pequeño lugar del universo, y no está padre. Sí bueno, no me imagino las broncas de quienes son bipolares, yo con esto tengo más que suficiente.

Encuentra un tiempo y un espacio para estar contigo mismo, para escuchar las voces interiores que te consuelan y martirizan, yo amo salir a recorrer la ciudad con mis audífonos y escuchando música de todo tipo, desde rock, pop, metal, electrónica y todas las melodías que en algún momento me han hecho vibrar. Ese es el tiempo que tengo para mi, para pensar, para escuchar, para ver como se comporta el mundo.

Disfruta de estar contigo, y aprende todo lo que puedas de ti mismo, créeme, lo agradecerás.

Enseña a otros.

“El conocimiento es el  único bien que crece mientras más se comparte” -no me acuerdo quien lo dijo.

Es correcto, niñas y niños, de nada sirve que seas el más chingón del mundo mundial en las finas artes del dominio del trompo o del yoyo si no compartes lo que sabes, no tengas miedo de que otros se apropien de tu conocimiento, porque a decir verdad, no pueden quitártelo, es decir, pueden quitarte el producto de tu conocimiento, pero no pueden quitarte el producto de los procesos inteligibles que hiciste para poder llegar a él, que es lo que más importa, ¿no me crees? aprende lo que sea, hazlo bien, difunde ese producto, y pronto tendrás a alguien queriendo a hacer lo que tu haces de la manera en que tu la haces, lástima, para bien o para mal, eso todavía no se puede transmitir, por mucho que quieras (o que otros quieran). Todavía no hay peligro (ya cuando inventen la extracción de habilidades de tu cerebro por medio de ondas psicoquinéticas o algo así, entonces ya valiste madre, pero hasta que eso no suceda, no hay de que preocuparse).

La gratificación de descubrir personas con talento (tanto o más que el tuyo) es de los pocos placeres que puedo decirte existen en esta vida, es una explosión cósmica. Desgraciadamente lo que suceda después no está asegurado, pero cualquiera que sea el resultado, no te lo tomes tan en serio, recuerda nuevamente lo de que somos humanos y esas cosas y que en realidad, no tienes mucha injerencia en la vida de otros humanos (realmente).

Inspira a otros.

Esta es una de las instrucciones que no estás obligado a seguir, pero que, si lo haces, sentirás que tu vida adquiere otra capa de significado, no me detendré mucho en esta, por lo opcional en sí, y por la gran satisfacción que envuelve y que solo vale la pena si lo descubres por ti mism@.

Aprende a decir “NO”

En sociedades como la nuestra, estamos tremendamente jodidos por no desarrollar esta pequeña habilidad, la de poder decir “NO” en el momento justo. Otras culturas no tienen problemas en decirlo, y como no tienen problema en decirlo, tampoco tienen problema en escucharlo. NO todo tiene que ser a huevo, y NO todo tiene que ser como te dicen que tiene que ser, piensa, razona y cuestiona todo las veces que sean necesarias hasta que tu mente y espíritu estén en paz. Sé que esto suena a discurso de auto superación y “coaching de vida”, pero nel, ni madres, es justo lo que tienes que hacer, identificar el momento justo para decir que no. El momento justo para ahorrarte problemas futuros que los demás no valoran cuando terminas por resolver.

Se agradecido y leal con las personas correctas.

Te he dicho que te mantengas alerta de otros, sin embargo, también uno debe aprender a ser agradecido con quienes te ayudan. Dedica un buen tiempo de tu vida a cultivar la lealtad hacia otros, y hagas lo que hagas, no confundas las cosas. Debes ser leal y agradecido no por los hechos, sino por las actitudes, (de la misma forma que debes retirar esas cualidades por esos dos criterios), “honra a cada quien según su rango, y deja que se avergüence si no lo merece”, o algo así, no te dejes guiar por la tentación de intercambiar favores (más en culturas como la mexicana), no tienes que besar las botas de nadie, ni despreciar a alguien solo porque los demás lo hacen, busca la verdad por tus propios medios y siempre trata de ser integral, los humanos somos como las cebollas y estamos hechos de muchas capas, no todas son bonitas, y no siempre podremos decidir correctamente, pero a eso venimos y es el precio que tenemos que pagar, entre más pronto lo aceptes, más pronto lograrás (lo más que puedas) alcanzar la paz.

Vuelve a darle valor a las palabras.

Mientras más creces, empezarás a tomarte algunas cosas más en serio, incluso, tu mismo le darás más peso a elementos que antes no te lo parecían, uno de ellos es el uso de las palabras.

Amor, compromiso, lealtad, amistad, honestidad, entre otras, son palabras que ya no te tomas a la ligera, ya no las usas a diestra y siniestra, ni permites que otros las enuncien tan irresponsablemente. La razón es porque sabes que su significado se va desgastando entre más fácil fluyen de la boca de personas que solo buscan quedar bien.

Aprendes a valorar más en qué empeñas tu palabra sin necesidad de estar comprometido legalmente, aprendes a ser más honesto con las expectativas que te formas, y que se forman los demás, aprendes a hacer ese “double check” o acuse de recibo sobre si tu mensaje fue recibido tal cual lo enviaste porque no quieres malos entendidos, en fin, mientras pasa el tiempo, le vas dando importancia a detalles que no por ser pequeños dejan de ser reveladores, la forma de saludar, las veces que te buscan para resolver un problema, la falta de conocimiento de las personas, las actitudes etc…

Si vas a ver a tus amigos, asegúrate de decirlo sí y sólo sí tienes altas probabilidades de hacerlo, por favor, no mientas por convivir, en los últimos tiempos eso se ha vuelto demasiado fácil, tanto de fingir, como de descubrir, evítate la pena de perder credibilidad, y el cariño de quienes realmente te aprecian, recuerda “Tanto va el cántaro al agua, hasta que se rompe”.

Ama y disfruta a la familia.

Al menos a la nuclear, o más cercana, que deberían ser tus padres y hermanos, el ser humano es un ente social como dicen por ahí, y no hay mejor (o peor) sociedad que la familia (la muestra del universo). Amar no siempre es aceptar, conceder o renegar. Pero el tiempo es corto en la escala humana, y todos terminamos por extinguirnos. Di lo que tengas que decir, evaluando tus palabras, si vas a decir algo relevante (bueno o malo), tómate el tiempo de escogerlas. Perdona. Y una vez más, todos somos humanos.

En este apartado irían más cosas, pero no terminaría el post. Solo ama siempre que puedas.

Busca la justicia.

Siempre que puedas, y en cada situación, desde la más simple hasta la más complicada, siempre trata de ser justo, es cabronamente difícil, pero puedes empezar por ser empático, así al menos, te obligarás a ser lo más objetivo posible (dentro de tus posibilidades claro está). Siempre intenta colocarte ante cada decisión imaginando los escenarios posibles. No siempre lo lograrás, pero al menos, harás lo que la mayoría no hace.

Quema los puentes.

Desgraciadamente nuestra condición de humanos frecuentemente nos lleva a caer en la displicencia y zona de confort, por eso, y a riesgo de fomentar la piromanía, quema los puentes siempre que sea necesario, a veces es lo que hace falta para que otros tomen consciencia de las situaciones, solo cuando estamos ante situaciones críticas nos obligamos a tomar decisiones que hemos postergado con anterioridad. Recuerda, toda crisis es también una oportunidad, pero una vez más, no le juegues al vergas, y ten a la mano una pipa por si los humanos no apagan a tiempo el incendio. No te dispares en el pie.

Aprende que no vas a aprender nada. Pero no hay examen final en esta escuela. Ni calificaciones, ni graduación, ni reunión de exalumnos, gracias a Dios. Felices treinta, viejo. Bienvenido al resto de tu vida.

Aunque en la peli es bien bonita esta última, la neta es que en la realidad no es del todo cierta. Aprende a aprender, no asumas, no des nada por hecho, y trata de siempre ser neutral hasta que los hechos te indiquen hacia donde ir, y aún en ese caso, siempre mantén encendida la llama de la duda.

Escribe un Blog.

La última, jajaja, es de las experiencias más constructivas -sic- y liberadoras -sic- que uno puede tener, no importa si es un espacio virtual o un cuaderno viejo, después de todo es parte de tu legado al universo, la síntesis de eventos de los que has aprendido a lo largo de tu vida (y de los que no, también).

Creo que eso es todo de momento, seguramente se me escaparon varias más, pero ya es tarde y creo que con eso basta.

Hasta la siguiente década (o lustro xD).

Feliz, aniversario de existencia Kike. Falta mucho por hacer, y por divertirse.

Amen.se.

Pd. Mil disculpas si hay errores de ortografía, pero ya es noche y pues… X.

Pd 2. Un año más, “El unverso sobre mi”.

De apoyo y de a huevo…

En las últimas semanas, me he reconocido más alerta, y, aunque bien podría definir algunas situaciones como peligrosas, lo cierto es que en el fondo, no me preocupan, sino que me ocupan.

Los que me conocen, saben que de vez en vez, tiendo a adoptar un estado letárgico en donde todo permanece tranquilo, ideas, actitudes, emociones, razones, sentires, en fin, como que se me va el chiste pues, y personas como yo, que necesitamos mantener ocupadas nuestras mentes no solemos controlar muy bien la incertidumbre, (salvo en los casos en que asumamos una seguridad –real o simulada-, en donde entonces sí, nos divierte ser políticamente incorrectos).

Lo siento, así soy, eso es “mi chiste” y ojo, no es para nada soberbia o pedantería,  es que intento ser claro con las personas “en eso sí soy irreductible” (como diría Oliverio Girondo), ¿para que perder el tiempo en simulaciones si podemos evitarlo con ser honestos definiendo y comunicando las expectativas que tenemos?

Hoy, mientras veía una muy mala (¿secuela?) de “El día de la independencia” por un momento m mente voló hacia el pasado, para revivir un fragmento de una clase con el maestro Gerardo Domínguez (de los primeros libre pensadores que tuve la fortuna de tener en mi camino, el otro fue Raúl Irigoyen (Química/Física) y Roberto –mta, en este momento no recuerdo su apellido (inglés)-, todos ellos, buenos lifehackers).

En ese fragmento (y gracias a su habilidad y creatividad para crear historias), nos hablaba de una pollería nueva en el mercado de la colonia (obviamente con el tiempo aprendes a que todo es ficción, pero que el mensaje es real), esta pollería acababa de inaugurarse con todo lo que se acostumbraba hacer, ya saben, poner un par de bocinas, algunos globos, buenos precios, y lo principal, la mercancía de primera para ir haciéndose de clientela.

En cierto momento del día y para seguir incentivando el consumo y difusión del negocio, se empezaron a formar dos filas, como se forman las filas normalmente, el tercero formado ya no sabe a ciencia cierta para qué está ahí.

Por un lado, estaba una fila bien definida (de esas que son típicas de las escuelas, los lunes a la hora de los honores, cuando el maestro pasa con autoridad desbordante a vigilar que todos estén alineados al milímetro), por lo que se podía ver desde atrás todas las personas permanecían alineadas y en silencio esperando su turno. Eso sí, no sin dejar pasar la oportunidad de echarle bronca a quien se intentara meter en la fila saltándose “el destino manifiesto” de ir un lugar por delante de los otros, los méritos, o sea haber llegado primero, y ser “el que sigue” en la línea. Lo más probable es que ninguna de las personas en esa fila sabía exactamente para que estaba ahí, y obviamente era impensable romper el esquema para cuestionarse si estaban en la fila correcta. ¿Les ha pasado?

Por otro lado, existía otra fila, no tan bien definida como la primera, en donde al parecer, todos los miembros se conocían de una forma muy peculiar, y casualmente, cada nueva persona que se sumaba, conocía a alguien en la fila, no importando mucho el lugar, incluso se les veía salirse por un momento de la fila para saludarse muy amablemente sin que pareciera representarles ningún peligro de que alguien más les “agandallara” el lugar. En esta fila, sin embargo, el tiempo de avance era menor que en la primera, después de todo, ¿Quién puede disfrutar estar más tiempo esperando de pie en una fila? ¿Acaso estaban locos? nadie normal podría hacer eso sin chistar.

A medida que pasaba la mañana, ambas filas fueron haciéndose menos densas,  hasta que se alcanzó a ver el principio, se podía ver el mostrador de la pollería. Si logró atraer a tanta gente, debe ser por algo.

Como no tenía ninguna expectativa, ni información al respecto, se acercó como pudo al mostrador y se quedó sorprendida, todas las personas que llegaban al frente de ambas filas, terminaban con un producto distinto, pero extrañamente, todas salían felices, lo que no podía creer, y más aún, cuando era obvia la diferencia, dos productos tan distintos, no podrían generar la satisfacción ciega y más si cada persona podía ver lo que recibía el de la otra fila. No, algo estaba mal.

Por un lado, cada persona en la fila que avanzaba lentamente salía feliz con un pollo entero de esos que parecen salidos de un comercial. Del otro lado, cada uno de los que llegaban al mostrador, recibía un huevo, al que por 10 pesos más le incluían un kit para que pudiera cuidarlo y tener la posibilidad de verlo convertirse en un polluelo.

La señora, muy inquietada, esperó a que el dueño tuviera un espacio libre para poder preguntarle sobre qué es lo que estaba sucediendo, verdaderamente no entendía la situación, no parecía haber nadie descontento. Al fin, el dueño se hizo un espacio y atendió a la señora.

-Sí, dígame, ¿en qué la puedo ayudar?

-Francamente, podría ayudarme a tratar de entender por qué hay dos filas, y todos parecen irse satisfechos.

-Con gusto le explico. Las personas que están formadas en la fila que avanza más rápido, no vienen a comprar lo que vendemos, y tampoco les interesa saber realmente qué es lo que están comprando y eso siempre tiene un precio, que en este caso es de 10 pesos. La probabilidad de que vuelvan mañana para comprar pollo es casi nula.

-Por otro lado, las personas que están formadas en la fila que avanza más lentamente, se llevan de regalo un pollo completo. La razón de que avance más lentamente es que, limpiar un pollo es una tarea que lleva un poco de tiempo y solo quienes vienen con la intención de comprar lo que vendemos entienden y saben esperar con paciencia un producto de calidad, con una probabilidad muy alta de que vengan mañana a comprar pollo.

-¿Pero a caso usted no pierde dinero con la mercancía que regala?

-Sí, eso es lo que podría parecerle a usted, pero solo es su percepción, no el hecho.

-Sigo sin entender, al final, creo que usted va a terminar perdiendo dinero por regalar su producto, y no va a durar mucho tiempo antes de que tenga que cerrar su negocio.

-Es un riesgo evidentemente que eso pueda suceder, sin embargo, cualquier inversión es poca, para darme cuenta de quienes pueden convertirse en clientes y quienes no, quienes vienen “de Apoyo” y quienes vienen “de a huevo”.

Pum! desde entonces se me quedó grabada esa clase, sobre todo porque es muy poco frecuente que te encuentres con hacks tan significativos y útiles  cuando vas en la secundaria, que te vienen a la mente 18 años después mientras ves una mala película gringa en el cine.

Todo mundo sabe que las probabilidades de que nazca un polluelo de un huevo no fertilizado son, pues… lo saben ¿no?.

Plug & Play

Ya había escrito sobre que el Dr. Medellín, dice que estoy lleno de buenas intenciones, y a pesar de mis reservas, después de hoy, creo que tiene toda la razón, lo que me hace falta es ver las cosas como son, y no como quisiera que fueran, pero ¿qué le hago? si esa visión me ha traído algunos brillantes resultados.

Se acaba el semestre, y el resultado es raro, en realidad, desde que lo conocí, hubo algo en el Dr. Medellín que no me cuadró, creo que esa forma de ver las cosas tan pragmáticamente, que parecía que en cada anécdota relataba alguna experiencia de cualquier oficina, en cualquier empresa, siendo honestos, me identifiqué mucho con su forma de trabajo, porque a pesar de lo que él pueda decir, en el fondo siempre trata de ser justo, incluso cuando la historia le ha enseñado que una injusticia no puede terminar haciendo lo correcto por muy buenas intenciones que tengan (tengamos) todos.

Digo que el resultado es raro, porque no me imaginé aprender esos puntos finos de él, de decir “claro, esto es lo que pasa, y no solo soy yo, no solo es en mi trabajo”, sientes una especie de tranquilidad por no ser el único loco, pero también, sientes desesperanza, porque te das cuenta que no importa el tamaño de la empresa, pequeña, mediana (como su oficina de vinculación) o grande, como Big Blue, en todos lados hay campos de mierda y campos de rosas, y está en ti decidir por cuál de ellos transitar.

Plug & Play, es para los que no sepan (espero que a estas alturas todos lo sepan), es un termino que se introdujo para hacer referencia al Hardware que solo basta conectar a la CPU para que se pueda usar inmediatamente sin necesidad de instalar controladores y reiniciar. Dicho lo anterior, como ya les he compartido en varios posts anteriores las personas estamos conectadas, no puedo concebir el hacer el bien o el mal individualmente, para cualquier cosa que deseemos obtener, siempre necesitaremos de otros. –Recordando las clases de administración de la facultad, “La Administración, es hacer a través de otros”, que ñoño, pero es cierto-.

Para bien o para mal, las personas somos plug & play, lo mismo podemos conectarnos espontáneamente y unirnos a una causa heroica (para nosotros o para otros), que desconectarnos en 2 segundos de los demás y dejarlos completamente solos por un primitivo sentido de supervivencia –aunque de nada te sirva sobrevivir si estás solo-.

Moraleja: Adáptate y lucha por lo que realmente vale la pena, aunque tu sufrimiento y/o felicidad en realidad no le importe a nadie más.

No dejes de construir, pero si has de destruir algo, que sea para construir algo mejor. Tienes el poder, y el talento, solo falta que te lo creas.

Aversión al riesgo…

Cada persona tiene un perfil distinto de aversión al riesgo que lo caracteriza a la hora de tomar decisiones, unos son más o menos conservadores que otros y eso no es del todo bueno o malo (como siempre).

La última semana ha sido vertiginosa, cambios, cambios y más cambios. Siempre he pensado que yo estoy más cercano al tipo conservador, aunque he de confesar que he tenido mis ratos de “pirómano de puentes” con, al parecer, no tan malos resultados jeje.

Vamos a ver como pintan las siguientes semanas de esta máquina que no tiene reversa.

Vida. Adelante. No olvides que esto no es una competencia, y nunca es tarde para empezar lo que sea.

Listo y ansioso por comenzar el viaje.

*se me salen las lágrimas de felicidad con esta rolísima! (y aún más con el video).

infoxicación.

¿Les ha pasado que se sienten fatigados y fastidiados por tanta información?

Lo cierto es que, para mi comienza a ser un fenómeno que de a poco parece salirse de control, ¿cómo lo sé? pues, me he dado cuenta de que cada día que pasa, se incrementan las pestañas de mi navegador tanto en la laptop, la pc de escritorio y en el teléfono (ahí, no bajan de 100 en cola), de información que en algún momento consideré que sería relevante, aunque como todos sabemos, la relevancia está muchas veces determinada por la oportunidad que tiene usarla en un momento u otro, por lo que estoy seguro, la mayoría de esas 100 pestañas, ya han perdido esa relevancia, sin embargo, me cuesta más trabajo hacer lo que hace unos meses me tomaba 10 minutos para descartar.

Por otro lado, también me he visto en la necesidad de depurar algunos contactos de facebook, no, no es personal, solo que la cantidad de información que recibo se ha incrementado considerablemente, no así la calidad, a veces, encuentras la misma información compartida por 4 o 5 personas distintas, lo que se ha vuelto ineficiente (sumado a la porquería de algoritmos de facebook, que ahora ya te muestran lo que se le pega la gana, y no lo que realmente está sucediendo en “tu red social”, twitter también lo ha venido haciendo, pero el efecto es menor a mi parecer, debido a que ahí, no tienes “la obligación” de interactuar… tanto con los demás).

He estado pensando como salirme de esas líneas que por un lado si lo pensamos bien, son tan inútiles como esclavizantes, aunque hasta el momento no he encontrado una solución. ¿Se acuerdan de lo que escribía hace un par de meses sobre Whatsapp y Telegram? pues algo así, no es una regla escrita, pero tal pareciera que estar disponibles 99.9% online, dejó de ser una promesa de niveles de servicio para máquinas, a una obligación para las personas.

Si alguno de ustedes tiene reflexiones al respecto, creo que me encantaría leerlas (en verdad).

Todos nos creemos únicos, pero cuando nos observamos en conjunto, en realidad somos bastante comunes. :/

https://es.wikipedia.org/wiki/Sobrecarga_informativa