Instrucciones para cumplir 30. (esta vez, mis instrucciones)


Hace 9 años veía una de las mejores películas (a mi gusto tan cursi como saben que soy quienes me conocen) mexicanas de tiempos recientes. “Efectos Secundarios”, en la que al final aparecen algunos tips, lecciones aprendidas e “instrucciones” referentes a la transición de los “20´s” y lo que impacta cumplir 30. Si las quieren recordar, denle clic acá.

Desde hace 9 años, me propuse que sería una buena idea retomar el ejemplo y escribir mis propias instrucciones para cumplir 30 (algunas, compartidas con las de la película).

Entonces, si tuviera que escribirlas, serían estas:

Come frutas y verduras. Neta, vete acostumbrando a que no vas a poder tragar garnachas toda la vida.

Sí, es cierto, las palomitas y el refresco que te chutas en el cine ya no las hacen como antes, (bueno, aunque eso es cierto -cada vez tienen más porquerías- también es cierto que el estómago ya no las digiere tan bien) entre otras cosas, (yo aún estoy en eso, si descubro cómo, prometo que lo escribiré).

Equivócate. Cambia. Intenta. Falla. Reinvéntate. Manda todo al carajo y empieza de nuevo cada vez que sea necesario. De veras, no pasa nada. Sobre todo si no haces nada.

Ah, esta deberían escribirla en letras de oro en el congreso, bueno, quizá no tanto, pero es muy cierta, a mi me ha funcionado las pocas veces que la he seguido, solo dos cosas: la primera, siempre ten presente que los cambios no son buenos o malos, sino que pueden tomar la forma que tu quieras, lo importante es que te adaptes y en el camino, también te permitas experimentar nuevas formas de hacer las cosas, mucho del aprendizaje que tendrás, será gracias a los fracasos y no tanto por los éxitos. La segunda cosa que debes meterte en tu pequeña cabecita es que siempre que hagas un cambio, estés verdaderamente consciente de que lo quieres hacer y aceptarás las consecuencias, no te digo que pases años pensando en llevarlos a cabo, solo que a veces suceden cosas extrañas con eso, como que por mucho que seas tu el que tome la decisión, algunos cambios afectarán IRREMEDIABLEMENTE a otras personas, si no puedes con eso, mejor déjalo como está.

Prueba otros sabores de helado. Otras cervezas, otras pastas de dientes.

Nunca terminarás de conocer el universo, morirás conociendo una parte infinitesimal de él, así que dale chance a lo diferente, pero tampoco pierdas el tiempo tratando de ver si pega algo que tu intuición te dice que no.

Arranca el coche un día, y no pares hasta que se acabe la gasolina.

Si puedes, adelante, hazlo, hasta el momento me he quedado con las ganas pero no es por no querer, sino porque la neta, este pinche país está de la chingada y uno no está para exponerse de a gratis. Si lo haces, lleva un garrafón con algo de gasolina extra, está chingón lograr metas, pero después de dos minutos de sentirte realizado por quedarte sin gas, te va a entrar el pánico cabrón. Está bien jugarle al vergas, pero no te pases de estúpido. No dan puntos por eso.

Empieza un grupo de rock. Toma clases de baile. Aprende italiano. Invéntate otro nombre. Usa una bicicleta.

Nah, el rock está sobrevalorado, mejor empieza un grupo de música antigua (de preferencia escandinava, bueno, a decir verdad solo encontrarás bandas de Dark Metal y su infinita gama de sabores. Las clases de baile mañana las empiezo -nah, casi me la creen-, aprende lo que tu quieras, si no es italiano que sea sueco o noruego, o aprende a leer las runas vikingas, o que se te hinche tu real gana, pero no dejes de aprender. No te inventes un nombre, si tienes dos como yo, usa el que más te guste y obliga a los demás a conocer ambos, a veces, hay homónimos que desmadran alguno de tus nombres. Úsalo para darle valor y no para quitárselo. Sí, usa una bici, pero espero que sea en otro país que no sea este, aquí igual te apachurran y te conviertes en un número más, volvemos a lo mismo, si lo haces, no le juegues al vergas. Patina, (sí, también ando en eso, aunque al igual que el estómago, los huesos ya no resisten lo mismo que antes).

Perdona. Olvida. Deja ir.

Sí, perdona, lamentablemente somos humanos, esa será la peor y la mejor excusa que escucharás en toda tu larga o corta vida del por qué la cagamos siempre y esperamos que no pase nada. No olvides, recuerda todo, lo bueno, lo malo, solo no te aferres pero no olvides, después de todo, no somos más que lo que recordamos y últimamente parece que nos vamos haciendo menos eficientes de lo normal (no estamos hechos para recordar, pero tampoco hay por qué no hacerlo). Deja ir sí y sólo sí hayas logrado dejar huella en lo que te propongas, verás que con el tiempo habrá cosas que nunca fueron importantes o que han dejado de serlo por su propio efecto, deja ir cosas, pero sobre todo y esto es muy importante, DEJA IR A LAS PERSONAS. Nadie está obligado a lo imposible, y después de todo no somos propiedad de alguien en particular, por mucho que nos haya ayudado y le debamos grandes aprendizajes, y tampoco tenemos la propiedad de otras personas, cada quien tiene un camino en el universo, hay algunos que se cruzan, otros que van paralelos al nuestro y otros que jamás se encontrarán con el nuestro. Deja ir sin culpas, al final todo lo bueno y lo malo que hayas dado o recibido encontrará su perfecto equilibrio (aunque procura siempre dar más de lo bueno).

Decide quién es imprescindible. Mientras más grande eres más difícil es hacer amigos de verdad, y más necesitas quien sepa quién eres realmente sin que tengas que explicárselo. Esos son los amigos. Cuídalos y mantenlos cerca.

Fundamental, tienes que sentarte un día y tomar decisiones importantes. Mientras creces, crees que las amistades durarán para siempre, luego te das cuenta de que son más frágiles de lo que imaginabas. Es cierto, mientras más grande eres es cabronamente (a.k.a. exponencialmente) más difícil hacer nuevos amigos -sic-, y sí, también necesitas a alguien que sepa quien eres sin llevarte una vida explicándolo. Hay quienes son afortunados  y tienen a ese alguien, otros, seguimos buscándolo, pero hey!!, no te detengas a lamentarte y camina con paso firme. Cuida a tus amigos, pero dales libertad, he aprendido que las relaciones no son eternas, se basan en el  aquí y ahora, y caducan más rápido de lo que imaginas, cada día, cada hora incluso, es el mejor momento para renovar ese compromiso. Sobre todo, recuerda que es un requisito sine qua non que exista voluntad de ambas partes. No te aferres a la rutina o a la existencia de una persona, somos finitos y mortales, y podemos no llegar a la fecha indicada al reverso del empaque. Quiere siempre que puedas, y cuando no puedas dilo, recuerda, una vez más: “nadie está obligado a lo imposible”.

Encuentra un tiempo y un espacio para ti

“Lo más difícil de la vida, es tener que escuchar para siempre mis propios pensamientos” -Yo lo digo :P.

Es neta, no sé tu, pero mi mente es el cielo y el infierno reunidos en un pequeño lugar del universo, y no está padre. Sí bueno, no me imagino las broncas de quienes son bipolares, yo con esto tengo más que suficiente.

Encuentra un tiempo y un espacio para estar contigo mismo, para escuchar las voces interiores que te consuelan y martirizan, yo amo salir a recorrer la ciudad con mis audífonos y escuchando música de todo tipo, desde rock, pop, metal, electrónica y todas las melodías que en algún momento me han hecho vibrar. Ese es el tiempo que tengo para mi, para pensar, para escuchar, para ver como se comporta el mundo.

Disfruta de estar contigo, y aprende todo lo que puedas de ti mismo, créeme, lo agradecerás.

Enseña a otros.

“El conocimiento es el  único bien que crece mientras más se comparte” -no me acuerdo quien lo dijo.

Es correcto, niñas y niños, de nada sirve que seas el más chingón del mundo mundial en las finas artes del dominio del trompo o del yoyo si no compartes lo que sabes, no tengas miedo de que otros se apropien de tu conocimiento, porque a decir verdad, no pueden quitártelo, es decir, pueden quitarte el producto de tu conocimiento, pero no pueden quitarte el producto de los procesos inteligibles que hiciste para poder llegar a él, que es lo que más importa, ¿no me crees? aprende lo que sea, hazlo bien, difunde ese producto, y pronto tendrás a alguien queriendo a hacer lo que tu haces de la manera en que tu la haces, lástima, para bien o para mal, eso todavía no se puede transmitir, por mucho que quieras (o que otros quieran). Todavía no hay peligro (ya cuando inventen la extracción de habilidades de tu cerebro por medio de ondas psicoquinéticas o algo así, entonces ya valiste madre, pero hasta que eso no suceda, no hay de que preocuparse).

La gratificación de descubrir personas con talento (tanto o más que el tuyo) es de los pocos placeres que puedo decirte existen en esta vida, es una explosión cósmica. Desgraciadamente lo que suceda después no está asegurado, pero cualquiera que sea el resultado, no te lo tomes tan en serio, recuerda nuevamente lo de que somos humanos y esas cosas y que en realidad, no tienes mucha injerencia en la vida de otros humanos (realmente).

Inspira a otros.

Esta es una de las instrucciones que no estás obligado a seguir, pero que, si lo haces, sentirás que tu vida adquiere otra capa de significado, no me detendré mucho en esta, por lo opcional en sí, y por la gran satisfacción que envuelve y que solo vale la pena si lo descubres por ti mism@.

Aprende a decir “NO”

En sociedades como la nuestra, estamos tremendamente jodidos por no desarrollar esta pequeña habilidad, la de poder decir “NO” en el momento justo. Otras culturas no tienen problemas en decirlo, y como no tienen problema en decirlo, tampoco tienen problema en escucharlo. NO todo tiene que ser a huevo, y NO todo tiene que ser como te dicen que tiene que ser, piensa, razona y cuestiona todo las veces que sean necesarias hasta que tu mente y espíritu estén en paz. Sé que esto suena a discurso de auto superación y “coaching de vida”, pero nel, ni madres, es justo lo que tienes que hacer, identificar el momento justo para decir que no. El momento justo para ahorrarte problemas futuros que los demás no valoran cuando terminas por resolver.

Se agradecido y leal con las personas correctas.

Te he dicho que te mantengas alerta de otros, sin embargo, también uno debe aprender a ser agradecido con quienes te ayudan. Dedica un buen tiempo de tu vida a cultivar la lealtad hacia otros, y hagas lo que hagas, no confundas las cosas. Debes ser leal y agradecido no por los hechos, sino por las actitudes, (de la misma forma que debes retirar esas cualidades por esos dos criterios), “honra a cada quien según su rango, y deja que se avergüence si no lo merece”, o algo así, no te dejes guiar por la tentación de intercambiar favores (más en culturas como la mexicana), no tienes que besar las botas de nadie, ni despreciar a alguien solo porque los demás lo hacen, busca la verdad por tus propios medios y siempre trata de ser integral, los humanos somos como las cebollas y estamos hechos de muchas capas, no todas son bonitas, y no siempre podremos decidir correctamente, pero a eso venimos y es el precio que tenemos que pagar, entre más pronto lo aceptes, más pronto lograrás (lo más que puedas) alcanzar la paz.

Vuelve a darle valor a las palabras.

Mientras más creces, empezarás a tomarte algunas cosas más en serio, incluso, tu mismo le darás más peso a elementos que antes no te lo parecían, uno de ellos es el uso de las palabras.

Amor, compromiso, lealtad, amistad, honestidad, entre otras, son palabras que ya no te tomas a la ligera, ya no las usas a diestra y siniestra, ni permites que otros las enuncien tan irresponsablemente. La razón es porque sabes que su significado se va desgastando entre más fácil fluyen de la boca de personas que solo buscan quedar bien.

Aprendes a valorar más en qué empeñas tu palabra sin necesidad de estar comprometido legalmente, aprendes a ser más honesto con las expectativas que te formas, y que se forman los demás, aprendes a hacer ese “double check” o acuse de recibo sobre si tu mensaje fue recibido tal cual lo enviaste porque no quieres malos entendidos, en fin, mientras pasa el tiempo, le vas dando importancia a detalles que no por ser pequeños dejan de ser reveladores, la forma de saludar, las veces que te buscan para resolver un problema, la falta de conocimiento de las personas, las actitudes etc…

Si vas a ver a tus amigos, asegúrate de decirlo sí y sólo sí tienes altas probabilidades de hacerlo, por favor, no mientas por convivir, en los últimos tiempos eso se ha vuelto demasiado fácil, tanto de fingir, como de descubrir, evítate la pena de perder credibilidad, y el cariño de quienes realmente te aprecian, recuerda “Tanto va el cántaro al agua, hasta que se rompe”.

Ama y disfruta a la familia.

Al menos a la nuclear, o más cercana, que deberían ser tus padres y hermanos, el ser humano es un ente social como dicen por ahí, y no hay mejor (o peor) sociedad que la familia (la muestra del universo). Amar no siempre es aceptar, conceder o renegar. Pero el tiempo es corto en la escala humana, y todos terminamos por extinguirnos. Di lo que tengas que decir, evaluando tus palabras, si vas a decir algo relevante (bueno o malo), tómate el tiempo de escogerlas. Perdona. Y una vez más, todos somos humanos.

En este apartado irían más cosas, pero no terminaría el post. Solo ama siempre que puedas.

Busca la justicia.

Siempre que puedas, y en cada situación, desde la más simple hasta la más complicada, siempre trata de ser justo, es cabronamente difícil, pero puedes empezar por ser empático, así al menos, te obligarás a ser lo más objetivo posible (dentro de tus posibilidades claro está). Siempre intenta colocarte ante cada decisión imaginando los escenarios posibles. No siempre lo lograrás, pero al menos, harás lo que la mayoría no hace.

Quema los puentes.

Desgraciadamente nuestra condición de humanos frecuentemente nos lleva a caer en la displicencia y zona de confort, por eso, y a riesgo de fomentar la piromanía, quema los puentes siempre que sea necesario, a veces es lo que hace falta para que otros tomen consciencia de las situaciones, solo cuando estamos ante situaciones críticas nos obligamos a tomar decisiones que hemos postergado con anterioridad. Recuerda, toda crisis es también una oportunidad, pero una vez más, no le juegues al vergas, y ten a la mano una pipa por si los humanos no apagan a tiempo el incendio. No te dispares en el pie.

Aprende que no vas a aprender nada. Pero no hay examen final en esta escuela. Ni calificaciones, ni graduación, ni reunión de exalumnos, gracias a Dios. Felices treinta, viejo. Bienvenido al resto de tu vida.

Aunque en la peli es bien bonita esta última, la neta es que en la realidad no es del todo cierta. Aprende a aprender, no asumas, no des nada por hecho, y trata de siempre ser neutral hasta que los hechos te indiquen hacia donde ir, y aún en ese caso, siempre mantén encendida la llama de la duda.

Escribe un Blog.

La última, jajaja, es de las experiencias más constructivas -sic- y liberadoras -sic- que uno puede tener, no importa si es un espacio virtual o un cuaderno viejo, después de todo es parte de tu legado al universo, la síntesis de eventos de los que has aprendido a lo largo de tu vida (y de los que no, también).

Creo que eso es todo de momento, seguramente se me escaparon varias más, pero ya es tarde y creo que con eso basta.

Hasta la siguiente década (o lustro xD).

Feliz, aniversario de existencia Kike. Falta mucho por hacer, y por divertirse.

Amen.se.

Pd. Mil disculpas si hay errores de ortografía, pero ya es noche y pues… X.

Pd 2. Un año más, “El unverso sobre mi”.

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