Del Rey que hirió a la Reyna, y de como el reino se convirtió en un tablero de ajedréz con los hijos como peones.


Hoy entendí, después de algunos años, que lo peor que puedes hacer en la vida, es herir a una mujer.

No, no fui yo, y creo que no lo haría conscientemente. Le pido al universo, no tener que hacerlo inconscientemente, jamás.

No debí haberme regresado a casa, debí haber dejado botado el carro en la calle, total, todo fuera tan fácil como desprenderte de una situación incómoda por las deficiencias de un bien material.

Por los últimos diez años creo, he pensado que si las cosas van mal en una relación, a lo peor que pueden llegar ambos es a odiarse.

Ja, el odio que, hoy ya no me suena tan terrible esa palabra, porque descubrí que sólo es superada por “Herir”.

Hasta hoy, pensaba que si un matrimonio podía llegar a odiarse, se solucionaba con la separación y listo, incluso aun con hijos de por medio. No entendía por qué hay tanta gente que vive así, que ha vivido así por mucho tiempo, pero que pareciera estar acostumbrada a ese “estilo” de “vida”.

Sin embargo, herir a alguien, desata un sentimiento mucho más irracional y profundo que el odio, desata el instinto de supervivencia que todos llevamos dentro, desgraciadamente en su sentido negativo, es muchísimo peor que el odio.

Sí alguna vez encuentro con quien compartir mi vida, me aseguraré de obsesionarme con una sóla cosa, ¿ser feliz? bueno, también, pero sobre todo, me obsesionaré con no herirla.

 

De cuando sientes que te faltan fuerzas y te urge que llegue un nuevo día.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s