“La angustia existencial me acompaña desde que despertó mi conciencia”.


Paseaba por un sendero con dos amigos – el sol se puso – de repente el cielo se tiñó de rojo sangre, me detuve y me apoyé en una valla muerto de cansancio – sangre y lenguas de fuego acechaban sobre el azul oscuro del fiordo y de la ciudad – mis amigos continuaron y yo me quedé quieto, temblando de ansiedad, sentí un grito infinito que atravesaba la naturaleza.

 

“La angustia existencial me acompaña desde que despertó mi conciencia”, escribió en una ocasión Edvard Munch. Toda su vida transitó por el borde del abismo entre el genio y la locura. Pero precisamente a causa de su atormentada visión interior, las imágenes que trasladó al lienzo o al papel tienen una calidad obsesionante, rara vez igualada.

Heraldo del expresionismo –el movimiento artístico que utiliza la distorsión y el manejo dramático del color y de la línea para ayudarnos a entender las emociones humanas- Munch pintó “las imágenes interiores del alma, las imágenes del reverso de mi ojo”. Plasmó en forma impresionante los espacios psíquicos entre los seres humanos. Para recrear un estado de ánimo y acentuar su impacto, empleó rojos coléricos, verdes ponzoñosos, azules místicos y ominosas sombras negras. En la obra más famosa de Munch, El grito, el trasfondo de nubes sanguinolentas amenaza a una doliente figura sobrecogida de algún horror ignoto.

En abril de 1889 Munch expuso 110 de sus cuadros en la primera exposición individual ofrecida por un artista noruego. “Pintaré a gente llena de vida que en mis cuadros respire, sienta, sufra y ame”, proclamó entonces. “La gente entenderá lo sagrado que hay en ella, se quitará el sombrero ante ella.”

Después de 1892 Munch se estableció en Berlín, y allí gestó la idea de lo que sería su Friso de la vida. Esta serie –especie de autobiografía pictórica- mostraría las alegrías y los sufrimientos del ser humano en las distintas etapas de la vida.

El gran pintor ha sido quien mejor ha caracterizado su existencia: “El arte surge de la felicidad y de las penas… pero, sobre todo, de las penas. Mi arte ha dado significación a mi vida. A través de él busqué la luz, y quise brindar la luz a los demás”.

(lectura extraída de la guía EXADEP).

#notamental ir al centro a buscar un poster de Edward Munch, para #norueguizar mi cuarto Lengua fuera

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s