Siempre te busqué…

Vi “Your Name” después de varios meses de que no la alcancé en el cine (y bueno, la verdad no me quitaba el sueño), está entretenida por si la quieren checar.

Porque a todos nos gusta pensar (aunque no todos lo acepten) en que estamos destinados a encontrar nuestra otra mitad.

Mitos como el de la llama gemela, o del hilo rojo, existen por algo. Aunque el realismo que destroza la fantasía, viene de las probabilidades. Quizá sea posible, pero es un hecho que es improbable.

Felicidades a quienes han hecho de la imperfección una virtud, porque se han acercado más a la felicidad que quienes aún estamos renuentes a eso.

Esta rola ya la había posteado antes, pero no importa, me encanta cuando me pongo en el mood “El universo invariablemente tiende ql equilibrio” (algo que no es cierto, por lo que sabemos de él, pero que a pesar de eso, nos encanta creer).

Siempre te busqué – Monocordio

Anuncios

Mordazas…

Uno siempre es libre, aunque no siempre tienes el mismo concepto de libertad.

Revisando el historial del blog, me doy cuenta que hace unos cuantos años escribía más, sin menos ataduras, no quiere decir que lo que hoy escribo no sea sincero, solo que cada día que pasa siento que hay más filtros en mi mente.

Mordazas que uno se va poniendo, para bien o para mal, es decir, valoras un poco más el derecho a reservarte tus opiniones o a compartirlas sin tanto miedo al que dirán. En mi caso sucede algo que no pensé que me sucedería, creo que ya no escribo tanto porque ya no dejo salir tanto mis pensamientos a través de este medio, aunque sigo haciéndolo con las personas con quienes me siento más a gusto, más yo, sin tanto que fingir, sin tanto que ocultar.

Supongo que es a causa de la edad, mientras más creces, te auto impones esos filtros, y lo peor de todo, comienzas a imponerlos a los demás. Eso es en realidad una lástima.

Recuerdo hace unos cinco años, mi primer día en Big Blue, y los meses que le siguieron, encontré a alguien que como siempre, no me disgustaba tratar, aunque sentía muy profundamente su poder de manipulación alertando todos mis sentidos. Lo siguiente que pasó es que desactivé mis alarmas, y toleré ese apetito de control porque así lo decidí, y es que, desde hace varios años, está bien documentada mi impetuosa necesidad de que me necesiten.

Pues bien, hace un par de meses eso se salió de control, y por salud mental, cerré ese ciclo, aunque lo irónico del caso, es que a pesar de todas mis quejas por el actuar de la otra persona, yo mismo fui el que decidió desactivar esas alarmas, ¿por qué?, porque no tenía nada más que hacer, por eso. La misantropía en la que continuamente me hundo (por ratos pues, pero al final me hundo), no es la mejor compañera de juegos.

Este es un esfuerzo más (espero que sea el último) por arreglar el karma con el universo, que desde luego se rasgó desde hace varios meses, lo he tolerado porque en realidad creo que no me importa, y por eso ofrezco disculpas, lo cierto es, que por más que busque interesarme en las personas que se interesan en mí, no puedo, estoy demasiado defectuoso en ese aspecto, porque para mi siempre serán prioritarias aquellos seres que despertaron primero mi interés, no importa si eso dura 1 día, 1 semana o 5 años. Esa es la verdad (mi verdad), pero como toda verdad, está sujeta a ser refutada.

Dejar de vez en cuando la auto censura…

Buenas personas…

¿Les ha pasado que, en general, no tardan más de unos cuantos segundos en reconocer a aquellas personas que son ‘más malas’ que ustedes? -instinto, le dicen algunos-.

A mi sí, y generalmente no suelo equivocarme al respecto, sin embargo, ¿cuánto tiempo les toma reconocer a las personas que son ‘más buenas’ que ustedes? ¿ahí la cosa tarda un poco más verdad?

Y es que, existe una tendencia a creer que cada uno de nosotros es “la mejor persona”, aunque ya sabemos que eso es falso, porque somos presas de la ceguera de taller y de nuestro propio ego.

Lo cierto es que, de vez en cuando, tenemos la oportunidad de abstraernos de estas dos peculiaridades, observando las cosas un poco más “objetivas”. Y vaya, por un momento observamos que puede haber más bondad de la que nosotros practicamos. Ojo, no quiero decir que esto es absoluto, sino todo lo contrario, cada uno actua de acuerdo a sus propios parámetros para hacer el bien. Todos. El problema es que no somos tan conscientes para reconocer esa bondad, aunque sí lo somos para reconocer la maldad.

A mi me pasa a veces, y otras, puedo asomarme a la ventana para reconocer la buena vibra, aun sin que la otra persona se de cuenta de lo que acaba de hacer, eso me hace feliz, aunque solo me queda apreciarlo desde mi óptica, porque quizá, y solo quizá, al interactuar con ese fenómeno, pueda provocar que se evapore.

Seguiré observando, y sonriendo de vez en cuando, agradecido por que los rayos de felicidad me rocen entre la penumbra.

Autosabotaje…

Para algunos, pasar tiempo haciendo planes detallados para después derrumbarlos con un simple soplido, es uno de esos placeres cotidianos que solo no pueden evitar.

Más sobre autosabotaje…

 

 

Inspirar a alguien a escribir su propia lista de 101 en 1001 ☑️

Lo logramos!!!

@Patolunar ha decidido comenzar su lista de 101 cosas en 1001 días, así que bienvenida al reto por cumplir pequeños objetivos durante este tiempo. Al final es solo una forma de ver como nuestras prioridades cambian (o no), o nosotros somos los que cambiamos (o no).

Que divertido, aunque mi deadline ya no está tan holgada como hace unos meses, así que seguimos imprimiéndole velocidad!!!

Vamos pues!

Felices 11 blogcito!

Una vuelta más al sol para este espacio, que ha servido de terapia cientos de veces.

Larga Vida a ti, blogcito!

Satélites

Días en los que una buenq compañía en el desayuno hace que vuelvas a pensar en las decisiones tomadas, en como es que ves todos los días, en que no te das cuenta de que cada uno es diferente aunque no lo parezca, ya no eres el mismo de antes y a pesar de saberlo hay ciertas partes de ti a las que te aferras, porque crees que esas partes te definen. La verdad es que tu eres hoy, la única versión que importa es la concurrente en tiempo y espacio.

La búsqueda de la espiritualidad va más allá de tener una religión, hay quienes necesitan encontrarse y hay quienes creemos haberlo hecho ya, y sin embargo, me pasa seguido lamentablemente, que olvido que esa búsqueda es individual.

A pesar de que en ocasiones siento que estamos en polos diametralmente opuestos, he de reconocer que siempre hay enseñanzas derivadas de rebotar ideas (nuevas o preexistentes), desarmar y volver a armar cosmovisiones, juicios y prejuicios, destruir y construir paradigmas. Tener una sandbox en la cual correr el ‘hubiera’, el único espacio seguro en el que se puede ser uno mismo.

Gracias por tanto, por ser y estar, aunque a la cotidianidad eso no le guste.